De paseo por la isla de Ko Kret y de compras en Central Westgate

Kara Ema:

Frase del día en tailandés

นังนี้ตลกมาก
Esta película es muy graciosa.

นังnăngpelícula
นี้níiesta, este
ตลกdtà-lòkgracioso/divertido
มากmâakmuy

El miércoles a las 9:30 salí a la calle y me tomé el autobús hasta el MRT. A partir de ahora el autobús y el MRT van a ser mis mejores amigos, ya que cada vez que quiera ir a Bangkok tendré que usar ambos.

Tomé dos líneas de MRT, la Púrpura y la Rosa. El monorriel de la Línea Rosa tengo entendido que es la más reciente adición en el sistema de metros de Bangkok, el cual está en constante expansión.

Me bajé en la estación Yaek Pak Kret y desde ahí caminé veinte minutos hasta la terminal de ferris Wat Klang Kret. Me tomé un bote para cruzar el río Lat Klet (฿3).

Cruzando el río Lat Klet

A las 11:30 llegué a mi destino planificado para la jornada: la isla Ko Kret.

Ko Kret (en tailandés: เกาะเกร็ด) es una pequeña isla situada en el río Chao Phraya, en la provincia de Nonthaburi, Tailandia. Tiene unos 3 km de largo y 3 km de ancho, con una superficie de más de 4,2 kilómetros cuadrados. Cuenta con siete pueblos principales, siendo Ban Mon el más grande y poblado. La isla es conocida principalmente por los mon, que se dedican a la alfarería. La isla está comunicada por transbordadores.

Wikipedia

Algunos turistas extranjeros vienen a esta isla y se alquilan una bici o un escúter para recorrerla. El encanto que tiene es que es una zona rural y tranquila muy cerca de Bangkok. Si esto te resulta familiar es porque ya he estado en una isla que ofrecía este mismo escenario: Bang Krachao.

Yo decidí hacer el paseo a pie.

Paseando por Ko Kret (I)
Ídem (II)
Ídem (III)
Wat Sala Kun

Al lado de este templo había una escuela pública llamada igual que el templo. Era cerca del mediodía cuando pasé por allí; los niños estaban almorzando en el comedor.

Algunos de los profes también estaban ahí: almorzaban en una mesa separada de los estudiantes. Cuando me vieron me saludaron y me sonrieron, lo cual yo interpreté como que no tenían problema con que yo estuviese allí. Después de todo era una escuela pública en una zona rural—sabía que seguramente no iban a tener problema, sobre todo si les decía que yo también era profesor.

Me puse a andar por las mesas y a charlar con los niños mientras almorzaban.

Estudiantes almorzando en el comedor

Después de comer tenían que hacer fila para lavar los platos. Cada alumno debía lavar su propio plato, e incluso había algunos encargados de pasar la escoba y limpiar las mesas. Esta clase de cosas no las vas a ver nunca en escuelas del Occidente, pero son muy comunes en Asia, y les enseña a los niños a ser independientes y responsables.

Niños esperando que se desocupe un espacio en el fregadero
Niños lavando los platos después de almorzar
Niños pasando la escoba
Mural: โรงเรียน วัดศาลากุล (Escuela Wat Sala Kun).

Después de comer los niños tenían un rato libre antes de empezar las clases de la tarde. Yo aproveché para pasearme un poco por la escuela y ver las aulas.

Niños en el aula posando para la foto
Niños jugando en el patio

A las 12:30 apareció un profesor —aparentemente el de educación física— y se dirigió a mí. Me dijo que no podía estar allí y tenía que irme, lo cual francamente me sorprendió puesto que ya había estado ahí durante más de media hora, ya había hablado con un montón de alumnos e incluso con profesores, y nadie me había dicho nada acerca de no poder estar en la escuela. Pensé que me iba a poder quedar hasta el fin de clases pero lamentablemente no pudo ser.

Le pregunté al profesor si la decisión de que yo no podía estar ahí venía del director y me dijo que sí. No quería tener problemas así que le creí —pese a que tenía mis dudas— y me dirigí hacia la salida. Él me acompañó, me pidió disculpas y cerró la reja después de mí. Es una pena que no todos los directores (o profesores) dejen que una persona ajena a la escuela la visite cada tanto, dado que claramente es una experiencia positiva para los niños, quienes se estaban divirtiendo conmigo al igual que yo con ellos.

Así que me fui de la escuela y continué recorriendo la isla.

Ko Kret Nonthaburi
Casa sobre el agua
Sendero flanqueado por casas y tiendas
Mercado de fin de semana

A las 13:30 paré para almorzar en un local de la isla. Me pedí una sopa de fideos por ฿50 (~1,3€).

