Kara Ema:
El lunes cuando llegué al centro noté que Chen estaba repartiendo a los niños un recibo de la tarifa que los padres pagan por hacer uso de este instituto. Decía lo siguiente:
| Concepto | Valor en NT$ | Valor en € |
|---|---|---|
| Clase de inglés | 16000 | 436 |
| Clase de inglés para la vida cotidiana | 20000 | 546 |
| Clase de matemáticas | ||
| Libro de texto | 970 | 26 |
| Total a pagar | 36970 | 1008 |
Esto es lo que pagan por cuatrimestre, con lo cual termina siendo alrededor de 250 euros por mes. Igual el monto varía para cada alumno, dado que algunos solo vienen a clases de inglés, otros también tienen clases de matemáticas, etc. Pero si suponemos que todos abonan más o menos esto, y asumiendo que son exactamente 20 niños: 20 × 250 = 5000 euros por mes son los ingresos totales del centro. La verdad que para todo lo que trabajan tampoco es tanto.
De esos 5000, imagino que alrededor de 2000 se les va en el salario de Xinyu, 1000 más en expensas varias (insumos, combustible, ingredientes para cocinar, servicios, etc.), y quizás otros 1000 para la renta, impuestos y seguro, lo cual termina dejándoles apenas 1000 euros por mes de ganancia neta. Por supuesto todos estos son cálculos hipotéticos que estoy haciendo y no reflejan necesariamente la realidad, pero sí me dan una idea aproximada de lo que podría ser.
Wing me escribió el programa de toda la semana para que lo tuviese presente. Me dijo exactamente a qué hora daría clase de inglés y a quiénes cada día:
| Lunes | Martes | Miércoles | Jueves | Viernes |
|---|---|---|---|---|
| 16:00〜16:30 | 16:00〜16:30 | 19:00〜19:30 | 18:30〜19:00 | 14:30〜15:00 |
| 5 alumnos | 5 alumnos | 2 alumnos | 6 alumnos | 8 alumnos |
| 11 años | 10 años | 15 años | 13-14 años | 8-9 años |
Al igual que el viernes lo primero que hice fue pasar la aspiradora y la fregona. Por lejos lo que más me encuentro en los bancos y en el piso son residuos de goma de borrar y varas de grafito partidas o enteras, de esas que se usan para recargar el portaminas. El portaminas es un útil que en el Occidente creo que no se usa mucho, pero por alguna razón tanto en Japón como en Taiwán parece ser bastante popular en la población estudiantil.
A las 12:00 pasadas terminé de limpiar y bajé a almorzar. Al rato comenzaron a llegar los niños.
A las 13:30, cuando los niños terminaron su siesta, entraron al aula para la tarea.

Por cierto, fíjate cómo el uniforme que llevan siempre es un equipo deportivo de gimnasia. Yo en mi colegio usaba este tipo de uniforme solo los días que tenía educación física, pero los taiwaneses parecen usarlo todos los días.
A las 14:00 bajamos a hacer las tres vueltas corriendo por el perímetro del colegio. Luego volvimos al centro y seguimos con la tarea.


A las 15:00 bajamos a jugar al salón.

A las 15:30 acompañé a otro grupo a correr alrededor del colegio.

A las 16:00 tuve mi primera clase de inglés. Lo único que hice fue muy simple. Conecté mi laptop a la tele y mostré una presentación que había armado acerca de mí y mis intereses. Sabía que la audiencia serían niños pequeños cuyo nivel de inglés no era el mejor, así que tuve en cuenta eso a la hora de armar las diapositivas.



A las 17:00 los niños fueron a la escuela a jugar al fútbol. Yo fui también, pero antes me encargaron la tarea de sacar la basura. La forma en que los taiwaneses sacan la basura es bastante especial y única:
Cada persona es responsable de llevar su propia basura al punto de recogida. […] Los camiones de recogida de basura reproducen música para avisar a la gente de su presencia en los puntos de recogida. […] Los camiones que recogen residuos en zonas indígenas reproducen melodías folclóricas indígenas. Durante la Navidad se reproduce música navideña, y en el Año Nuevo chino, grabaciones de melodías tradicionales chinas.
Wikipedia


A las 18:30 cené.
A las 20:00 se fueron todos y al rato me fui yo también.
El martes transcurrió muy parecido al lunes.
El miércoles limpié y almorcé a la hora de siempre.
Durante el almuerzo charlé un rato con Wing. Hablamos de lo trabajadores que son los taiwaneses. Ella me contaba que muchos de los padres de estos niños arrancan a trabajar temprano por la mañana y no paran hasta la noche—justamente por eso es que tienen que mandar a sus hijos a centros extraescolares.
Yo también lo veo en Chen, Wing y Xinyu. Si bien a veces tienen voluntarios extranjeros como yo que los ayudan, por lo general están ellos solos y entre los tres se encargan de manejar todo el centro, cuidando de una veintena de niños desde la mañana hasta la noche. Bueno, a la mañana no tanto porque están en la escuela, pero durante las vacaciones escolares sí que se pasan todo el día en el centro, e igual siguen siendo solo tres los adultos a cargo.
He escuchado varias veces tanto a Chen y a Wing eructando. Supongo que aquí en Taiwán es algo normal que la gente hace y no considera de mal gusto. Mientras tanto no recuerdo haber escuchado nunca a un japonés eructando, y eso que he estado en contacto con muchísimos japoneses por un montón de tiempo.
Cuando llegaron los niños noté que no llevaban su uniforme amarillo y verde como los otros días, sino que iban de ropa común. Al parecer este es el único día en que no necesitan ir en uniforme. Además, también es un día especial dado que todos los de escuela primaria salen temprano (después de almorzar).
Cuando volvimos de correr alrededor de la escuela, me desafié a cocinar algo para los niños con ingredientes que había en el centro (habiendo pedido permiso primero a Xinyu).
Es que quería que los niños probasen algo de mi país de origen, en particular dulce de leche. En Japón la hice fácil y compré un pote de DDL por Amazon. Pero en Taiwán no hay Amazon, o mejor dicho sí hay pero no con centros de distribución locales, con lo cual todo lo que compres viene de afuera y el envío internacional sale caro. Por esta razón decidí intentar hacer mi propio dulce de leche al estilo tradicional argentino: calentando leche y azúcar en una olla.

