Kara Ema:
El domingo a las 9:50 llegué a Takeshita-dōri, en Harajuku.

La razón por la que estaba allí es que a las 10:00 arrancaría un concierto de junior idols en Parlour Spiral (ex majide), organizado por Spiral Music. Y sí: no podía volver a Japón sin volver a presenciar un eventos de estos. Tengo que aprovechar puesto que estas cosas no existen en otros países.
Entré al lugar cinco minutos antes de que arrancara el show. Pagué la entrada (¥2700; ~15€) y me fui a sentar en la segunda fila, ya que la primera ya estaba toda ocupada. Aparte de mí había unas ocho personas más, todos hombres. Bueno, había una mujer pero creo que era parte del staff, o quizás la madre de una de las idols.
Se permitía tomar fotografías pero no filmar, así que me limité a hacer fotos nada más. Muchas fotos.
El primer grupo en pasar fue ねこたいがー (Neko Tiger), compuesto por cuatro niñas de entre 5 y 9 años, aunque parece que una de ellas estuvo ausente este día. Mi 推し (oshi; miembro favorito en un grupo de idols) era Yumena-chan.






Este es el perfil de Yumena-chan según el sitio web de la agencia de talentos Spiral Music:
| Característica | Original | Traducción |
|---|---|---|
| Nombre | 池上 ゆめな | Ikegami Yumena |
| Fecha de nacimiento | 2018年2月22日 | 22 de febrero de 2018 |
| Estatura | 111cm | 111 cm |
| Medidas | B:53 W:50 H:56 S:18 | Busto: 53 cm Cintura: 50 cm Cadera: 56 cm Talla de calzado: 18 cm |
| Lugar de origen | 埼玉県 | Prefectura de Saitama |
| Grupo sanguíneo | 不明型 | Desconocido |
| Pasatiempo | 犬の散歩 | Pasear al perro |
| Habilidad especial | 縄跳び | Salto a la cuerda |
Cada grupo pasaba por veinte minutos, durante los cuales cantaban y bailaban unas cuatro o cinco canciones, a la mitad se presentaban y al final hacía una despedida en la que anunciaban los próximos conciertos.
El segundo grupo en pasar fue じゃんけんぽーん (Jan Ken Pon), conformado por cinco miembros de entre 9 y 11 años.






El siguiente grupo fue el de NYAAANYA. En el sitio web veo que tiene un total de once miembros, aunque al concierto solo fueron seis. Las edades de las chicas de este grupo van entre los 11 y 14 años.



Luego pasaron solo dos chicas del grupo 神宮少女 (Jingū Shōjo), el cual tiene cinco miembros de entre 16 y 19 años.

Las siguientes en subirse al escenario fueron también dos chicas, del grupo Say!!.

Finalmente, el último grupo en pasar fue el de 原宿学園 (Harajuku Gakuen), con cinco miembros de entre 14 y 16 años.

A las 12:00 terminó el concierto y me fui.
Caminé hasta la estación de Harajuku, donde tenía previsto encontrarme con Kifove para un evento en el parque Yoyogi.
Si recuerdas, Kifove es una organización cuyo propósito es conectar a niños japoneses con extranjeros (denominados «international friends» o amigos internacionales), con la idea de que los niños puedan practicar inglés con los extranjeros y a la vez aprender cosas de otras culturas y pasar un rato divertido.
Estoy muy agradecido por que existan organizaciones como Kifove y Komi, dado que gracias a ellas puedo acercarme a niños japoneses, jugar con ellos, conversar e incluso hacernos amigos. Si no fuese por estos grupos sería casi imposible para mí interactuar con niños en Japón. La sociedad japonesa —al igual que la occidental— no provee muchas oportunidades de interacción entre niños y adultos.
A las 13:00 llegamos al parque y arrancó el evento. Esa fue la última vez que supe qué hora era hasta las 20:00, de todo lo que me divertí pasando la jornada con los niños de Kifove.
Una cosa que noté distinta de Kifove es que había crecido bastante. Los eventos en general eran iguales, con el mismo tipo de actividades y juegos en el parque, pero la cantidad de gente que participaba ahora era mucho mayor. En el parque hoy éramos alrededor de 60 niños (con sus padres) y 30 amigos internacionales. También había una decena de personas más (todos japoneses) que formaban parte del staff / equipo de organización.
Éramos tantos que nos dividieron en varios equipos de colores (a mí me tocó el equipo Verde), entonces teníamos que ir cada uno a sentarse sobre la lona correspondiente al color de su equipo.

Me resultó peculiar el hecho de que unos cuantos de los voluntarios extranjeros eran de la India. La última vez que estuve en Japón —y en estos eventos— no recordaba que hubiera tantos de este país, pero ahora por algún motivo parece que han aumentado. También había uno de Nepal, una de Bangladés (la MC), uno de Nueva Zelanda, una de las Filipinas, dos de Egipto, un par de Corea del Sur, y ya no me acuerdo más.
La primera actividad que hicimos tipo de calentamiento (warm-up) fue el baile del Hokey Pokey.

