Kara Ema:
El sábado al mediodía fui a almorzar al centro, aprovechando que aún quedaba un montón de comida en la nevera.

A las 15:30 salí a pasear.



A las 20:00 llegué al mercado nocturno de Zhongli (中壢區觀光夜市). Cuando llegué y vi la gente que había me di cuenta del error que había cometido al decidir ir un sábado a la noche.

Si bien el mercado nocturno me recordó bastante a Tailandia, al mismo tiempo también era muy diferente. Los mercados nocturnos tailandeses venden más que nada comida, mientras que en Taiwán hay mucho más que eso: también hay ropa y muchos puestos de juegos, los cuales me hacen pensar más en un carnaval o una kermés. No había visto nunca tantos juegos así en un mercado.



Francamente la comida que vendían no me llamó la atención lo suficiente como para querer comprar nada. Igual tampoco pude detenerme a mirar mucho con toda la gente que había.
Cuando llegué al extremo del mercado opuesto al que había usado para entrar, me pasé a un parque que justo quedaba al lado (光明公園; parque Guangming).










Como te habrás dado cuenta por todas las fotos que tomé, quedé mucho más impresionado por el parque que por el mercado, pese a que el mercado era la principal razón por la cual había caminado hasta ahí a esa hora. No me acordaba que los parques taiwaneses fuesen tan geniales.
Tras pasearme por todo el parque volví al mercado. Después de todo aún tenía que comprarme algo para cenar.



No me convencía nada así que fui a lo seguro y me acabé comprando un bánh mì vietnamita por NT$100 (~2,7€).

A las 21:30 me fui del mercado y emprendí el camino de regreso a casa.


Tras atravesar este puente me encontré nuevamente en un gran y bonito parque (新勢公園; parque Hsin-Shih).






A las 22:00 pasé por una tienda de conveniencia Hi-Life para comprarme provisiones (NT$60; 1,6€).

Pocos minutos más tarde llegué al apartamento y me puse a ver un episodio de Bridgerton mientras comía las provisiones que me había comprado—un paquete de Lay’s y un cartón de leche de soja, que es una de las más populares aquí.

El domingo a las 11:00 salí a pasear. Al igual que el sábado estuvo soleado y agradable todo el día.






Zhùyīn Fúhào (注音符號), o «Símbolos para anotar sonidos», a veces abreviado como Zhuyin, o conocido como Bopomofo (ㄅㄆㄇㄈ), debido a las cuatro primeras letras de este alfabeto fonémico chino (bo po mo fo), es el sistema nacional fonético de la República de China para enseñar a las personas a leer, escribir y hablar las lenguas chinas, especialmente el mandarín estándar. El sistema usa 37 símbolos especiales para representar los sonidos del mandarín: 21 consonantes y 16 vocales. Cada símbolo representa un grupo de sonidos sin mucha ambigüedad.
Wikipedia




Y yo que pensaba que la escuela Linsen era enorme; la escuela Xin-Jie es más grande aun. Cuando pasé frente a sus puertas vi mucho movimiento de vehículos—coches tanto entrando como saliendo. Uno no esperaría ver eso un domingo, pero supongo que en Taiwán es diferente. De hecho en Japón uno no esperaría ver coches entrando a una escuela para nada, domingo o no domingo.
El viernes Xinyu me explicó que cuando los niños no están en clase, las escuelas en Taiwán básicamente funcionan como parques, es decir, están abiertas a todo el mundo. La verdad que otros países podrían copiar esta idea porque es fenomenal. Aprovechando que la escuela estaba abierta decidí entrar a echar un vistazo.


Según el mapa, había también una parte de jardín. Con semejante predio uno pensaría que se trata de un colegio privado y muy caro, pero no, simplemente así es como son las escuelas públicas taiwanesas. La enseñanza en estas escuelas es gratuita, aunque los padres deben pagar los materiales, el uniforme, los libros y el almuerzo.






Cuando estaba bajando las escaleras para salir del edificio, me topé con una mujer que al parecer trabajaba allí. Como todo estaba abierto (salvo las aulas) pensé que no había problema con que yo estuviese allí paseándome por el edificio, pero la mujer me dijo que no se podía—que solo se podía estar en la parte de abajo, es decir en el patio. Una pena.

A las 12:30 me fui a Carrefour.

Carrefour es una cadena de supermercados originaria de Francia, que opera mayormente en Europa pero que también tiene sucursales en Sudamérica (Argentina, Brasil) y Asia (China, Taiwán).
Me dejé la parte del supermercado para el final y primero me paseé un poco por las otras plantas para ver las tiendas que había. Me encontré con varias cadenas japonesas, como Marugame Udon, Saizeriya y Daiso.


También vi en el 1F una peluquería llamada DNA, donde cortarse el pelo costaba nada más que NT$120 (~3€). Justo andaba buscando un lugar barato para cortarme el pelo, así que aproveché y me lo corté.
A las 13:00 finalmente entré al sector de supermercado, el cual era gigante y ocupaba la mayor parte del 1F y del B1 (sótano).


Si lo piensas tiene totalmente sentido que esos juegos estén allí. Como los padres no pueden dejar a sus hijos pequeños solos en sus casas, es común que vayan a hacer las compras con ellos. Pero para muchos niños hacer las compras puede ser aburrido, y para los padres molesto tener que estar entreteniendo al niño al mismo tiempo que buscan los productos que necesitan. Los juegos de arcade al lado de las góndolas son la solución perfecta a este problema.
No soy de ir a supermercados con una lista de lo que tengo que comprar, dado que como no vivo en una casa permanente nunca tengo que comprar nada realmente. La forma en que me gusta usar los supermercados —sobre todo cuando es la primera vez que voy a uno— es pasearme góndola por góndola para ver todo lo que venden, y cada vez que encuentro algo que me llama lo suficiente la atención lo agarro y lo pongo en la canasta.
Este supermercado era tan inmenso y con tanta variedad de productos que me tomó una hora pasearme góndola por góndola en las dos plantas que había.






La parte de comida preparada fue la única que dejó un poco que desear comparada por ejemplo con la misma sección en los supermercados japoneses. No había tantas cosas y no tenían descuentos como suelen tener en Japón (aunque quizás los pongan todos a la noche).




La mayoría de las cosas que me compré eran sabor caramelo—en particular caramelo salado. No tengo idea cómo es que en Taiwán se encuentran tantos productos de caramelo, pero puede llegar a ser un problema para mis finanzas personales. Incluso conseguí un pote de caramelo salado para untar, como los que venden en Francia. Primera vez que lo veo en un país asiático.
Esas palmeritas que ves en la esquina inferior derecha de la última foto son de la marca japonesa Sanritsu. Eran de sabor café. En Japón he visto este mismo paquete pero solo de sabor original. Esto tiene que ver con lo que te contaba la otra vez de que, bizarramente, las empresas japonesas parecen tener más variedad de productos en Taiwán que en su propia tierra.
A las 14:00 salí del Carrefour y empecé a volver para casa.


A la noche —a eso de las nueve— fui al centro a cenar mientras veía otro episodio de Bridgerton. Luego regresé a casa a dormir.
Ame,
Kato
Zarpado cole y Carrefour!