Ternura intergaláctica

Kara Ema:

El viernes fui al jardín, siempre con el mismo grupo de gorros verdes (los llamo así porque cuando salen al patio usan una gorra de color verde, mientras que los otros cursos usan de otros colores para distinguirlos fácilmente).

Como hice la otra vez, voy a arrancar con la tabla de actividades programadas para la jornada:

HoraOriginalTraducción
08:30順次登口
自由あそび
Llegada de los niños
Juego libre
09:35片付けPuesta en orden
09:45朝の会
歌・挨拶
♪ 劇のうた
Asamblea de la mañana
Canción y saludo
♪ Canción del acto
10:00頑張り表Cuadro de logros
10:15劇あそび
好きな役で…
Juego del acto
Con el rol preferido…
10:55終了
トイレ
Fin
Tiempo para ir al baño
11:00お母さん先生
ブーフーウーゲーム
Mamá sensei
Juego del bu-fu-u
11:40終了
給食準備
Fin
Preparación para el almuerzo
11:50いただきますInicio del almuerzo
12:20ごちそうさま
自由あそび
Fin del almuerzo
Juego libre
13:10片付け
降口準備
絵本
Puesta en orden
Preparación para la salida
Lectura de libro ilustrado
13:45帰りの会Asamblea de vuelta a casa
Viernes 16 de enero. Los otōbansan (encargados) del día eran Zen-kun y Ren-chan.

La primera vez en el día que salíamos al patio a jugar, los niños lo primero que hacían —sin que nadie se los recordara, dado que ya lo tenían incorporado en su rutina diaria— era ir a regar su planta. Cada uno tenía un espacio en la tierra con su nombre, donde estaba la semilla que habían plantado probablemente al inicio del año. Ojalá que esas plantas crezcan, pero la verdad es que con la cantidad de agua que los peques le echan todos los días creo que ya están todas ahogadas 😅.

Niños regando sus plantas
Lolis en los columpios

Un juego que hacemos todos los días en todas las clases tanto en el hoikuen como en el yōchien (y probablemente se haga en todo Japón), consiste en que los niños forman una fila delante de uno de los niños (o bien uno de los maestros, incluyéndome a mí) y van pasando de a uno para hacer un duelo de janken (piedra, papel o tijera). Si ganan, se llevan un bloque. Si pierden, van al final de la fila para volver a intentar. Al finalizar esta actividad la sensei dice «¿Quiénes consiguieron un bloque?», «¿Quiénes consiguieron dos?», y así siguiendo hasta ver quién logró conseguir la mayor cantidad.

Niños haciendo el juego de los bloques y janken
Loli mostrándome todos los bloques que había conseguido

Después de este juego hicimos la おはようのうた (ohayō no uta; canción de los buenos días). Los dos encargados del curso se pararon enfrente para pedir a todo el curso que se levantaran de las sillas y cantaran todos juntos la canción. Luego todos hicieron una reverencia para saludar a los senseis y a los compañeros.

El diálogo de los encargados es todos los días el mismo. Después del saludo de la mañana, preguntan a la clase si alguno quiere hacerles alguna pregunta (e.g. qué color te gusta, qué personaje de Sanrio te gusta, etc.). Luego dicen que hoy es [día de hoy] (e.g. viernes 16 de enero) y preguntan a la clase qué tiempo hace afuera, entonces todos responden al unísono «¡Está soleado!».

Niños haciendo una reverencia y diciendo al unísono ohayō gozaimasu (buenos días).

Tras esta rutina algunos de los niños pasaron uno por uno al frente para mostrar su 冬休み頑張り表 (Fuyu yasumi ganbarihyō; Cuadro de mis logros durante las vacaciones de invierno).

