Visita a Kodomo Shokudō en Sakai

Kara Ema:

El lunes a las 12:30 fui a un Burger King que quedaba en Abeno Lucias.

Abeno Lucias
Youth Theatre Japan — Por desgracia parece que justo ahora no había ninguna obra, si no me habría gustado ir a verla.

Cuando llegué a BK hice lo mismo que veo que suelen hacer los japoneses: reservé primero mi mesa dejando mi mochila y mi abrigo allí, y luego me fui a la caja a realizar mi pedido.

Lo que me pedí en BK (¥970; ~5€) — Sí, lo que está en el vaso es café con leche.

Siempre que voy a un local de comida rápida en Japón (ya sea Burger King, McDonald’s, Wendy’s, o mismo comida rápida japonesa como Yoshinoya, Matsuya y Sukiya) no deja de sorprenderme lo literalmente rápidos que son para prepararme el pedido. No habían pasado más de tres minutos desde que lo pedí que ya me estaban llamando.

Me quedé ahí un par de horas.

A las 14:30 me pasé a Abeno Q’s Mall.

Abeno Q’s Mall (el rascacielos que se ve es Abeno Harukas).
Colegialas bailando para TikTok
Feria de chocolate (por San Valentín). Por alguna razón vendían un chocolate de Netflix.
Me encantan estas cajas de chocolates de Pokémon. Me las compraría todas si tuviese espacio infinito en la maleta y dinero infinito (lástima que klapaucius no funciona en la vida real).

A las 15:00 pasadas entré a Cookhouse, una panadería con bastante espacio para sentarse y comer allí. Recuerdo que ya había estado aquí alguna vez.

Cookhouse
Los tres panes que me pedí en Cookhouse (¥1000; ~5€).

Un par de horas más tarde me pasé al supermercado Ito-Yokado. El mismo forma parte del grupo Seven & I Holdings, dueño de Seven-Eleven Japan. Algo curioso de este supermercado según su artículo de Wikipedia es lo siguiente:

Dentro de Ito-Yokado, el personal que trabaja en caja puede reproducir piezas instrumentales de obras musicales famosas, lo cual es un código para que los trabajadores de la tienda realicen tareas específicas. Estas son:

  • Help! (The Beatles): una llamada para que personal adicional se encargue de las cajas durante los periodos de mayor afluencia de clientes.
  • Daydream Believer (The Monkees): se reproduce durante el funcionamiento normal.
  • Rhythm of the Rain (The Cascades): para informar a los clientes de que llueve intensamente fuera del edificio.
  • Carmen (Georges Bizet): robo y otras actividades delictivas en las instalaciones.
  • Sinfonía n.º 5, 1.º movimiento (Allegro con brio) (Beethoven): amenaza de bomba.
Wikipedia
Lo que me compré en Ito-Yokado (¥1296; ~7€).

A las 18:00 volví a casa.

Me encanta toparme con escaleras como esta al pasear por la calle. Le dan personalidad y encanto a la ciudad.

El martes a las 9:30 salí a hacer una caminata matutina por los alrededores de mi hotel, sobre todo por los shōtengai (calles comerciales cubiertas).

Shōtengai

Al principio estaba bastante vacío, dado que las tiendas eran en su mayoría izakayas y bares de karaoke, los cuales solo abrían a la noche. Pero a medida que fui avanzando los negocios que flanqueaban la calle fueron cambiando: empecé a ver restoranes, supermercados, peluquerías, lavanderías y demás—todo abierto. Con lo cual la gente empezó a aumentar también.

Algunos pasaban en bici, otros caminando. Me atrevería a decir que al menos ocho de cada diez personas con quienes me crucé esta mañana eran mayores de 50 años. El resto de los adultos estaba metido en oficinas trabajando, mientras que los niños y adolescentes estaban en la escuela.