Sopa de fideos de almuerzo

Después de comer pasé por un par de templos más. Es interesante la cantidad de templos que hay en esta isla, sobre todo considerando lo pequeña que es y lo poco que hay de todo lo demás.

Wat Phai Lom
Wat Poramai Yikawat

Wat Poramai Yikawat tenía su propia escuela. Cuando pasé por ahí eran las dos de la tarde. Tenía la esperanza de que me dejarían entrar a visitar esa hora que quedaba de jornada escolar. Entré y al primer profesor que vi le pregunté si podía hablar con el director para ver si aceptaba visitas. Me respondió que el director no estaba en la escuela ese día, pero que si quería podía intercambiar contactos con él así le preguntaba para visitar la escuela otro día. Así que al final me tuve que ir sin siquiera poder ver a los niños.

Escuela Wat Poramai Yikawat

Decidí hacer un último paseo en la isla antes de partir.

Último paseo (I)
Último paseo (II)
Último paseo (III)

Esa cancha de baloncesto me recordó a las de Filipinas, que siempre se llenaban de niños y jóvenes por la tarde cuando bajaba el sol. Me pregunto si eso sucederá también en esta.

A las 15:30 —hora en que sabía que los niños terminaban su jornada escolar— decidí volver a la escuela que había visitado al mediodía. Esta vez no podía entrar, ya que el profe de educación física me lo había prohibido explícitamente, pero nada me impedía estar afuera.

Padres pasando a buscar a sus hijos a la salida de la escuela

Algunos de los niños me reconocieron y me saludaron y sonrieron.

Al rato me fui a tomar el bote para salir de la isla. La idea era hacer el mismo trayecto que había ido para venir pero a la inversa, es decir: ferri, MRT Línea Rosa, MRT Línea Púrpura, autobús.

Justo antes de tomarme el MRT, pasé por un puesto en la calle que vendía bebidas frías. Después de todo lo que había caminado en la isla estaba necesitando una urgentemente. Opté por una llamada กาแฟโบราณ (café antiguo / café tradicional tailandés). Este café es fuerte y dulce, servido con leche condensada. Era perfecto y justo lo que mi cuerpo precisaba (฿30; ~0,8€).

A las 16:20 llegué al MRT en el momento exacto en que se largó a llover bastante fuerte.

MRT Línea Rosa, el más nuevo de Bangkok. A diferencia de los otros no pasa por las zonas céntricas, con lo cual el flujo de gente es mucho menor.

A las 17:15 me bajé en Talad Bang Yai, frente a Central Westgate y también frente a una gran tienda de Decathlon. Decidí entrar a Decathlon para ver si había algo que me interesara.

Decathlon Bangyai

Decathlon es uno de mis lugares favoritos en Europa para comprar ropa y accesorios tipo bolsos y mochilas. Es relativamente barato (comparado con locales de marca) y tiene cosas prácticas y de buena calidad. Cada vez que entro a un Decathlon en Asia —hasta ahora he visto que está en Vietnam y en Tailandia— me siento automáticamente transportado a Europa. Por dentro son todos muy parecidos y tienen los mismos productos.

Lo principal que necesitaba comprar eran dos cosas: un bolso pequeño de esos que se cuelgan del hombro (creo que en español se llama bandolera) y una billetera/monedero para guardar mi dinero.

Una mariconera es un tipo de bolso generalmente para hombre que también se conoce con el nombre de bandolera debido a la correa o «bandola» que esta tiene y […] que se sujetaba sobre el hombro o bien cruzada sobre el pecho y la espalda descendiendo hasta la cadera opuesta.​ Desde que se puso de moda en la década de 1970, se ha convertido en un tipo de prenda funcional y versátil incluida por las principales firmas de moda en su catálogo de estilos y diseños.

El uso de bandoleras por hombres se ha asociado infundadamente con la homosexualidad, de esta falsa idea surgió el término «mariconera», haciendo alusión a que el hombre que usa este accesorio es considerado, sin motivo alguno, un «maricón». Sin embargo esto se debe más a una expresión injustificada de homofobia, pues se ha estudiado que al igual que el calzado, el uso del bolso tiene su origen en la prehistoria.

Wikipedia

Las bandoleras que vendía Decathlon no me terminaban de convencer, no solo por el precio (฿550; ~15€) sino también por su aspecto y tamaño.

Bandoleras de Decathlon

Así que decidí cruzarme a Central Westgate para seguir haciendo shopping allí.

