Kara Ema:
El sábado a las 13:00 me junté con un grupo de diez personas, incluyendo a Evi y a mí. Evi y yo éramos los únicos extranjeros del grupo; el resto eran vietnamitas. La gran mayoría eran mujeres de veintipico de años—los hombres solo éramos yo y el novio de una de las chicas.
Con este grupo estaría compartiendo los siguientes cuatro días en una aldea hmong llamada Hang Kia.
Hang Kia es una comuna del distrito de Mai Chau, provincia de Hoa Binh, Vietnam.
La comuna de Hang Kia tiene una superficie de 22,85 km², una población de 2.195 personas en 1999, una densidad de población de 96 personas/km².
Hang Kia es el principal hábitat de la comunidad étnica h’mong. Actualmente, gracias al desarrollo de la sociedad, la comuna se ha desarrollado bastante.
Wikipedia
Tras cuatro horas de viaje en un autobús que rentamos, a las 17:00 llegamos a nuestro homestay en Hang Kia. Habíamos reservado una cabaña con un amplio espacio donde dormiríamos todos juntos.



El paisaje que nos rodeaba era majestuoso.

La mayor parte del tiempo durante nuestra estadía en la aldea lo pasamos en dos sitios separados entre sí por unos 200 metros: la cabaña y el comedor. Ambos pertenecían al Homestay Y Múa. En el medio de ambos lugares había una tienda de comestibles.

Después de que nos instalamos en la cabaña, fuimos a visitar el comedor.



Al rato fuimos a dar un paseo por la misma ruta por la que entramos a la aldea, desde la cual teníamos una espléndida vista panorámica de ella:

De ahí volvimos a la cabaña, donde nos quedamos descansando hasta que se hizo la hora de ir al comedor a cenar. En ese momento tuvimos la primera lluvia de muchas que iban a seguir los días subsecuentes.

A las 20:00 fuimos al comedor y cenamos.

Después de cenar nos presentamos con los niños de la aldea, quienes venían todas las noches al comedor para hacer un baile, vestidos con el tradicional atuendo hmong. Luego fuimos al patio a ver a los niños (gran mayoría niñas) hacer sus bailes.





A las 22:00 los niños se despidieron y se fueron a sus respectivas casas en la aldea. Nosotros nos fuimos a la cabaña a dormir.
Ame,
Kato
Que belleza!