Kara Ema:
El sábado fui a conocer un nuevo distrito de la ciudad de Fukuoka, Higashi-ku, ubicado al norte de Hakata-ku. Visité varios parques del distrito, incluyendo el gigantesco parque costero de Uminoakamichi, en Saitozaki, barrio al norte de Higashi-ku.
El Parque Costero de Uminonakamichi está situado en Uminonakamichi, un terreno con forma de banco de arena rodeado por dos mares, la bahía de Hakata y el mar de Genkai. Es un parque nacional con una superficie de unas 350 hectáreas y unos 6 kilómetros de este a oeste. En el parque se puede disfrutar de las flores de temporada, y en el «Bosque de los Animales» se puede interactuar con simpáticos animales como monos ardilla, capibaras y canguros. […]
Uminaka Park
El parque cuenta con un total de 61 facilidades, incluyendo un jardín de flores, un zoológico, zonas de juegos y muchas cosas más, la mayoría sin costo adicional aparte de lo que pagas para entrar al parque, que es prácticamente nada considerando lo grande que es y todo lo que tiene (¥450; ~US$3).
A las 14:00 llegué al parque y empecé a encarar en direcciones aleatorias hasta llegar a algún lugar interesante.

A las 14:30 me encontré con un puesto de comida que vendía tacos, así que me compré uno y me fui a sentar a un banco mientras lo comía.
De ahí me fui a ver el «Museo de Flores», que por esta época tenía una decoración adicional especial por Halloween.




Luego pasé por el «Bosque de Animales» (el zoológico), que con la cantidad de animales que tenía y el hecho de que pudieses tocarlos y pasar tan cerca de ellos, no podía creer que fuese gratis (o mejor dicho, sin costo adicional).













Además de los animales que fotografié, también había burros, ponis, conejos, cobayas, patos, gansos, pavos reales, ovejas, grullas, tortugas, llamas y gallinetas. Nada mal, ¿eh?
Después del zoológico pasé por unos campos de flores y por un estanque de aves silvestres.




Luego pasé por una parte del parque con un sendero simétrico, flanqueado por fuentes y canales de agua. Me hizo acordar un poco a los parques europeos.




La siguiente zona del parque que visité se llamaba «Waterside Trim», y es una de mis partes favoritas. Consiste en 18 desafíos distintos para pasar de un lado al otro de un canal de agua sin caer dentro en él. Me pareció verdaderamente fantástico.




Otra parte simpática del parque llena de niños jugando fue la siguiente que visité, que consistía en una especie de fortificación con una torre central, rodeada por varios túneles, escaleras y toboganes. Debe de ser una utopía lúdica este lugar para los críos.



Por esta zona había varios otros juegos, incluyendo el «Fuwan Porin», un enorme trampolín inflado con aire.

Es la primera vez que he visto tantos niños japoneses juntos no usando mascarilla, aunque había varios que todavía la llevaban puesta, ya sea parcial o totalmente.
A las 16:30 paré para comer un segundo tentempié. Me compré un アメリカンドッグ (American dog, Corn dog).
El corn dog, conocido en español como salchicha empanizada, banderilla, perrito de maíz o perrito empanado es una especie de perrito caliente compuesto de una salchicha recubierta con una masa de pan de maíz y que posteriormente se fríe en aceite muy caliente, aunque algunas variantes se preparan al horno. Casi todos los corn dogs se sirven clavados en palos de madera, sin embargo originariamente no era así. Los corn dogs se suelen vender en puestos o carritos callejeros y en restaurantes de comida rápida.
Wikipedia
Luego de terminar el corn dog, me fui del parque Uminoakamichi. En el estacionamiento había una bonita vista de la bahía de Hakata.

Me puse a caminar por el sendero costero hasta que me topé con el Marine World, el acuario de Fukuoka.

Seguí caminando hasta que en un momento vi que había otra entrada al parque Uminonakamichi, a una sección por la que no había pasado todavía. Así que entré, apurándome un poco dado que ya eran las 17:10 y el parque cerraría a las 17:30.



Según lo que encontré en Internet, The Sea Dragoon es una torre de atletismo de 16,8 metros de altura, con 92 artículos de atletismo diferentes instalados. También cuenta con una plataforma de observación desde donde se puede disfrutar de una vista panorámica de la bahía de Hakata y el mar de Genkai.


