Kara Ema:
Hay dos parques de Disney en Japón: Tokyo Disneyland y DisneySea. DisneySea lo visité hace dos años, y Disneyland lo visité el lunes pasado junto con Daichi y dos de sus amigos del colegio.
Yo pagué mi propia entrada y también lo invité a Daichi como regalo mío de graduación (recuerda que él se había graduado de la primaria el viernes anterior).
En un momento les pregunté a los padres de Daichi si los hubiesen dejado ir igual a los tres niños si yo o ningún otro adulto los hubiese acompañado. Me dijeron que sí pero habrían estado algo preocupados.
Eso me hizo hacerme la siguiente pregunta en mi cabeza: ¿Desde qué edad los chicos japoneses van a Disney sin la compañía de adultos? ¿Desde qué edad Disney les permite hacerlo?
Según lo que pude averiguar Tokyo Disneyland no tiene edad mínima para entrar sin adultos acompañantes. La única restricción que tiene con respecto a la edad es una que dice que si tienes menos de 7 años para poder subirte a las atracciones debes ir acompañado de un mayor de 16.
Mientras tanto, Walt Disney World en Florida sí tiene restricciones etarias para el acceso al parque: si tienes menos de 14 años solo puedes entrar con un acompañante mayor de 14 años. Por su parte, Disneyland Paris exige que los niños menores de 12 años entren con un acompañante mayor de 15 años.
Es interesante esto porque muestra la diferencia de mentalidad entre el Occidente y el Oriente con respecto al grado de independencia que pueden tener los niños.
A las 7:45 nos tomamos el tren, y llegamos a la estación más cercana a Disney (Maihama) a las 9:00 pasadas.
Los tokiotas los dan por sentado porque están acostumbrados, pero los trenes de Tokio y alrededores son realmente maravillosos. Gracias a ellos pudimos hacer un trayecto de más de 30 kilómetros en tan solo una hora y pagando menos del equivalente a 5 dólares.

Apenas salimos de la estación nos encontramos con este precioso panorama:

Y sí, era obvio que iba a estar lleno de gente dado que si bien era lunes, los chicos japoneses estaban arrancando las vacaciones de primavera.

Tras una hora y media de cola, a las 10:30 finalmente entramos y nos subimos a las primeras dos atracciones: Jungle Cruise y Western River Railroad, ambas una al lado de la otra en Adventureland.

La tercera atracción fue Pirates of the Caribbean. Mientras dos de nosotros hacíamos la fila, otros dos se fueron a comprar palomitas sabor mantequilla y salsa de soja. Los niños compraron dos paquetes para compartir entre todos.
Cuando salimos de esta atracción compramos cada uno una pulsera para hacer お揃い (osoroi; combinar cosas), una clásica tradición japonesa, sobre todo practicada cuando vas a un parque de atracciones con amigos.

A las 12:00 paramos para almorzar Teriyaki Chicken Leg. Nos pedimos dos patas de pollo cada uno (¥600/US$4 cada pata). Cada uno de los niños pagó por su propia comida con el dinero que le habían dado sus padres de お小遣い (okodzukai; dinero de bolsillo). Cada niño había recibido entre ¥13000 y ¥18000 (US$85-120) para usar como ellos quisieran durante toda la jornada que estuviesen en Disney.
En un momento noté que uno de los chicos se había puesto de fondo de pantalla en su teléfono móvil una foto que nos habíamos tomado los cuatro ese mismo día un rato antes. Luego también me pidió intercambiar cuentas de Line y me escribió cuando yo ya estaba en mi casa para agradecerme por la divertida jornada que había pasado en Disney conmigo y sus dos amigos de la escuela. Un tierno.
Después de comer fuimos a la atracción Haunted Mansion, y después de esa hicimos dos horas de cola para entrar a Splash Mountain. Mientras hacíamos la fila dos de los chicos se fueron a comprar cuatro churros de canela, uno para cada uno.

Cuando salimos de Splash Mountain ya era de noche y habían encendido las luces del parque.

Fuimos a hacer un poco de shopping, sobre todo porque los chicos querían comprar omiyage (souvenirs) con el okodzukai que les quedaba y también una gorra para hacer osoroi entre ellos.

A las 19:00 cenamos unos perritos calientes con patatas fritas.

Se estaba acercando la hora en que nos habían dicho que teníamos que volver a Saitama, pero con los chicos decidimos ir a una última atracción antes de salir del parque: It’s a Small World.





Finalmente pasamos por enfrente del castillo de la Cenicienta para hacernos unas últimas fotos antes de irnos.


A las 20:30 arrancó el espectáculo de fuegos artificiales, el cual llegamos a ver un par de minutos desde la estación de Maihama antes de tomarnos el tren de regreso a casa.

Una hora más tarde Sakura nos pasó a buscar con el coche por la estación más cercana a su casa. Al rato llegaron las respectivas madres de los amigos de Daichi para recogerlos. Las mismas me agradecieron a mí por haber pasado la jornada con sus hijos, no son con palabras sino también con una lata de cerveza y unas frutas:

Ame,
Kato
No sabia que tenias Line!
Qué buenas fotos