Kara Ema:
El viernes a las 9:30 me tomé una moto de Grab para ir a Nhà lao thiếu nhi Đà Lạt (Museo de la Prisión Juvenil de Dalat), un edificio que solía ser una prisión donde encarcelaban a niños y adolescentes.













Cerca de las 11:00 salí del museo y me fui a almorzar a un restorán cercano. Me pedí nem nướng.

A las 12:00 me fui del restorán hacia mi siguiente parada programada, la cual quedaba cerca de la prisión así que fui caminando: Làng Trẻ em SOS Đà Lạt (SOS Children’s Village Dalat).
Aldeas Infantiles SOS (en alemán SOS-Kinderdorf International) es una organización no gubernamental internacional y sin fines de lucro. Fue fundada en el año 1949 por el austríaco Hermann Gmeiner en la ciudad de Imst, Austria, y su sede central aún se encuentra en Austria.
La organización se especializa en el cuidado de niños basado en un modelo familiar. Está dirigida a niños que se encuentren en situaciones de riesgo por haber perdido a sus padres o porque los padres no pueden hacerse cargo de ellos.
Aldeas Infantiles SOS se basa en cuatro principios fundamentales, los cuales son la Madre, los Hermanos, la Casa y la Aldea:
Wikipedia
- Madre: Los niños y niñas son acogidos en una familia liderada por una madre que sustituye en su lazo el amor verdadero.
- Hermanos: En cada familia vive una Madre con algún hermano, con los cuales los niños podrán convivir. Los hermanos sanguíneos no son separados.
- La Casa: Cada familia tiene su propia casa.
- La Aldea: Es una comunidad formada por Casas Familiares. La Aldea constituye el puente de integración de los niños y niñas hacia la comunidad externa, a través de una vida normal, con vecinos, amigos, practicando deportes y estudiando en los colegios de la zona. Cada Aldea es liderada por un director y un Comité de Aldeas formado por las mismas madres. El Director de la Aldea acompaña a las Madres y vela por el cumplimiento de los principios que sustentan el modelo, además de formar importantes vínculos con la comunidad local.


No tardé en cruzarme con un niño que estaba lavando los platos; seguramente acababa de terminar de almorzar y muy pronto se iría a su cuarto a dormir la siesta. Le pedí que me dijera dónde quedaba la recepción del lugar, tras lo cual él se limitó a señalar en una dirección determinada, hacia un edificio al lado de la entrada a la aldea. Le agradecí y me dirigí hacia allí.
En la recepción conocí a una señora increíblemente amable llamada Cai. Aproveché que hablaba inglés para hacerle un millón de preguntas sobre la aldea. No solo respondió cada uno de mis preguntas, sino que me dio información adicional y me hizo un tour de la aldea.
Algunas de las cosas que me acuerdo que me dijo:
- En al aldea viven 90 niños, distribuidos en diez casas; cada casa con una mujer cuidadora llamada la «SOS mother». Cada casa es como una familia, donde los niños consideran a su cuidadora como una madre y a los otros niños como sus hermanos.
- La organización administra no solo la aldea sino también el colegio que está al lado y el jardín que está enfrente. El colegio cuenta con los tres niveles (primario, medio y secundario).
- Los niños de la aldea van al colegio a la mañana desde las 7:00, luego vuelven a la aldea para almorzar y dormir siesta hasta las 14:00, luego vuelven al colegio y finalmente regresan a casa a las 16:30.
- La situación de los niños que viven en esta aldea en general es que han perdido a uno de sus padres y el padre que les queda no puede hacerse cargo de ellos.
- Tan pronto como los niños se gradúan de la escuela (a los 18), deben irse también de la aldea, dejando lugar para nuevos niños que necesitan del amparo de esta organización.
- Los varones a partir de los 16 años se mudan de las casas normales de la aldea a una casa distinta, donde solo viven varones de 16-18 años y un cuidador hombre. La razón es que la organización considera que a esta edad los chicos necesitan una figura masculina.
Personalmente —y esto se lo remarqué a Cai— pienso que todos los niños, tengan la edad que tengan y sean del sexo que sean, necesitan una figura masculina en sus vida, tanto como una figura femenina. Entiendo que la organización no tiene los fondos para pagar el doble de cuidadores de los que tiene ahora, pero una figura paterna es algo fundamental que les está haciendo falta a todos estos niños. Espero que por lo menos en la escuela tengan a algunos profesores hombres que puedan servirles de figura paterna.
Le expresé mi deseo de interactuar con los niños de la aldea y, de ser posible, visitar también el colegio y el jardín de infancia. Me dijo que seguramente todo eso sería posible, pero en ese momento no dado que los niños dormían la siesta. Me pidió que volviese a las 14:00, así que me fui a buscar una cafetería cerca donde tomar un café y hacer tiempo.