En general, los tipos de tienda que más durante mi paseo fueron:

  • Salones de pachinko (para hacer apuestas) — Esta es una de las pocas cosas populares de Japón que no me interesan en absoluto.
  • Restoranes y supermercados nepalíes y vietnamitas — Es curioso lo seguido que me encuentro con locales de estos países en particular.
  • Supermercados japoneses — Watts, Daiso, Echizen’ya, Tamade, Izumiya, etc.
Restorán vietnamita
Supermercado Echizen’ya

Este supermercado estaba repleto de gente, y cuando entré entendí por qué: se trataba de un supermercado con precios un poco más baratos que otros. Lo malo es que solo aceptaban efectivo como método de pago.

子ども英会話 (Kodomo Eikaiwa) — Wonder Kids Club

Un eikaiwa es un centro donde los niños van a practicar inglés, normalmente con profesores extranjeros angloparlantes.

A las 10:00 pasadas llegué al final del shōtengai y pasé por un parque cercano antes de pegar la vuelta.

松之宮公園 (Matsunomiya kōen)
Intersección entre avenida y shōtengai
Supermercado Izumiya
Área en 2F del supermercado que podías usar para comer los artículos que comprabas
Supermercado Tamade — Pasé por cuatro distintas sucursales de este supermercado, lo cual me pareció un poco exagerado (que haya tantas en la misma zona).

A las 11:20 volví a casa y me calenté los momos que había comprado en un restorán nepalí (¥450; ~2,4€ un plato de diez unidades).

Mi almuerzo de momos

Hago un paréntesis aquí para presentarte mi nuevo canal de YouTube favorito: Cocho Cocho.

COCHO COCHO es un cautivador canal de YouTube que ofrece una experiencia visual encantadora tanto para niños como para antiguos niños. Con contenidos alegres y conmovedores, COCHO COCHO pretende evocar una sensación de nostalgia e inspirar a los espectadores a redescubrir la alegría de su niño interior. Prepárate para dejarte seducir por COCHO COCHO, que te llegará al corazón y despertará tus emociones.

Canal de Cocho Cocho

Es un canal bastante nuevo; arrancó en 2024. Los vídeos están solo en japonés y sin subtítulos, al menos por ahora.

Tiene distintos «programas» que involucran siempre a los mismo niños participando en distintas actividades. Por ejemplo, hay uno en que los niños prueban almuerzos escolares de distintos países y dan su opinión. Otro en que le dan instrucciones a un ilustrador para que haga un dibujo y lo pinte. Otro en que presentan un talento en diez segundos, otro en el que el niño hace de terapeuta/sicólogo, otro en el que hacen de legislador y tienen que crear una nueva ley, etc.

Recién estaba viendo uno en el cual les pedían a los niños que ordenaran las palabras «familia», «amigos», «dinero», «dulces» y «estudio» según qué tanta importancia le daba cada uno. Al principio participaron un varón y una niña, y eligieron el siguiente orden:

VarónNiña
1. Dinero1. Familia
2. Amigos2. Amigos
3. Familia3. Estudio
4. Estudio4. Dinero
5. Dulces5. Dulces

Fue interesante ver cómo debatieron después entre ellos —sin ninguna intervención por parte de adultos— las diferencias en sus elecciones. Al final la niña terminó convenciendo al varón de que el orden correcto era el que había elegido ella, con la familia primero y no el dinero.

YouTube player
Programa de Cocho Cocho: ¿Qué es lo más importante para ti?
YouTube player
Programa de Cocho Cocho: Demostración de un talento único en 10 segundos.
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Ruka-chan, la más tierna de todo el canal ♥

A las 21:00 fui a Ito-Yokado. El supermercado cerraba a las 22:00. Fui tarde a propósito para conseguir comida fresca con buenos descuentos. Creo que llegué un poco tarde porque ya la mayoría había sido vendido. Justo pude conseguir el último paquete de chuleta de cerdo al 50% (~200 yenes en lugar de 400), así que me llevé eso, un paquete de curry (del que se calienta en el microondas), algo de pan y un postre. Todo lo pagué ¥599 (~3,3€).

