Kara Ema:
El sábado a las 8:00 pasadas salí a caminar.
Me crucé con unos niños andando en moto y en motoneta.


Pasé por una escuela secundaria llamada Xonphao.

Tenía un terreno bastante grande y al menos tres edificios con aulas. Las aulas estaban sin candado así que me metí a algunas a investigar.


Según lo que estaba escrito en el pizarrón, entré al aula de música, la de inglés y la de matemáticas.

Mientras estaba haciendo esto un hombre se acercó a mí. Resultó ser uno de los profesores. Luego apareció también una de las estudiantes, una chica de 17 años llamada Anny. El hombre llamó por teléfono a otro hombre más, que al rato también vino a saludarme: se trataba del profesor de inglés y el administrador de la escuela.
Estuvimos charlando un rato los cuatro. Les ofrecí volver a pasar para dar una clase de inglés a los estudiantes de la escuela, lo cual aceptaron con gusto. Quedamos en que pasaría el domingo a las 8:00.
De ahí me fui a dar un vuelta por la escuela con Anny, quien muy amablemente me ofreció un tour por todo el predio, incluyendo el dormitorio donde ella dormía. Resulta que Anny era de otra aldea, y había venido aquí a los 10 años. Sus padres todavía vivían en su pueblo natal, y todos los meses le pasan algo de dinero, aunque de todas formas no necesita mucho dado que según entendí tanto las comidas como el alojamiento y las clases en esta escuela están a cargo del gobierno; los estudiantes no pagan nada.





En este momento le pregunté a Anny lo siguiente: «Los varones están jugando al fútbol aquí, ¿y las mujeres que están haciendo?» Su respuesta fue: «Durmiendo».


Exactamente una hora después de haber entrado, a las 9:40 me fui de la escuela y continué mi paseo.
Pasé por dos casas que contrastaban bastante:


También pasé por más escuelas, aunque todas estaban cerradas y vacías.







Pasé por básicamente todas las escuelas del pueblo.


A las 11:00 pasadas volví a la escuela de Steven.
Me acosté en la hamaca y me puse a leer un rato.

A las 14:00 almorzamos, bastante más tarde de lo común durante la semana.
Después de almorzar fue el turno de Sophie de usar la hamaca.


Me pasé la tarde entera jugando con Sophie.

A las 17:00 nos tocó a Lorenzo y a mí evaluar alumnos una vez más. Básicamente se trataba del mismo examen que habíamos hecho el día anterior, pero esta vuelta para un grupo distinto de estudiantes.


Después del examen lo de siempre: cena y cama.
El domingo me levanté a las 6:00.
A las 7:30 preparé un mate dado que Lorenzo quería probarlo antes de irse. Resulta que este sería el último día de Lorenzo, y la semana que viene yo seré el único voluntario en la escuela de Steven.
Me despedí de Lorenzo y salí caminando rápido dado que estaba llegando tarde a mi clase de inglés en la escuela Xonphao.

Llegué a la escuela a las 8:10 y me puse a buscar a Anny. Cuando la encontré, ella me dijo que la esperara unos minutos dado que le iría a avisar a sus amigas que el profe ya estaba aquí y que la clase arrancaría pronto.
Al principio yo estaba un poco decepcionado cuando vi que mis estudiantes serían cuatro nada más, dado que esperaba un poco más de participación que eso. Pero a medida que avanzó la clase fue llegando más gente, hasta que al final terminaron siendo alrededor de quince alumnos, la gran mayoría mujeres (amigas de Anny).
Lo primero que hice fue pedir a las chicas —al principio eran todas chicas; al cabo de una hora más o menos recién llegaron un par de varones— que se presentaran una por una. Les pregunté sus nombres, edades y cosas que les gusta. La más joven tenía 12 y la más mayor, 18. La mayoría decía que le gustaba jugar al fútbol, lo cual me sorprendió. Les pregunté si jugaban con los varones y me dijeron que no, solo jugaban entre ellas. Nadie tenía novio o novia (algunas incluso aclaraban en su presentación que estaban solteras).
Algunas chicas no paraban de sonreír, sonrojarse, reírse y mirar para otro lado de lo vergonzosas que eran. Así que para incomodarlas aun más —dado que era tierno verlas tan tímidas— yo hice cosas como codearlas, sentarme al lado de ellas, y abrirles el cuaderno para ver lo que habían escrito. A una también le pedí que me mostrara su TikTok y su carrete de fotos en su teléfono.



