Vuelta a Sombat: reencuentro con mis amigas niñas

Kara Ema:

El sábado entre las 11:00 y las 12:00 estuve recorriendo tres parques cerca de mi hotel:

  1. Parque Chatuchak
  2. Parque Wachirabenchathat
  3. Parque Reina Sirikit

Están los tres uno al lado del otro, formando un verdadero pulmón verde de la ciudad.

Parque Chatuchak
Parque Wachirabenchathat
Los tres parques tenían aseos públicos, gratuitos y limpios, lo cual fue lindo de ver y me hizo sentir que estaba en Japón.

De hecho en general estos tres parques estaban bastante bien mantenidos, con lagos, juegos infantiles y un montón de senderos, asientos y espacios abiertos. Además eran enormes (creo que son de los más grandes de todo Bangkok). No tenían nada que envidiarle a los parques europeos o japoneses. Lo que sí, creo que tienen un horario de funcionamiento, a diferencia de los parques japoneses que normalmente no tienen ni siquiera rejas alrededor dado que están abiertos todo el tiempo.

Carril bici dentro del parque Wachirabenchathat
Parque Reina Sirikit (I)
Parque Reina Sirikit (II)

Al lado del parque de la reina había un museo para niños. Al parecer es de acceso gratuito. De haber sabido eso cuando pasé por ahí a lo mejor podría haber entrado a explorarlo. A diferencia de los parques que estaban vacíos dado que hacía mucho calor y había mucho sol, en el museo parecía haber bastante gente.

Children’s Discovery Museum (Museo del Descubrimiento para Niños)

Cuando volví al hotel me pedí comida a domicilio dado que necesitaba descansar un rato del calor. Era la primera vez en más de un año que pedía comida a domicilio.

Pedí a través de la app Line Man a un comercio llamado Stupid Fries, cinco gyozas de cerdo con queso y cinco filetes de pollo con salsa. Me costó todo ฿220 (~6€). Decía que el envío era gratuito pero estoy seguro de que si hubiese ido al local me habría salido un poco más barato. Igual bastante bien.

Mi almuerzo del sábado en el hotel

Había estado esperando toda la semana al fin de semana para al fin tener tiempo de visitar Sombat y ver a mis amigas niñas.

A las 14:00 salí del hotel y me tomé el BTS desde la estación Saphan Khwai hasta Ekkamai (฿47; ~1,2€). Desde Ekkamai caminé y cerca de las 15:00 llegué a Sombat.

Primero fui a ver si me la encontraba a Kalaya, pero no estaba. Entonces me puse a caminar por las vías y las callejuelas llenas de chabolas.

Las vías
Callejuelas y chabolas

Caminando por las vías, a las 16:00 me encontré a tres de mis amigas con quienes había ido al cine a ver Lilo & Stitch, incluyendo a Liw.

Mis amigas y un niño que estaba con ellas
También había esta beba
Y esta loli de 4 años
Una de mis amigas tenía chinelas con cordones por alguna extraña razón

Jugamos a las escondidas, a perseguirnos y demás. En un momento fuimos a una de las casas.

Una de las casas

Dentro había dos mujeres trabajando. Cuando me vieron hicieron lo que todos los tailandeses hacen cuando cruzan la mirada conmigo: sonreírme. Los filipinos te levantan las cejas; los tailandeses te sonríen. Por algo a Tailandia la llaman «La Tierra de las Sonrisas».

Mis amigas me ofrecieron una comida que me hizo acordar al nem vietnamita, dado que básicamente era eso. Me resultó curioso ver que en Tailandia también exista.

Niña comiendo una versión tailandesa del nem

Lo que sí: era picante, porque los tailandeses no pueden comer nada que no sea picante—incluso los niños. Yo tosí un poco al principio debido al picante, pero los niños lo comieron como si nada.

Mi amiga haciéndose la que andaba en una moto (me dijo que era de su papá).
Montaje de mi tiempo con las niñas en Sombat

A las 19:00 me despedí de los niños y antes de irme del barrio pasé una vez más por la parte donde está la casa de Kalaya para ver si me la encontraba, pero tampoco estaba.

A las 19:30 me tomé el metro de regreso al hotel. Esta vez en vez de tomarme el BTS (metro aéreo) elegí tomarme la Línea Azul del MRT, que va por debajo de la tierra. Me salió un poco más barato (฿40) y creo que va un poco más rápido, así que a partir de ahora utilizaré siempre esta.

Me bajé en Chatuchak Park. La idea era pasar primero por Big C para comprar algo para cenar y luego ir a mi hotel, pero mientras estaba en el supermercado me llamó mi amigo el indio, Hiral, preguntándome si tenía ganas de pasar por su hotel un rato para charlar.