Niña contando a la clase las cosas que hizo y que logró durante las vacaciones de invierno

No hice fotos de la actividad en sí pero otra cosa que hacemos un rato todos los días en esta clase para que los niños practiquen es lanzar un trompo tradicional japonés (koma). La sensei estableció los siguientes objetivos, los cuales cuando los niños los lograban conseguían pegatinas:

OriginalTraducción
ひもをまく [himo wo maku]Consigo enrollar el cordón
もちかたがわかる [mochikata ga wakaru]Sé cómo sujetarlo
ひもをはなさずになげられる [himo wo hanasazu ni nagerareru]Puedo lanzarlo sin soltar la cuerda
まわせる [mawaseru]Puede hacerlo girar
Hasta el momento solo dos niños habían conseguido todas las pegatinas

Actualmente los gorros verdes están ensayando una obra, creo que para actuar delante de los padres en algún momento. La obra está basada en el cuento popular japonés わらしべ長者 (Warashibe Chōja).

Warashibe Chōja, en español, «el millonario de la brizna de paja» […] es un cuento budista japonés sobre un hombre pobre que se enriquece a través de una serie de trueques sucesivos, a partir de una sola brizna de paja.​ La historia fue escrita probablemente durante el período Heian e incluida más tarde en Konjaku Monogatarishū y Uji Shūi Monogatari.​ Se popularizó durante el periodo Muromachi. Esta leyenda es una anécdota común en la cultura popular japonesa.

Daietsu-no-suke es un esforzado pero desafortunado campesino, que le ruega a Kannon, la diosa de piedad, que le ayude a superar la pobreza. Kannon le dice que viaje hacia el oeste, llevando la primera cosa que toque en el suelo. Cuando sale del templo, se tropieza y coge una brizna de paja. Mientras viaja, atrapa un tábano que lo molestaba y lo amarra a la paja. En la próxima ciudad, el zumbido del tábano calma el llanto de un bebé y la madre, agradecida, se lo intercambia por tres naranjas. Tomando las naranjas, continúa en su viaje y encuentra una mujer deshidratada. Le da las naranjas y ella le regala, a cambio, una valiosa seda. El campesino sigue su camino y se encuentra con un samurái que tiene un caballo debilitado. El samurái exige la seda a cambio de su caballo. El campesino cuida al animal hasta que recupera la salud y continúa su viaje hacia el oeste. Un millonario se impresiona por su caballo y le invita a su casa. La hija del millonario resulta ser la misma mujer que había salvado con sus naranjas. Interpretándolo como una señal, el millonario insiste que el campesino se case con su hija, haciéndolo rico.

Wikipedia
Una parte del acto en que el campesino se queda dormido
Ya ni me acuerdo qué estaban haciendo aquí pero la foto es tierna (creo que jugaban al janken).
Aquí hacían de cuenta que eran el campesino montado en su caballo
Aoi-chan es galácticamente tierna
Final de la obra, en el que la hija del millonario se casa con el campesino.

Al final de la obra practicaron la canción にんげんっていいな (Ningentte ii na; Qué bueno es ser humano), probablemente porque así es como van a cerrar el acto con los padres.

YouTube player
Nono-chan cantando Ningentte ii na

A las 11:00 llegó una nueva mamá para hacer de sensei. Me encanta porque la sensei titular de la clase me dijo que las madres venían cada tanto, pero hasta ahora mi experiencia era que estaban viniendo todos los días. Los padres al parecer no venían nunca, lo cual no me sorprende considerando que lo más común en las familias japonesas es que el padre trabaje todo el día (trabajo de oficina) mientras que la madre se dedica a la casa y a los hijos.

Con la mamá hicimos un juego que me pareció muy simpático. Se llamaba fu-bu-u y se jugaba de la siguiente forma. A cada niño (y a cada sensei, dado que los maestros también queríamos jugar) se les asignaba una de las siguientes tres sílabas: ふ (fu), ぶ (bu) o う (u). Cuando arrancaba el juego todos tenían que ir caminando por el aula diciendo su sílaba; no podían decir otra cosa que su sílaba. Cuando se topaban con alguien que también correspondía a su sílaba, se entrelazaban las manos y seguían buscando a sus colegas. Así hasta terminar el juego.

