Kara Ema:
Frase del día en tagalo:
Ang bata ay laging masaya kapag naglalaro sa bakuran.
El niño siempre está feliz cuando juega en el patio.
| ang | el/la (marcador de sujeto definido) |
| bata | niño/niña |
| ay | es/está (separa sujeto y predicado) |
| laging | siempre |
| masaya | feliz/contento |
| kapag | cuando |
| naglalaro | está jugando |
| sa | en |
| bakuran | patio/jardín |
Canción filipina del día
El domingo a las 11:00 hice el check-out del hotel y me fui a tomar el LRT.
A las 12:00 me bajé en la estación 5th Avenue y entré al Jollibee que estaba al lado para hacer dos cosas: (1) almorzar y (2) esperar a que me pasaran a buscar para llevarme a la Base de Mark en Navotas.
Me pedí un menú de hamburguesa con queso (₱200; 3€).
A las 14:30 me pasaron a buscar con el camión de bomberos. Media hora más tarde llegamos a Base.
Base es un edificio de tres plantas: en la primera están construyendo una cafetería, en la segunda un bar, y la tercera creo que va a ser una terraza/depósito. En el tercer piso hay una pequeña habitación, que es donde estaré durmiendo yo los próximos días.

A las 18:00 me fui caminando desde la Base hasta Celes (unos diez minutos a pie).

Varios de los niños con quienes había estado jugando la otra vuelta en el centro de evacuación, enseguida me reconocieron y me llamaron por mi nombre.
Uno de ellos me llevó a una casa y me hizo entrar. Dentro había un hombre que me saludó y me indicó que me sentara. Un minuto más tarde apareció una niña de tres años corriendo hacia mí para abrazarme.
Se trataba de Mara, una niña con quien había estado jugando bastante en el centro de evacuación.

Mara vive con su papá, su mamá y su hermana menor de un año. En aquel momento también estaba su abuelo.

Como te había contado antes, Celes es un barrio bajo, con lo cual los residentes son toda gente muy humilde y de bajos recursos, incluyendo la familia de Mara. Así y todo me recibieron alegremente, e incluso me invitaron a quedarme a cenar con ellos.



Después de lavarse los dientes la madre la cogió y se la llevó al baño para bañarla. Tan pronto como se volvió a vestir, la pulgüita vino de vuelta a mi lado para seguir jugando conmigo.
En un momento apareció también la abuela, con comida que había traído de Jollibee. Le ofreció unas patatas a Mara y le dijo que me convidara a mí. Mara se introdujo una patata en la boca, con mitad todavía afuera, y acercó su boca a la mía en plan «coge la patata».
¿Quién no hizo eso alguna vez, con la esperanza de conseguir un beso de la persona que le gusta? Yo lo hice un par de veces, y no pude evitar reírme al ver a una niña de tres años intentando hacer lo mismo conmigo. Le habría cogido la patata con la boca, pero para no incomodar a los adultos presentes preferí mejor partirla con la mano.


Cuando ya era hora de que la pequeña se fuese a dormir, la madre la cogió para llevársela arriba. Mara inmediatamente me cogió de la mano y me hizo señas de que la siguiera: quería que yo fuese a dormir con ella. Cuando se dio cuenta de que eso sería imposible se echó a llorar.
Tras despedirme de Mara y de su familia, a las 22:00 caminé hacia la salida de Celes, escoltado por el padre y el abuelo de Mara. Incluso se ofrecieron a acompañarme hasta la Base, pero les aseguré de que eso no sería necesario. Los despedí en la entrada al barrio y me fui por mi cuenta hasta Base.
En Base me los encontré a todo el escuadrón de Mark cargando el suministro de agua del camión de bomberos.

A las 22:30 entré a Base y me fui a dormir a mi habitación.
Ame,
Kato