Estas esferas son carpas de 6 metros de diámetro que se pueden alquilar para pasar la noche en el parque.
A las 17:15 avisaron por altavoz que el parque estaba por cerrar y empezó a sonar una dulce melodía que se mantuvo sonando hasta que me fui del parque unos minutos antes del cierre.
Todo el tiempo que estuve en el parque utilicé la app AllTrails para que me fuera marcando los caminos por los que ya había pasado así sabía cuáles me quedaban por hacer. Según la app, mientras estuve en el parque caminé un total de 12 kilómetros durante algo más de 3 horas.

Tras salir del parque, caminé seis kilómetros más hasta llegar al parque central de Island City, una isla artificial en la bahía de Hakata. Es increíble pensar que esta isla fue construida desde cero en 1994, hace 28 años, y hoy en día está llena de parques, centros comerciales y edificios como si fuese cualquier otra parte de la ciudad.


Justo antes de llegar al parque pasé por un centro comercial llamado Island Eye, donde me compré unas croquetas en コロッケのころっ家 (Croket’s Croquettes) como tercer tentempié de la jornada.

A las 18:30 llegué al parque que quería visitar. El problema es que ya había atardecido y estaba todo bastante oscuro, con luces muy escasas y dispersas. En Argentina no me habría animado a meterme a un parque estando tan oscuro, pero en Japón mi mayor preocupación eran los mosquitos, que por suerte tampoco había.
Uno creería que no tiene sentido visitar un parque de noche dado que no se puede apreciar nada con la poca iluminación que hay, pero mi experiencia en el parque de Island City me ha demostrado que una caminata nocturna por un parque puede ser tan o más gratificante que una diurna.
Todo era perfecto la noche de mi caminata por el parque: no había mosquitos, la temperatura estaba agradable, no había viento ni lluvia, el cielo estaba despejado, las contaminaciones lumínica y sonora eran mínimas, el silencio era ensordecedor, la calma enardecente.
En el centro del parque había un gran estanque, en un parte de cuya circunferencia había una plataforma de madera. Fui hasta allí con un poco de ayuda del GPS y de la linterna de mi móvil. Cuando llegué, me senté en la plataforma mirando al lago, y comí mis croquetas. Luego tomé algunas fotos con el modo noche de mi móvil, y finalmente me acosté un rato a mirar las estrellas.


De ahí me fui a recorrer el resto del parque. En el camino me encontré con juegos para niños. Curiosamente, a pesar de que eran las 19:00 y estaba oscuro, había un par de personas todavía usándolos.

También me topé con uno de los tres caprichos que había en el parque.
En arquitectura, un capricho es un edificio construido principalmente para la decoración, pero que sugiere a través de su apariencia algún otro propósito, o de aspecto tan extravagante que trasciende el rango de los edificios de jardín habituales.
[…]
Como término general, «capricho» suele aplicarse a un pequeño edificio que parece no tener una finalidad práctica o cuya finalidad parece menos importante que su diseño llamativo e inusual, pero el término es en última instancia subjetivo, por lo que no es posible una definición precisa.
Wikipedia

Luego me fui a otro parque, adyacente a este, llamado parque Seseragi. Llegué a él cruzando un puente peatonal que interconectaba ambos parques. Este parque, a diferencia del anterior, era bastante más pequeño y más lineal, pero también contaba con varios elementos interesantes como este capricho:

Tras atravesar este segundo parque terminé llegando a un camino costero, el cual me llevó hasta el puente Mishimakatarai. Este puente me sacó de la isla artificial y me dejó en el parque Kashiihamakita.


De ahí me fui a la estación de Kashii. Como es aparentemente obligatorio en todas las estaciones ferroviarias japonesas, el edificio de esta estación tenía varios pisos con una multitud de tiendas. Una de ellas era una tienda de ¥100, así que la aproveché para comprarme una botella de café frío.

A las 20:00 finalmente me tomé el tren de regreso a casa, tras haber pasado toda una tarde caminando por el distrito este (Higashi-ku) de Fukuoka. En total caminé 24 kilómetros.
Antes de llegar a casa pasé por Hotto Motto y me compré un katsudon por ¥400, el cual comí como cena mientras veía el nuevo capítulo de la segunda parte de Spy × Family, que acaba de salir.

El domingo me quedé en casa descansando, escribiéndote y preparando mis próximas aventuras.
Ame,
Kato
Muy buenos todos los lugares!!!