Lo que me compré para cenar
Mi cena del martes

Cené mientras veía un episodio de la nueva temporada de una serie que estoy viendo llamada Bridgerton.


El miércoles hice algo interesante.

Conocí a una mujer —llamémosla Miyako— que solía trabajar en un gakudō público y luego decidió establecer el suyo propio en su casa. Su gakudō tiene alrededor de veinte niños y tres empleados. No le pregunté cuánto le cobra a cada niño, pero una búsqueda rápida me dijo que los más baratos cuestan alrededor de 20 mil yenes por mes (~100€).

El gakudō funciona todos los días de semana después de que los niños salen de la escuela. Además de este servicio pago, Miyako ofrece también una vez por mes un servicio gratuito de 子ども食堂 (Kodomo Shokudō).

Kodomo Shokudō (en japonés: 子ども食堂 […]; en español: comedor infantil) es una actividad social en Japón diseñada para proporcionar «comidas nutritivas y un entorno cálido y feliz» a los niños, sus padres o tutores y los residentes locales de forma gratuita o a un precio reducido.

Desde la década de 2010, ampliamente difundida por los medios de comunicación como la televisión, el número de establecimientos ha aumentado en todo Japón como un medio eficaz para resolver el «comer en soledad» (koshoku), conectar a los niños con los adultos y fomentar la cooperación de la comunidad local. Aunque algunas cafeterías infantiles limitan el acceso a «niños o familias en situación de pobreza», muchas tienen como objetivo «crear un espacio seguro (ibasho) para los niños y evitar que coman solos», así como «el intercambio intergeneracional» y «la creación de comunidad». En estas cafeterías, también utilizan los servicios niños y familias de hogares que no se encuentran en situación de pobreza.

Wikipedia

Hoy fue feriado nacional en Japón, con lo cual los niños no tenían escuela. Normalmente el kodomo shokudō se realiza los fines de semana, pero esta vez se hizo hoy, dado que era feriado. Miyako me invitó a participar como voluntario, lo cual acepté encantado.

Cogí mi paraguas —estaba lloviendo— y me fui a tomar el metro. A las 9:00 llegué a la estación Nakamozu, en la ciudad de Sakai. Desde allí tendría que caminar un kilómetro para llevar a la casa donde se realizaría el evento de comedor infantil.

Tenía que estar ahí a las 9:30. Como todavía tenía tiempo, decidí comprarme algo para desayunar. Me compré:

  • Un Famichiki con queso adentro (edición limitada) en FamilyMart — ¥258 (~1,4€).
  • Un pan relleno con jamón y queso en Vie de France — ¥300 (~1,6€).
Mi desayuno del miércoles

A las 9:30 llegué a la casa de Miyako, sede de su gakudō y kodomo shokudō (小さな森の学童; Chiisana Mori no Gakudō; Gakudō Pequeño Bosque).

Entrada a la casa de Miyako

Cuando entré había tres adultos aparte de mí. ¿Hace falta que te diga el género? Eran todas mujeres, porque obviamente. Una de ellas era Miyako, las otras dos entiendo que estaban allí como voluntarias al igual que yo.

Me dijeron que vendrían diez niños y que cocinaríamos ramen para todos. En particular, 煮込みラーメン (nikomi rāmen; ramen guisado / preparado a fuego lento en una sartén). Era con base de miso y le añadimos varias cosas arriba como zanahoria, repollo, brotes de soja y carne de cerdo.

A mí me encargaron cortar el repollo.

Ramen siendo preparado

A las 10:00 empezaron a llegar los clientes niños. Los padres los dejaban aquí y luego los pasarían a buscar a las 13:00, que era el horario en que terminaba el evento. Como todavía faltaba para que la comida estuviese lista, los niños se pusieron a hacer juego libre mientras esperaban. Algunos dibujaron, otros hicieron origami, otros jugaron con bloques.