Decidí entonces comprar dos potes de tteokbokki instantáneo y unos panes de postre (฿208; ~5€), y con eso me fui a lo de Hiral para cenar allí con él. Fuimos primero a la cocina del hotel para preparar los tteokbokki, y luego nos sentamos a comerlos en el salón.

Más tarde fuimos a su habitación, donde me mostró un juego que se instaló hace poco en su nuevo ordenador, llamado Far Cry 4.

Hiral jugando Far Cry 4

A las 23:00 volví a mi hotel.


El domingo a las 11:00 hice el check-out en mi hotel y me mudé al hotel de Hiral, Pillow & Bread.

A las 15:00 emprendí la marcha hacia Sombat. Al principio Hiral me había dicho que me iba a acompañar pero al final se terminó quedando todo el día en el hotel jugando al Far Cry.

Para ir a Sombat caminé desde el hotel hasta la estación Sutthisan de la Línea Azul y me tomé el MRT hasta Queen Sirikit National Convention Centre (฿30). Cuando me bajé en Khlong Toei con lo primero que me crucé fue el mercado.

Mercado de Khlong Toei

Descubrí un puente que cruza el canal de Khlong Toei y me permite acortar camino cuando voy a Sombat.

Puente sobre el canal de Khlong Toei

En el barranco lindante con el canal han construido un montón de chabolas.

Canal y chabolas

A las 16:30 llegué a Sombat. Primero fui a la parte donde vive Kalaya, esperando encontrármela esta vez.

Estaba jugando con sus amigos a correr y escapar mientras uno perseguía. La sorprendí saliéndole desde detrás de un coche aparcado mientras estaba corriendo en mi dirección. Cuando me vio soltó un gritito y salió corriendo en la dirección contraria. De repente yo también era parte del juego.

Los niños pueden ser tanto una bendición como una tragedia. Son una bendición cuando actúan tiernamente, te dan abrazos y juegan contigo. Son una tragedia cuando dejan de hacer todas esas cosas—cuando cambian, tanto física como conductualmente. Y esos cambios tarde o temprano siempre llegan.

Si bien pasaron solo dos meses desde la última vez que nos vimos, la noté distinta. Antes me dejaba cargarla y acariciarla, pero esta vez apenas me dejaba acercarme a ella. Además parece que ha estado aprendiendo nuevo vocabulario de la parte de sus amigos más grandes, ya que —a través de Google Translate— me hizo las siguientes preguntas:

  • คุณมีแฟนหรือยังคุณเป็นเกย์หรือ (¿Tienes novio? ¿Eres gay?)
  • ทำไมคุณเป็นเกย์หรือเป็นทอมหรือเป็น (¿Por qué eres gay o marimacho o qué?)
  • คุณเป็นคุณเป็นกระเทยหรอ (¿Eres travesti?)

En un momento paré de perseguir a Kalaya y a las otras niñas y me puse a jugar un rato con los varones, que estaban haciendo competencia de Beyblades.

Niños jugando con Bayblades

Después de jugar con los niños volví a Kalaya para darle el regalo que le había traído de Filipinas. Me costó un poco porque todavía no me dejaba acercarme, y amagaba a salir corriendo cada vez que lo intentaba.

Kalaya inspeccionando mi regalo
Kalaya haciendo caras locas mientras mostraba el regalo
Kalaya jugando con su amiga Davika
Montaje con Kalaya

En un momento Kalaya se fui a su casa y justo salió su hermanita Prisana con su abuela. Prisana me reconoció enseguida cuando me vio, y empezó a caminar hacia mí para saludarme y seguramente darme un abrazo. Pero cuando estaba a medio camino su abuela la llamó desde lejos, así que tuvo que dar media vuelta e ir con ella. La verdad que podría haberla dejado que me saludara antes de llamarla…

A las 18:00 me fui al campo de fútbol, donde estaba también el cuadrilátero de boxeo que los lugareños usan para practicar muay thai.

Cuando pasé unos niños estaban haciendo muay thai

Al rato me encontré a algunos de los mismos niños con quienes había estado jugando ayer, incluyendo a esta pequetierna:

Pequetierna

A las 19:00 me fui de la comunidad y volví al hotel de la misma forma que había ido.

A las 20:00 me reencontré con Hiral en el hotel. Salimos a la calle en busca de algo para cenar. Él me dijo que ya había comido, y me recomendó comprarme en un puesto en la calle que él siempre usa, donde vendían arroz con tortilla de huevo por ฿40 (1€).

Puesto donde compré mi cena de arroz con tortilla
Mi cena de arroz con tortilla (y un café helado que me preparé en la cocina del hotel).

A las 21:00 pasadas volvimos a salir porque Hiral necesitaba comprar cigarrillos en 7-Eleven. Frente a la tienda de conveniencia había un puesto vendiendo roti de banana. Hiral compró uno para compatir conmigo.

Mujer preparando nuestro roti en el puesto frente a 7-Eleven

De ahí nos volvimos al hotel.

Ame,
Kato