Después de que se presentaran las alumnas, me tocó a mí hablarles sobre mí. A medida que les hablaba les iba metiendo lecciones de distintas cosas, como de los países, los continentes, los días de la semana, los meses, los años, los siglos, los animales, etc. Así nos pasamos más de una hora.
En un momento, cuando finalmente se me acabaron las ideas sobre qué hablarles y qué lecciones darles, decidí pasar a un juego: el Pictionary. Dibujé una flor en el pizarrón y les pedí que me dijeran qué era. Cuando lo hicieron, les pedí que deletrearan «FLOWER». Luego dibujé un gato, luego un paraguas, y así siguiendo hasta que las empecé a dejar pasar a ellas también.

A las 10:30 les pedí hacerles una foto, luego me hice una yo con ellos, y unos instantes más tarde de repente tenía a toda la clase parada al lado de mí pidiéndome hacerse fotos conmigo. Así que nos pasamos varios minutos haciendo sesión de fotos.

La clase terminó durando alrededor de dos horas.
Una cosa interesante que me enteré y que no sabía es que Anny es una chica Hmong (viene de una aldea Hmong). De hecho, según me contó Steven más tarde, alrededor del 70% de todos los que viven en Lak Sao son Hmong. No esperaba encontrarme con más gente Hmong en Laos también, y me resultó genial la coincidencia. Esto significa que hasta la fecha me he cruzado con personas del grupo étnico Hmong en tres países diferentes: Tailandia, Vietnam y Laos.
Me despedí de Anny y de los demás y me fui de la escuela.
Tan pronto como salí vi a un par de niñas sentadas en la acera de enfrente, así que hice lo que suelo hacer cada vez que veo niños en pueblos rurales: saludarles. Cuando me devolvieron el saludo decidí acercarme para hacerles una foto.

A las 11:00 llegué a Bingxue y me pedí un helado de matcha. Será una aldea remota pero al menos tienen una tienda de helados y té de burbujas. Nada mal; la aldea de Cambodia no tenía nada de esto.



A las 12:00 llegué a casa.
Aquella mañana intercambié contactos de WhatsApp con Anny, pero antes de eso también había intercambiado con Nalin, una chica de 20 años que solía ir a la misma escuela de Anny (ambas eran amigas), y que yo conocí en la escuela de Steven (es una de mis estudiantes).
Habíamos quedado con Nalin que iríamos a almorzar juntos el domingo. Cuando se lo conté a Lorenzo bromeó diciendo: «conque yendo a una cita con una estudiante eh, eso no se hace». No era exactamente una cita, aunque debo confesar que la idea de salir con una de mis estudiantes era indudablemente cautivante. No muchos lo admitirían porque es tabú, pero la relación profesor-estudiante es una de las fantasías más comunes en los hombres, así como uno de los géneros más populares de pornografía. También es supercomún que los estudiantes fantaseen con algunos de sus profes (lo digo por experiencia).
A las 13:00 Nalin me pasó a buscar con su moto.

Había un restorán a dos kilómetros de distancia llamado Phonethida que Souvanh (la esposa de Steven) me había recomendado, así que le pedí a Nalin que fuese allí.
Pedimos tres platos diferentes y una botella de agua grande para compartir entre los dos. Obviamente pagué todo yo; me costó ₭125k (~US$6). Si invitas a tu novia a comer afuera en Europa tienes que estar preparado para pagar no menos de 40 o 50 euros; mientras tanto aquí puedes invitarla con menos de 10 dólares. Me encanta.
Mientras esperábamos la comida en un momento Nalin me pidió mi teléfono para ver las fotos, así que yo tomé el de ella. Fui directo a la app de TikTok y me sorprendí al ver la cantidad de seguidores que tenía: casi 17 mil. Bueno igual tampoco es tan sorprendente, considerando que estamos hablando de una chica guapa con cara de bebé.



A las 14:00 pasadas Nalin me llevó de vuelta a lo de Steven y me despidió antes de irse en su moto. Me dijo que tenía que ayudar a una amiga a preparar una fiesta, por eso tuvimos que cortar la «cita» rápido (yo le había ofrecido ir a tomar un helado después del almuerzo).
A las 15:00 fui al mercado local con Souvanh, Sophie y Samuel.







Cuando volvimos a casa me puse a jugar con Sophie y con Samuel mientras Souvanh preparaba la comida con las cosas que había comprado en el mercado.

A las 18:00 cenamos barbacoa y hot pot. Steven dijo que no solían cenar eso y que se trataba de una cena especial para mí—a modo de celebración y agradecimiento de que yo estaba aquí. El placer de estar aquí era definitivamente mutuo.

A las 19:00 levantamos los platos, lavamos —Souvanh siempre se encargaba de cocinar mientras que yo y los otros ayudantes nos encargábamos de lavar— y nos fuimos cada uno a su respectivo cuarto.
Era la primera vez que tenía la habitación para mí solo. Se sentía demasiado grande para mí ahora que no estaba más Lorenzo.
Ame,
Kato
Que cosas raras venden en el mercado..