Por cierto, este juego libre también lo hacen en el gakudō. De hecho ambas cosas suceden en el mismo lugar. La diferencia es la siguiente:

Gakudō hoikuKodomo shokudō
Servicio pago con empleadosServicio gratuito con voluntarios
Capacidad para ~20 niñosCapacidad para ~10 niños
Cinco veces por semana (lunes a viernes)Una vez al mes (sábado, domingo o feriado)
De 14:00 a 20:00 (en vacaciones desde las 8:00)De 10:00 a 13:00
Juego libre y actividades dirigidasJuego libre
Comidas opcionales con un costo adicionalAlmuerzo gratuito

Lo primero que hice fue un origami de un corazón, aprovechando que todavía me acordaba de la forma de hacerlo después de haber hecho 25 de ellos para los peques del jardín. Una niña me mostró cómo hacía un corazón ella también, solo que de una forma distinta.

Luego me sumé a una niñas que estaban jugando a hacer una casa con bloques de construcción.

Construcción finalizada
Niñas eligiendo un personaje para dibujar

¿Ves ese cuaderno que la niña estaba teniendo en la mano? Tenía pegatinas de distintos personajes y cosas tiernas, hechas a mano por niños.

Ejemplo de las pegatinas que tenía el cuaderno

Varias de las niñas se pasaron casi todo el evento entretenidas con estos stickers, ya sea creando nuevos o bien utilizando los que ya existían para copiarlos en una hoja.

La forma en que creaban nuevos stickers era la siguiente:

  1. Dibujaban y coloreaban el personaje que querían en una hoja blanca.
  2. Recortaban el personaje.
  3. Pegaban cinta adhesiva transparente sobre el personaje, cubriéndolo totalmente.
  4. Con esa misma cinta pegaban el personaje sobre papel de horno.
  5. Recortaban el papel de horno para que tuviese la misma forma que el personaje.

De esta forma cuando los niños querían usar su sticker personalizado simplemente tenían que despegar el papel de horno y pegar la pegatina donde quisieran, por ejemplo en el cuaderno de pegatinas que tenían.

Loli haciendo su pegatina con papel de horno y cinta adhesiva
Loli mostrándome sus pegatinas recién fabricadas

A las 11:30 almorzamos. Yo ayudé a repatir los platos.

Almuerzo

Después de comer volvimos a hacer juego libre. Noté que dos de las niñas se pasaron todo el tiempo leyendo un manga, sin interactuar con nadie más. Cuando quise a hablarle a una de ellas no me respondió, con lo cual asumí que eran vergonzosas/introvertidas y preferían hacer lo suyo.

Niña leyendo un manga

Así que me volví con las niñas que estaban dibujando / haciendo stickers. También jugué con una a hacer origami.

Niñas dibujando personajes
Niña haciendo el origami de la grulla

Hacia las 13:00 ya todos los niños se habían ido. Solo quedamos los cuatro adultos. Nos agradecimos mutuamente por la participación, cooperación y el éxito del evento. Luego nos despedimos y cada uno se fue por su lado.

A las 13:30 me tomé el metro para volver a Ōsaka. Antes de llegar al hotel pasé por un Seijō Ishii y me compré exactamente cuatro cosas:

  • Un cartón de chocolatada fría (500 ml).
  • Un untable de caramelo salado (210 g).
  • Un paquete de muesli de chocolate (375 g).
  • Cuatro yogures de crema (75 g c/u).

No me acuerdo el precio exacto de cada cosa, pero sí te puedo decir que el muesli y el caramelo salado eran caros, pero no pude resistirme a la tentación. Gasté ¥2731 (~15€).

Lo que compré en Seijō Ishii

El muesli no lo pude usar todavía porque no tengo leche, y el caramelo tampoco porque no tengo pan. Y no quise comprar leche ni pan en el Seijō Ishii porque ya bastante había gastado con esas cuatro cosas. Esperaré a ir a un súper más barato.

A las 21:30 salí a comprar mi cena: gyūdon con queso en Sukiya ¥860 (~4,7€). Una vez más quedé impresionado por el tiempo que tardaron en darme el pedido: menos de un minuto. Me lo pedí para llevar y lo comí en el hotel.

Ame,
Kato