Kara Ema:
El lunes me tuve que despedir de Egil, de Estocolmo y de Suecia.
A las 6:30 salí del apartamento con mi maleta y me fui caminando hasta el puerto, que por suerte quedaba cerca.

A las 7:30 me subí al ferry de la compañía Viking Line. Fue bastante sencillo el proceso de embarque y desembarque. Solo me pidieron mostrar el billete y el pasaporte en el embarque, y en ningún momento me revisaron la maleta ni me hicieron pasar por una máquina de rayos X.
Cruzaría el mar Báltico para pasar desde Suecia hacia Finlandia. Cruzaría también una franja horaria. El trayecto duraría unas once horas, lo cual no me molestaba mucho dado que podría mantenerme entretenido con mis dispositivos electrónicos y el wifi gratuito. Al menos era menos claustrofóbico que el avión, y mucho más barato: me costó tan solo 30 euros. Lo que sí, no tenía acceso a una cabina; solo podía utilizar las áreas comunes. Con cabina habría sido por lo menos 50 euros más.
El mapa marcaba que había doce cubiertas en total, pero solo mostraba a partir de la tercera; supongo que porque las dos cubiertas inferiores (1 y 2) serían estructurales e inaccesibles para el público general. Las cubiertas 3-5 eran para los vehículos. Las 5-8 tenían cabinas. Las 6 y 7 tenían también las entradas y salidas a tierra. Las 9, 10 y 11 tenían los espacios comunes, con lo cual fue en estas tres donde estuve la mayor parte del tiempo.

Noté que había carteles que marcaban que había un sitio para «teens», pero al final cuando fui a investigar de qué se trataba terminó siendo un game room (salón de juegos).


Fíjate cómo en la puerta al game room ponían los dos husos horarios: hora central europea (UTC+1) y hora de Europa Oriental (UTC+2), empleadas por Suecia y Finlandia respectivamente. Si le preguntabas la hora a alguien dentro de aquel ferry, realmente tenías que aclarar en qué huso horario la querías.
Me gustó que hubiese tantos espacios dedicados a los niños, con juegos, pelotas y demás. Es primordial tener esta clase de cosas para mantener a los niños entretenidos cuando se trata de trayectos tan largos.


Egil me contó que mucha gente se toma este ferry específicamente para comprar bebidas alcohólicas en la tienda tax free que hay dentro, dado que pueden conseguir productos un 15-20% más baratos que en tierra firme. Técnicamente Suecia y Finlandia pertenecen ambas a la Unión Europea, con lo cual no debería haber una tienda libre de impuestos aquí, pero como el ferry hace una escala en una isla en el medio llamada Åland, entonces aparentemente sí puede ofrecer este servicio.

Por si no quedó claro lo que quise decir: hay mucha gente que toma este ferry a primera hora de la mañana para comprar alcohol, luego al mediodía llega a la isla que está en el medio del mar Báltico y finalmente regresan a Estocolmo a la noche. En otras palabras se pasan un día entero en un barco solo para tener acceso a alcohol barato. Nunca voy a entender a los adultos.
A las 14:00 (o a las 13:00, depende qué huso horario consideres) el ferry fondeó durante un rato en Mariehamn, la capital de Åland.
Åland (en sueco, Åland; en finés, Ahvenanmaa) o Alandia es un archipiélago y región autónoma de Finlandia situado en el mar Báltico, entre Suecia y Finlandia continental. […] El único idioma oficial es el sueco, y el 93,5 % de la población lo habla como lengua materna (2001). […] Tiene un alto grado de autonomía, por lo que las funciones del Gobierno Provincial difieren de las asignadas a las otras regiones. El Estatuto de Autonomía garantiza, entre otros, la posición predominante del idioma sueco en el territorio provincial. Åland es miembro asociado del Consejo Nórdico.
Wikipedia
No tenía idea hasta hoy que Finlandia tenía una región que no solo es autónoma sino que además la gente habla sueco en vez de finlandés.
A las 20:00 me bajé del ferry en Turku.
Turku o Åbo, es una ciudad situada en la costa suroeste de Finlandia, y es capital administrativa de la región de Finlandia Propia. Situada a orillas del río Aura y fundada en el siglo XIII, es la ciudad más antigua de Finlandia y hasta mediados del siglo XIX la más importante del país. Después de que Finlandia pasase a formar parte del Imperio ruso en 1809, Turku siguió siendo la ciudad más poblada del país hasta 1840, y aún hoy sigue siendo un importante centro cultural y de negocios.
Debido a su localización geográfica, Turku es un importante puerto comercial y de pasajeros, pues más de 3 millones de pasajeros anuales embarcan en el Puerto de Turku hacia Estocolmo y Mariehamn.
Wikipedia
Desde el puerto de Turku me tomé un autobús (1B) en dirección de mi alojamiento. Pagué con la aplicación Föli, la cual te cobraba un billete de 3,15€ que tenía una validez de dos horas. (Por cierto, los finlandeses usan el euro.)

A los diez minutos me bajé en la plaza del mercado, un lugar que parecía ser bastante céntrico. Pero como estaba con la maleta no podía ponerme a recorrer en aquel momento, así que me limite a ir a la parada del otro autobús (2A) para continuar hasta el apartamento.
A las 20:30 me bajé del autobús e hice uso de mi primera palabra en finlandés: kiitos (gracias). Noté que las personas cuando se bajan del autobús aquí normalmente agradecen al conductor empleando esta palabra.
Caminé unos cien metros hasta llegar al monoambiente que había alquilado por dos noches.

Al igual que todas las casas nórdicas en las que he estado hasta ahora, el apartamento tenía un pequeño espacio en la entrada donde podías dejar tu abrigo y tu calzado.



Había escuchado que algo particular de las casas finlandesas es que tienen estantes con rejillas para dejar los platos y cubiertos secando directamente dentro las alacenas, cosa de no ocupar innecesariamente espacio en la mesada. Me pareció fenomenal.

Otra cosa peculiar de los finlandeses es que hacen uso de los bidés tipo manguera. No había visto uno de estos desde que me fui de Tailandia en diciembre. La verdad que el resto de los europeos podría copiarse también.

Ame,
Kato
Zarpado Ferry! Tampoco sabia de la existencia de Åland!