Kara Ema:
Frase del día en tailandés
อาหารไทยอร่อย แต่ฉันกินอาหารเผ็ดไม่ได้
aa-hǎan thai à-ròi, dtàe chǎn kin aa-hǎan phèt mâi dâai
La comida tailandesa es deliciosa, pero no puedo comer comida picante.
อาหาร | aa-hǎan | comida |
ไทย | thai | tailandés, tailandesa |
อร่อย | à-ròi | delicioso, deliciosa |
แต่ | dtàe | pero |
ฉัน | chǎn | yo (forma femenina) |
กิน | kin | comer |
อาหาร | aa-hǎan | comida |
เผ็ด | phèt | picante |
ไม่ | mâi | no |
ได้ | dâai | poder |
El lunes empecé a trabajar en un jardín de infancia llamado Casgala.
El jardín es privado y se hace llamar «internacional», debido a que el idioma de enseñanza principal es el inglés.
Solo tiene alrededor de diez niños actualmente, divididos en dos clases:
- Nursery: de un año y medio a dos años y once meses.
- Kindergarten: de tres a seis años.
Todas las maestras excepto yo son mujeres. Hay dos tailandesas, una birmana, una de Sudáfrica, y una del Reino Unido. La británica se está por ir en unos días, con lo cual podría decirse que yo voy a ser su reemplazo.
La tasa anual que los padres deben pagar para que sus hijos vayan a este jardín es en promedio de 290 mil baht, es decir ~7700 euros (640 euros por mes). Eso es más de lo que gana la mayoría de los tailandeses, con lo cual podría decirse que los que vienen a esta escuela son de clase media-alta.
Lo curioso es que no solo es un jardín caro, sino que además es poco el tiempo que los alumnos permanecen en él. Arrancan todos a las 9:00; los de Nursery terminan a las 12:30 y los de Kinder una hora después.
En la mayoría de los jardines en Tailandia —y otras partes del Sudeste Asiático—, los niños duermen una siesta después de almorzar. Ese no es el caso en este jardín. Los padres (o muchas veces la niñera) pasan a buscar a los niños alrededor del mediodía, y seguramente duermen la siesta en casa cuando llegan.
Nursery y Kindergarten pasan la (media) jornada en salas diferentes del jardín, con maestros diferentes (salvo durante la asamblea matutina que la hacemos todos juntos). A mí me va a tocar la mayoría de las veces estar con los niños más pequeños (Nursery), pero unas dos o tres veces por semana voy a cambiar con la maestra de Kinder para tener a los más grandes por una hora.
El siguiente es el programa semanal para los niños de Nursery:
Lunes | Martes | Miércoles | Jueves | Viernes | |
---|---|---|---|---|---|
09:00 – 09:30 | Momento de bienvenida | ||||
09:30 – 10:00 | Asamblea matutina (círculo) | ||||
10:00 – 10:30 | Tentempié matutino | ||||
10:30 – 11:00 | Montessori | Estudios integrados 1 | Montessori | Estudios integrados 2 | Montessori |
11:00 – 11:30 | Montessori | Estudios integrados 1 | Juegos en el jardín | Juegos en el arenero | Juegos con agua |
11:30 – 12:00 | Almuerzo | ||||
12:00 – 12:30 | Cuento y tiempo de reflexión |
Estudios integrados hace referencia a juego sensorial, matemáticas, ciencia y arte. Estas son las clases que requieren de cierta preparación previa. El resto es bastante rutinario.
Me van a pagar 40 mil baht por mes (~1000€), lo cual si bien es poco comparado con el salario medio en Europa, es más de lo que gana la mayoría aquí y se puede vivir bien con este sueldo.
Me levanté a las 7:00. Me duché, desayuné y salí caminando hasta el jardín, que queda a unos diez minutos a pie del apartamento que estoy alquilando.
