Reunión social en las oficinas de un colegio

Kara Ema: El otro día —el martes— caminé quince kilómetros, lo cual es un orden de magnitud más del promedio diario que venía haciendo durante todo el mes de enero. Se sintió súper bien volver a hacer una caminata larga. Hoy también hice una cosa que hacía bastante que no hacía, y me di cuenta...

Acabo de hacer dos cosas en un restorán que muchos japoneses considerarían groseras: poner salsa en mi arroz y lamer el plato. Lo siento pero yo como por gusto, no para ser sofisticado. El día que tenga una cita y la chica se ría cuando yo lama el plato enfrente de ella en vez de quedarse en shock, va a ser el día en que haya encontrado a mi alma gemela.
No lo puedo creer. Un oficial de tránsito me acaba de hacer un llamado de atención por cruzar un semáforo en rojo. Caminando. A las once de la noche. En una zona y un momento donde no pasaba absolutamente nadie, y donde la calle medía no más de dos metros de ancho.
Hoy fui a Tenjin a cambiar los AirPods que me había comprado a principio de mes porque tenían una falla en el micrófono. Luego me vine a cenar al Kura Sushi de Nakasu, y ahora me parece que me voy a volver a Meinohama caminando para hacer algo de ejercicio que hace rato no hago.
Voy al konbini a comprar unas cosas, entre ellas unas bolsas de basura de la ciudad. Cuando pido pagar con tarjeta, me dicen que las bolsas las tengo que pagar aparte en efectivo. ¿Cuál es el problema del gobierno nipón con las tarjetas bancarias? Todo te obligan a pagar en metálico: recargas de la tarjeta de transporte, seguro de salud, y hasta las bolsas de basura.
Siempre que salgo a la calle veo cosas interesantes. Hoy por ejempo vi a dos niñas pequeñas caminando solas; una llevaba una bici y la otra un monociclo. También vi a un niño pequeño sentado en el asiento delantero de un coche, lo cual me llevó a averiguar qué decía la ley japonesa sobre esto. Al parecer no hay edad mínima para viajar adelante; la única restricción es que si el niño tiene menos de 6 años debe ir en una silla infantil.
Hoy he estado probando ChatGPT. Debo decir que es lo más excepcional y aterrador que he visto en mi vida. Es una inteligencia artificial que te genera poemas, canciones, ensayos, CVs, cartas, código, etc. sobre lo que quieras y en el idioma que quieras. Y lo hace tan bien que es prácticamente indistinguible de algo generado por un humano. Esto cambia las reglas del juego completamente. Estamos viviendo una nueva era.
Estoy viendo una peli tan tierna como triste. Se llama «Quiero comerme tu páncreas» y una parte transcurre en Fukuoka, donde estoy viviendo. Trata de una chica que le queda un año de vida y decide no contarle a nadie más que a un varón de su clase, quien acaba enamorándose de ella. Pasan el resto del tiempo juntos hasta el final. Los japoneses sí que saben hacer dramas que te estrujen el corazón.

Las dos caras de los japoneses (y otros divagues filo-sico-sociológicos)

Kara Ema: Para compensar el hecho de no haberte escrito una entrada cultural en diciembre, te traigo esta segunda de enero—una edición especial sobre las ideas de conformidad, presión social, colectivismo y otros conceptos asociados, analizados dentro del ámbito de la sociedad japonesa. Conformidad Repasemos primero el fascinante concepto sicológico de conformidad o conformismo. Conformidad...