Por ejemplo, si yo era bu, tenía que ir diciendo «¡Bu! ¡Bu! ¡Bu!» a todo el mundo con quien me cruzara. Si escuchaba a otra persona diciendo la misma sílaba que yo, me unía a él juntando nuestras manos, y en grupo seguíamos diciendo «¡Bu!» hasta encontrar a todos los bu’ses. Había que prestar atención para no confundirse, dado que fu, bu y u son sonidos muy parecidos que se hacen todos poniendo la boca de la misma manera.

Al finalizar una ronda del juego, la sensei verificaba que todos estuviesen en los grupos correctos preguntando uno por uno qué sílaba eran.

Después de este juego hubo un tiempo para que los niños fuesen al baño. Como té conté la otra vez, por lo general los niños no piden ir al baño dado que saben que la sensei siempre deja un tiempo para que vayan todos juntos.

Niños yendo al baño todos juntos

A las 12:00 nos sentamos a almorzar. Una vez más los encargados del curso se pararon frente a la clase para cantar la canción del almuerzo y para decir todos juntos itadakimasu (buen apetito).

Cantando la canción del almuerzo

Después de comer fuimos a jugar al patio.

Espejos para que los niños (y los maestros) puedan saber si viene alguien por los costados antes de salir del edificio, cosa de no chocarse con él. Le hice una foto porque es la clase de cosas que solo se ven en Japón.
Más lolis en columpios
Loli en juegos (I)
Loli en juegos (II)
Loli en juegos (III)
Loli en juegos (IV)
Loli en juegos (V)
Foto que tomé del patio desde el aula de los gorros verdes (hay más o menos un tercio del patio que no está visible en esta foto, con lo cual es aun más grande de lo que se puede ver aquí).
Aoi-chan es galácticamente tierna, segunda parte.
Montaje de Aoi-chan y otras lolis diciendo «I love you» (les enseñé yo) y jugando en el patio.
Niños sentados en el medio mientras la mamá sensei les leía un libro ilustrado

A las 14:00 terminó mi trabajo en el jardín y me fui rápido para la casa dado que tenía un evento en Kōbe.

Veinte minutos más tarde volví a salir y me tomé un tranvía para ir a la estación para tomarme un tren de Hankyū (阪急) hasta Ōsaka y desde Ōsaka uno de Hanshin (阪神) hasta Kōbe.

A las 16:00 llegué a la estación de Mikage (御影駅), en Kōbe. A esa hora me encontré con una persona de una ONG, dado que me había registrado para participar de una actividad de voluntariado durante una hora con niños discapacitados. Desde allí caminamos hasta el centro donde los niños discapacitados iban después de la escuela (iban a una escuela especial).

Estaban todos los niños en la misma sala con varios cuidadores. La más pequeña iba a primer grado de primaria y el más grande creo que a segundo grado de escuela media. Eran alrededor de ocho niños y cuatro cuidadores, más tres voluntarios (incluyéndome a mí y a la organizadora).

Los niños no solo tenían discapacidades físicas sino también mentales, dado que apenas podían hablar. Aun así no paraban de sonreírme. Entré un poco triste pero al final me fui contento al ver esas sonrisas en sus caras y al haber podido jugar con ellos un poco.

A las 17:00 me despedí de los niños, el personal y los voluntarios, y me fui a la tienda de departamentos de Hanshin ubicada frente a la estación.

Hanshin

Tras explorar todas las plantas del centro comercial, volví a la estación y me tomé los mismos trenes de regreso a Kioto.

Pasé por un Watts (tienda de todo por 100 yenes) y me compré provisiones antes de volver a casa. Gasté ¥1637 (~9€).

Watts

A las 21:00 llegué a casa.

Ame,
Kato