A las 8:00 llegué a Casgala.
Como todavía esta la maestra de Inglaterra ejerciendo como principal/líder de la clase, estos días son tranquilos para mí. Además durante mi primer día en Nursery solamente había tres niños y éramos cuatro maestros.
Había una niña de un año y medio que no paró de llorar durante toda la mañana. Le pedía a las maestras tailandesas que la tuviese en brazos, lo cual las maestras solo aceptaban parte del tiempo para no malcriarla. A mí también me habría gustado cargarla pero conmigo no quería; solo le interesaban las profes tailandesas.
La mayoría de los alumnos de este jardín son varones por algún motivo, lo cual es una pena porque como sabes me gustan mucho más las niñas. Me preguntó si tendrá que ver con el hecho de que es un jardín caro, y entonces las familias que solo pueden pagar por uno de sus hijos eligen enviar a los varones y dejar a las niñas con la niñera, por la idea tradicional de que la educación es más importante que la reciban los varones que las mujeres. Espero que no sea por esto, pero tengo mis sospechas.
Después de que los niños almorzaran, cada uno de los maestros —incluyéndome— se ocupó de cambiar el pañal de uno de los niños. Fue la primera vez en mi vida que tuve que cambiar un pañal, y sucedió así de repente sin que nadie me explicara nada. Por suerte no fue tan trágico dado que no había nada marrón de por medio.
Cuando todos los niños habían sido recogidos por sus padres o niñeras, a eso de las 13:00 salí a almorzar con las demás maestras. Fuimos al 7-Eleven que quedaba a media cuadra.
A las 14:15 volvimos al jardín. Ya no había niños pero igual nos teníamos que quedar un rato más para cumplir nuestras horas. Este es el momento en que normalmente prepararía las clases futuras, pero como recién acababa de arrancar no tenía que preparar nada todavía.
A las 16:00 me volví a casa.
El martes fue mi segundo día de trabajo.
Transcurrió de forma muy similar al primero, salvo por el hecho de que hoy hubo una niña más en la clase de Nursery. Al principio cuando me vio me miraba con cara de «¿Y este quién es?»—se me quedaba mirando en parte curiosa y en parte desconfiada/asustada. Pero a medida que avanzó el día me fue tomando confianza y al final terminamos siendo amigos y jugando juntos.
Otra diferencia con el lunes es que esta vez —siendo ya me segundo día— me animé a hacer algunas fotos. Nadie me dijo nada, y noté que las otras maestras también hacen fotos cada tanto, con lo cual es evidente que no está prohibido. Esta es una de mis cosas favoritas de los jardines/escuelas en el Sudeste Asiático comparados con los de Japón, donde las reglas son bastante estrictas y la fotografía no está permitida.
Por el otro lado, algo que me gusta de los jardines japoneses que veo que aquí no hacen es salir a dar paseos por el barrio o salir al parque. En Japón los niños de jardín dan un paseo afuera prácticamente todos los días, a no ser que esté lloviendo. En el Sudeste Asiático esta costumbre no existe, y pienso que parte del motivo es que las calles aquí no son tan seguras y fáciles para los peatones como lo son en Japón. Igual estaría bueno que aunque sea ofrecieran una salida al museo, al zoológico o al teatro una vez por mes al menos. Francamente yo si fuese padre no esperaría menos de un jardín tan caro como este.