Luego los amigos internacionales (de ahora en adelante IF, por las siglas en inglés) pasamos al frente de la ronda equipo por equipo para presentarnos.
Después fue el juego principal, el cual consistió en que los niños tenían que pasar por distintas estaciones donde estaban los IF, y preguntar cosas como «What do you do for Christmas?» (¿Qué haces para Navidad?).



Para finalizar hicimos otra canción más con coreografía. No me acuerdo exactamente cómo iba; solo el principio que decía «thumbs up, should shrug» y tenías que levantar los pulgares y luego los hombros.



Tras hacernos la foto grupo llegó la hora del clásico cierre de los eventos de Kifove, con los choques de manos entre IF y niños.

A las 15:00 nos sentamos todos los IF, el staff y algunos niños que quedaban a tomar unos refrescos y comer snacks.

Al rato nos levantamos y caminamos todos juntos hasta el edificio de 代々木八幡コミュニティセンター (Centro comunitario de Yoyogi Hachiman). Allí se celebrarían dos eventos más de Kifove: la fiesta por el quinto aniversario y la fiesta de Navidad.
La celebración del quinto aniversario incluyó un show de magia, unos discursos en inglés por niños que habían ganado el premio al «Kifove del año» en años pasados, y un segmento en el cual los niños tenían que pasar a dejar una carta en una cápsula del tiempo, la cual sería abierta dentro de 20 años.

Noté que había una loli que tenía aspecto occidental. Al principio pensé que era hāfu, es decir mitad japonesa y mitad de otra etnia, pero no—resultó ser que era 100% egipcia. Bueno, nació en Japón así que técnicamente era japonesa de padres egipcios. Tenía 5 años y hablaba japonés perfectamente (y un poco inglés). Me puse a charlar con ella y aprovechando que no había nadie al lado me senté ahí. También hablé bastante con su amiga y vecina Ran-chan, que estaba sentada al lado y tenía su misma edad.

Curiosamente, todos los niños que habían ganado el premio de Kifove del año eran niñas. Curiosamente también, la mayoría de los niños que estaban participando de la celebración esta y que luego asistieron a la fiesta de Navidad, eran niñas también.
La niña que había ganado el premio a la Kifove del año 2023, Miku-chan, pasó a dar su discurso, el cual me dejó realmente maravillado. Más tarde la tuve que ir a felicitar en persona por semejante discurso fantástico que había dado. Todas las demás que habían pasado habían leído de un papel paradas detrás de un podio, pero cuando fue el turno de Miku ella salió corriendo a coger el micrófono del podio, se paró a un costado y empezó a hablar muy confiadamente, sin leer de ningún sitio. Igual todas lo hicieron muy bien.



La última actividad que hubo consistió en que los niños se tenían que subir al escenario y cantar y bailar una canción llamada Tomorrow, del musical Annie.



A las 17:30 nos movimos a otro salón en el mismo edificio para celebrar la fiesta de Navidad.



Yo me senté junto a mis nuevas amigas Lara-chan y Ran-chan, y sus padres también, con quienes estuve hablando un rato. Me contaron que las niñas se conocían porque iban al mismo jardín, y es así como los padres también se habían conocido y el motivo por el cual habían venido juntos.
Me resultó curioso que Ran-chan hubiese venido sola con su papá y no con su mamá, ya que en más del 90% de los casos cuando los niños salen a un evento de 親子 (oyako; padre e hijo), es la madre quien los lleva. Los padres (hombres) no suelen ir a estos eventos.


Después de comer los niños jugaron al juego de las sillas. Algunos se pusieron a llorar cuando perdieron, dado que querían ganar para obtener el premio que le darían al ganador.



Casi siempre pasaba que se sentaban dos al mismo tiempo en una silla, y entonces lo terminaban definiendo de la forma en que todos los japoneses definen las cosas cuando hay desacuerdo: con una partida de jan-ken-pon (piedra, papel o tijera).
Después de los niños tocó la ronda de los adultos.

El último juego de la jornada consistió en que los niños tenían que pasar ciertos desafíos en distintas estaciones con los IF (e.g. el mío era balancear una pelota sobre la cabeza por cinco segundos), y una vez que lo conseguían obtenían una letra para armar un rompecabezas.

Una vez que resolvían el rompecabezas (formando la oración correcta), podían ir a formar la fila para obtener su regalo de Navidad. Los regalos habían sido provistos por los mismos padres.

Después del juego anunciaron a los ganadores de premios de este año: voluntario del año, staff del año y Kifove del año.


A las 20:00 terminó todo y me fui a la estación para tomarme el tren de regreso a casa. Camino de la estación pasé de vuelta por el parque Yoyogi y por Takeshi-dōri.


A las 21:30 llegué al hotel.
Ame,
Kato
