Día 5 en Marsella: Terrasses du Port, Mucem, Notre-Dame-de-la-Garde

Kara Ema:

El sábado salí del hotel a las 10:30.

Mientras andaba por la calle me iba encontrando con evidencia de los destrozos que habían sucedido la noche anterior. Cosas como:

Coches calcinados
Cristales reventados
Motos carbonizadas

Entre otras cosas con las que me he ido cruzando en el camino, como semáforos y cestos de basura destruidos.

Mi primera parada de la jornada fue el centro comercial Les Terrasses du Port.

Mismo dentro del centro comercial había evidencia de destrozos
Dos dulces japoneses, taiyaki y mochi, siendo vendidos en el centro comercial.
Interior de Les Terrasses du Port
Terraza de Les Terrasses du Port

A las 11:30 llegué a Mucem, el Museo de las civilizaciones de Europa y del Mediterráneo. Ya había pasado por ahí el primer día, pero esta vez como me sobró tiempo decidí ir a verlo por dentro.

La primera cosa que me llamó la atención en la exposición permanente del museo fue esta imagen:

Es interesante por varias razones:

  • Todo el mundo parece súper interesado por algo que hay detrás del fotógrafo, y me da mucha curiosidad saber de qué se trata.
  • En primera impresión parece una foto reciente debido a la buena calidad, pero al observar la ropa y la tecnología que están usando te das cuenta de que es de hace muchos años.
  • La mayoría de la gente no tiene nada en sus manos; están simplemente contemplando lo que tienen delante de ellos. Si esto hubiese pasado ahora estarían todos haciendo fotos con sus teléfonos móviles.

Por si no te has dado cuenta, esta foto es en Venecia, tomada por Martin Parr en el año 1998.

Ayuntamiento de Sevilla, pintado por Jean-Baptiste Achille Zo en 1865.
La expulsión de los gitanos de España, pintada por Edwin Longsden Long en 1872.
Codificación racial, pintada por Marcin Tas en 2014.

Después de ver las exhibiciones del museo me fui a la terraza para atravesar la pasarela que llevaba al Fuerte Saint-Jean.

Pasarela
Catedral La Major vista desde la pasarela del Mucem
Tour du fanal y (más lejos, a la derecha) Palais du Pharo vistos desde la pasarela
El edificio del Mucem visto desde el otro lado de la pasarela
Otra pasarela, conectando el distrito Le Panier con el fuerte.
Galerie des Officiers
Vieux-Port visto desde el fuerte
Place d’Armes
Izquierda: Fort Saint-Jean. Derecha: Le Panier. Foto tomada desde la Tour du roi René.

A las 14:00 pasé por la segunda pasarela, la cual me sacó del Mucem y me dejó en la Esplanade de la Tourette en el distrito Le Panier.

Desde ahí me fui caminando hasta la siguiente parada—la última del día y de Marsella. Para llegar a ella tuve que pasar por el Vieux-Port y por el Palais de Justice.

Palais de Justice

Lo último que tenía planeado ver era la Basilique Notre-Dame-de-la-Garde (Basílica de Notre-Dame de la Garde), la cual estaba ubicada en la cima de una colina.

Basilique Notre-Dame-de-la-Garde

No pude entrar a la basílica porque por alguna razón no estaban permitiendo el acceso cuando fui (creo que se estaban preparando para dar una misa o algo así), pero por lo menos pude disfrutar de las formidables vistas a la ciudad.

Vistas desde la colina de la basílica (I)
Vistas desde la colina de la basílica (II)
Vistas desde la colina de la basílica (III)
Vistas desde la colina de la basílica (IV)
Mosaico «Voici ta mère» (Esta es tu madre)

A las 15:30 me fui de la colina, volviendo sobre mis pasos hasta llegar al centro de vuelta. Una vez allí pasé por un Carrefour Market para comprar algo para llevarme al hotel para comer.

No deja de sorprenderme la inmensa variedad de cosas que hay en los supermercados europeos en comparación con los japoneses. Por ejemplo en los gustos de los postres:

Postres de caramelo, chocolate, crema, vainilla, pistacho, café, etc.

Encima eran baratos y se veían súper ricos. Cómo voy a extrañar todas estas cosas cuando me vaya de Europa…

Cuando salí del supermercado me encontré con esto escrito en el piso:

Traducción: «Por la mamá que ha perdido a su pequeño de 17 años!!!»

Desde el fondo de mi corazón lo siento muchísimo por esa madre, pero creo que llamar «petit» (pequeño) a una persona de 17 años es sinceramente ofensivo. Más que «petit» yo diría «jeune homme» (joven hombre).

Me molesta cuando la gente trata a los adolescentes de niños con calificativos como «petit». Juana de Arco lideró un ejército cuando tenía 13 años. Isabel II fue reina de España (sin regente) también cuando cumplió sus 13 años. Murad IV fue sultán del Imperio otomano a los 11 años. Elagabalus fue emperador de Roma a los 14. Alejandro Magno ya estaba conquistando tierras y ganando batallas con 16 años. Los adolescentes son capaces de grandes hazañas cuando no se los trata como niños.

A las 17:00 volví al hotel.

Ame,
Kato