A las 13:00 salí a almorzar, esta vez solo. Vi que había un Burger King cerca así que me fui a almorzar allí. Me pedí una doble whopper con bacon y un menú extragrande (tenía hambre y hacía rato no iba a una hamburguesería).

No creo que vuelva a comer ahí porque es caro y poco saludable, pero al menos ya me quité las ganas.
A las 14:00 pasadas volví al jardín y a las 16:00 me fui para casa.
El miércoles necesitaba desayunar algo antes de entrar a trabajar, así que pasé por 7-Eleven y me compré un sándwich de cerdo desmenuzado (฿15; 0,4€). La verdad es que no había muy buenas opciones para elegir. En Japón habría ido por el karaage seguramente; lo extraño.

En Tailandia, todos los negocios tienen un santuario al cual le rinden culto brindándole una ofrenda diaria de té. Ese era el caso también en el jardín.


El día transcurrió normalmente.






El jueves fue un día como todos los otros salvo por la hora en que los niños jugaron afuera en el arenero.

El viernes mientras esperaba a que los niños llegaran al jardín, me puse a armar una especie de ciudad con los juguetes que había en el espacio de juegos.

Claramente mi ciudad no duró un minuto más pasado desde el momento en que llegó el primer niño, con lo cual solo el primer niño la llegó a conocer. La intenté reconstruir para que los otros la pudiesen ver, pero cuando estaba a medio terminar el niño se hizo el Godzilla y me la destruyó toda de nuevo.
A las 11:00 salimos a jugar con agua en el jardín.



Hoy fue el último día de la profe británica que estaba liderando la clase de Nursery hasta ahora, lo que significa que a partir de la semana que viene me va a tocar liderar a mí 😱.
He tenido un par de desacuerdos con esta profe durante la semana que fuimos compañeros de trabajo. El primero fue cuando yo le estaba por cambiar los pañales a la única niña de la clase, que no me dejó hacerlo y me dijo que ella se ocuparía de cambiarla. No entendí por qué actuó de esta forma pero bueno. Cosas de ingleses, supongo.
Mi otro desacuerdo fue con respecto a cargar de los brazos a los niños. Al parecer esta maestra considera que cargar a estos niños (que si recuerdas tienen entre 1,5 y 3 años) no está bueno y hay que evitarlo lo más posible, dado que de lo contrario es como que los estás malcriando y haciendo que se vuelvan consentidos. No podría estar más en desacuerdo.
Los niños —máxime los de esta edad tan tierna— necesitan afecto, apego y contacto físico con sus cuidadores. Cargarlos es una simple acción que brinda estas tres cosas al mismo tiempo. La niña de un año y medio que se la pasa llorando, también se la pasa levantando sus bracitos hacia las cuidadoras, pidiendo que alguien por favor la cargue. Las maestras a veces la cargan y a veces la ignoran, aparentemente porque creen al igual que la británica que es perjudicial que la cargues cada vez que te lo pide. Yo la cargaría todo el tiempo, pero no es a mí a quien le pide sino a las maestras tailandesas, dado que ya ha desarrollado su apego con ellas.
La británica dijo que seguramente el problema de esta niña —la razón por la cual llora tanto— es que en su casa sus padres la malcrían y la cargan constantemente. No, la razón es que es una niña muy pequeña que necesita de una figura de apego que le demuestre cariño. A falta de sus principales figuras de apego —sus padres—, le suplica por afecto a las maestras que conoce. Necesita sentirse segura y protegida, y ese contacto físico afectuoso es la forma que un niño de un año y medio tiene de sentirse seguro. No brindárselo cuando te lo pide no solo es perjudicial sino cruel.
A las 13:00 salí solo a almorzar. Fui a la estación de servicio Shell, ubicada al lado del Burger King que había ido la otra vuelta. La gasolinera tenía una tienda de conveniencia y un espacio para sentarse a comer, el cual aproveché.
Mientras almorzaba arranqué a leer un nuevo libro, titulado Sex at Dawn: The Prehistoric Origins of Modern Sexuality (Sexo al amanecer: Los orígenes prehistóricos de la sexualidad moderna).

Es un libro fascinante que cuenta una verdad incómoda sobre la naturaleza sexual humana, y es que lo que verdaderamente sentimos es muy diferente de lo que la sociedad nos dice que tenemos que sentir. Por ejemplo, la sociedad nos dice que solo podemos tener una pareja sexual al mismo tiempo, pero el ser humano es promiscuo por naturaleza, y lo ha sido durante el 95% de la historia humana, hasta que todo empezó a cambiar con la llegada de la agricultura. Por esta razón es que tantas parejas casadas actualmente sufren de frustración sexual: su estilo de vida no se condice con su naturaleza.
A las 16:00 volví a casa.
A las 21:00 salí a comprar una pizza para cenar en un puesto llamado I am Pizza. Tenían tres tamaños: pequeña, mediana y grande. Pedí una grande por ฿149 (~4€). La pizza supuestamente «grande» de este lugar es más pequeña que la pizza pequeña en países del Occidente; tenía 21 centímetros de diámetro. En general las pizzas aquí son más pequeñas, aunque también mucho más baratas.
Cené mientras veía otro episodio de Pantheon, segunda temporada.

Ame,
Kato
Exitosa semana!