A las 14:00 me hice presente nuevamente en la recepción de la aldea de niños. Cai me llevó primero a visitar el colegio Trường Phổ thông Hermann Gmeiner (Escuela Hermann Gmeiner).

Fuimos directo a la dirección a hablar con el director, un tipo macanudo.

El director dijo que le habría gustado dejarme interactuar con los niños y entrar a una clase pero que lamentablemente era imposible debido a las normativas del Ministerio de Educación de la Provincia de Lâm Đồng, las cuales establecían que para poder hacer eso tenía que estar certificado y autorizado por el Ministerio y la Policía.
Me daba gracia que fuese tan estricto aquí en Vietnam, considerando lo laxo que era en su país vecino, Camboya, donde visitar una clase en una escuela era tan simple como entrar en ella y saludar al profe y a los alumnos. Nada de normativas, ni Ministerios, ni Policía.
Así que en el colegio al final no pude hacer mucho más que charlar con el director.
A las 14:30 nos cruzamos a visitar el jardín, y hablamos con la directora. Esta vez —dado que los jardines suelen ser algo más relajados que los colegios— sí tuve oportunidad de interactuar con los niños, aunque sea unos minutos. Incluso me dejaron entrar a un aula y enseñar a un grupo de niños de cinco años a contar en inglés del uno al diez.



De ahí nos volvimos a la recepción de la aldea, donde Cai se puso a trabajar en su ordenador y yo me puse con mi teléfono. Me quedé ahí esperando a que se hicieran las 16:30, la hora en que volvían los niños del colegio a sus casas en la aldea.
A las 16:30 Cai me llevó a una de las casas a conocer a una familia. La casa contaba con una sala de estar (que también funcionaba como comedor), una cocina, un baño y cuatro habitaciones. Una habitación era para la cuidadora (SOS mother). En las tres habitaciones restantes dormían los niños, tres en cada una dado que en total eran nueve (seis niñas y tres varones).
La mayor parte del tiempo nos lo pasamos sentados en la mesa del salón, charlando de distintas cosas. A veces yo les hacía preguntas a ellos y a veces ellos me hacían a mí. Tanto los niños como la cuidadora hablaban inglés pero con un nivel básico, pero por suerte teníamos a Cai para hacernos de intérprete.
En total estuvimos casi dos horas conversando sobre asignaturas favoritas, países que les gustaría visitar, qué les gustaría ser de grandes, qué películas y personajes les gustan, qué hacen en su tiempo libre, cuál es mi trabajo, qué edad tengo, si estoy casado, si tengo hijos, qué países he visitado, etc.
Una de las niñas (de 15 años) me contó que le gustaba pintar, e inmediatamente —sin que yo se lo pida— fue a su habitación a buscar un cuaderno con algunos dibujos y pinturas que había hecho para mostrarme.



La semana que viene en Vietnam tendrá lugar la llamada Fiesta del Medio Otoño, durante la cual es tradición hacer la danza del dragón chino. Los niños me contaron que se estaban preparando para la fiesta ensayando la danza. Me mostraron cómo la hacían.

A las 18:00 finalmente nos paramos de la mesa donde habíamos estado charlando, y los niños me mostraron sus habitaciones y el resto de la casa.



Me encantó la cantidad de peluches que tenían en la cama estas tres niñas, y el hecho de que sin que yo se los pidiera, cuando yo estaba tomando fotos de su habitación automáticamente fueron a buscar su peluche favorito para mostrarlo en la foto. Unas tiernas.

La chica de quince me mostró cómo tocaba el piano.

Luego de ver todas las habitaciones nos despedimos y me tomé un Grab para volver al hotel.
A las 19:00 llegué al hotel.
Ame,
Kato
Al final pudiste interactuar bastante en el SOS