Lo primero que me compré en el mall fueron estas patatas fritas de Toro Fries:

Toro Fries (฿139; ~3,7€).

Lo sé, lo sé—estaba ahí para comprar mi bandolera y billetera, no para comer comida basura, pero es que me tenté cuando vi estas patatas. En mi defensa, hacía más de un mes que no comía pizza ni hamburguesa ni nada de eso.

Sabía que mi mejor apuesta para conseguir lo que estaba buscando sería en uno de esos negocios que vendían cosas kawaii y baratas, los cuales en los centros comerciales tailandeses suele haber varios. No tardé en encontrar el primero, llamado Mini Mono.

Mini Mono

En Mini Mono vi que estaban vendiendo una bandolera gris a mitad de precio, a ฿140 (~3,7€). El tamaño me pareció bueno, la calidad y el precio decentes, así que la compré. A partir de ahora esta bandolera reemplazará la riñonera que usaba antes y que fue la culpable de que me robaran la billetera en Filipinas.

En el tercer nivel había toda una parte de locales de educación, incluyendo clases de piano, de dibujo, de matemáticas, de idiomas, etc. En el Sudeste Asiático no es tan intenso y competitivo como en Asia Oriental, pero en zonas urbanas como en Bangkok la industria de educación extracurricular y suplementaria es bastante fuerte, y eso se nota con la cantidad de locales de este tipo que te encuentras en los centros comerciales.

Babies Genius (clases para niños pequeños).
Clases de dibujo para niños

A las 18:30 me perdí en IKEA, y no me volví a encontrar hasta casi una hora más tarde. Es que IKEA es tan enorme y tan laberíntico que realmente podrías pasarte un día entero allí dentro viendo todo lo que tienen.

IKEA (I)
IKEA (II)
IKEA (III)

En algún momento durante mi recorrido por el laberínto de IKEA, llegué a una parte donde vendían comida. Me compré un helado de vainilla que vendían por tan solo ฿8 (~0,2€).

IKEA Swedish bistro

A las 19:30 entré a Moshi Moshi, otro de los locales kawaii. Allí me compré mi billetera por ฿55 (~1,5€).

Billetera kawaii de Moshi Moshi

Es un estilo de billetera muy distinto del que tenía antes, pero me gusta. En el bolsillo principal pondré mis billetes y mi tarjeta, y en el del costado irán las monedas.

Lo bueno de tener una billetera así de barata y con solamente dinero dentro es que la próxima vez que me la roben no me va a doler tanto como la última vez. Ojalá que no haya próxima vez, pero si la hay ya estoy bien preparado.

Cuando bajé al primer nivel me topé con un local vendiendo helado de té tailandés, lo cual no pude resistir comprar a pesar de que ya había tomado helado en IKEA. Me pedí dos sabores: té tailandés y caramelo salado (฿39; ~1€).

Helado de Dolce Gelatino

Cerca de la heladería había una parte con varias panaderías estilo japonés, lo cual tampoco pude resistir. Igual me retuve bastante ya que solo compré una cosa en una de ellas: chicken curry doughnut en Yamazaki (฿34; ~1€). Me la guardé para llevar a casa y comer más tarde.

Chicken curry doughnut de Yamazaki

Antes de irme visité brevemente el nivel G (ground floor; planta baja).

Esto me pareció supertierno, en ocasión del día de la madre que había tenido lugar hace poco. ¿Me pregunto si voy a encontrar mensajes iguales de tiernos para el día del padre en diciembre?

Como si los locales del tercer nivel no hubiesen sido suficientes, este piso también tenía unos cuantos más relacionados con la industria de la educación extracurricular. De hecho la sección tenía su propio nombre: Central Westgate Little Campus.

Central Westgate Little Campus
Bangkok Dance Academy
Los apodos que los padres les ponen a sus hijos en Tailandia son de los más peculiar. Hay una niña apodada Audi y un niño llamado Porsche.

A las 20:30 finalmente me fui del centro comercial.

Central Westgate iluminado de noche

Me tomé el autobús 516 para volver a casa. No entendí por qué el hombre me cobró ฿16 a pesar de que hasta ahora siempre me había costado ฿8 ir desde casa hasta el mall. ¿Será que a la noche el precio aumenta? ¿O dependerá según la línea que me tome?

Entrando al autobús 516
Esto es lo que no me gusta de la zona donde vivo: esta avenida gigante (Kanchanaphisek) que hace que el área sea poco amigable para los peatones / para caminar. Tuve que cruzarla mediante un puente peatonal.

A las 20:45 llegué a mi apartamento.

Ame,
Kato