Una cosa que me olvidé de contarte es que a los niños del centro después de hacer la tarea escolar y tener un rato libre de descanso, les hacen hacer tareas domésticas también. Imagínate el escándalo que se armaría en el Occidente si un padre se llegase a enterar que en el instituto privado para el cual él paga todos los meses por asistir, a su hijo le hacen limpiar y ordenar. En Asia esto es relativamente normal ya que se considera parte de la educación de los niños (la educación no es solo lo académico sino también lo cívico y moral).


Cerca de las 16:00 varios de los niños y yo nos subimos al coche de Chen, y Chen nos condujo hasta el parque Hsin-Shih, el mismo que había visitado yo el fin de semana.
Este parque quedaba a tan solo veinte minutos a pie, con lo cual estrictamente no hacía falta ir en coche. No pude evitar pensar que si hubiésemos estado en Japón habríamos ido y vuelto caminando con todos los niños. Pero en Taiwán —al igual que en el Sudeste Asiático—, por lo general los grupos de niños son transportados en vehículos debido a que las calles no son muy pedestrian-friendly.



El juego al que jugamos consistió en lo siguiente. Había dos arcos y dos equipos. Dentro de los arcos había varios conos que los niños tenían que intentar derribar con la pelota. Había tres pelotas jugando al mismo tiempo, lo cual lo hacía mucho más interesante porque tenías que estar atento a tres lugares diferentes.
A las 16:30 nos fuimos del parque y volvimos al centro. Tan pronto como llegamos fui rápido a la cocina para ver cómo iba el dulce de leche. Lo había dejado haciéndose solo así que estaba un poco preocupado de que fuese a salir mal, pero por suerte terminó quedando perfecto.

A las 17:30 fuimos a la escuela a jugar al fútbol. Una vez más, en plan de volver el juego más interesante/desafiante, utilizamos dos pelotas.

Chen exclamó «Free time!». A partir de ese momento todos podían dispersarse e ir a donde quisieran. Podían elegir seguir jugando al fútbol donde estaban, ir a los juegos, o bien simplemente ir a dar una vuelta por los terrenos de la escuela.

Los niños me pidieron jugar con ellos al 冰凍鬼 (bīng dòng guǐ; fantasma congelado), o la mancha congelada.
A las 18:00 pasó una persona en una moto diciendo algo en chino que obviamente significaba algo como «la escuela va a cerrar, por favor diríjanse a la salida, gracias». Así que volvimos al centro.
A las 20:00 y algo me volví para el apartamento.
El jueves me la pasé casi toda la jornada en la cocina.
Todo empezó con fresas. Muchas fresas.
Xinyu me había pedido que cortara el cáliz de las fresas, las lavara y las separara en frescas y maduras. Parecía una tarea lo suficientemente sencilla, pero había tantas fresas que tardé más de una hora.

¿Para qué tenían tantas fresas me estás preguntando? Porque Xinyu quería hacer tanghulu para darles a los niños como snack, pero no hoy. El encargado del snack del jueves era yo.
La idea era hacer churros y rellenarlos con el dulce de leche que había hecho el día anterior. Tenía mangas y picos a mi disposición, que me había dado Xinyu.

Por desgracia no me salieron. Conseguí hacer la masa mezclando agua caliente (recién hervida) y harina en iguales proporciones, pero cuando la intenté poner en la manga y empecé a hacer fuerza y apretar para que saliera por el pico, la manga se acabó rompiendo.
Después me di cuenta de que el vídeo que había visto en YouTube con la receta usaba una doble manga, así que quizás ahí fue donde le erré. También había visto otros vídeos que improvisaban una churrera empleando una botella de plástico, cortando la forma del asterisco en la tapa.
Mi mayor problema ahora era el siguiente. Eran las 16:00 y me había comprometido a hacer los snacks para que todos los niños comieran a las 17:00. Me quedaba una hora y estaba solo en la cocina aún sin snacks. ¡Piensa rápido, piensa rápido!
Lo que hice primero fue intentar salvar lo más que pude de la masa que había hecho para los churros, y usarla para hacer galletas horneadas. Llegué a hacer unas seis galletas, las cuales obviamente no iban a ser suficientes para todos, así que tendría que hacer algo más.
Antes de decidir hacer los churros con DDL, había sopesado la idea de hacer panqueques con DDL también, lo cual obviamente era más fácil, pero quería intentar hacer churros dado que era algo que nunca antes había hecho (mientras que panqueques los hacía desde que era pequeño).
Así que activé el plan B y me puse a hacer los panqueques. Lo más rápido que pude metí leche, huevos y harina en un bol grande, y empecé a batir. Cuando tuve la mezcla lista encendí el fuego de la cocina a gas, puse una sartén encima y fui echando la mezcla.

Iba más o menos por el quinto o sexto panqueque cuando algunos niños me empezaron a preguntar por su snack, dado que ya eran casi las 17:00 y a esa hora Xinyu siempre les preparaba algo para comer. Les pedí paciencia. Necesitaba tener por lo menos una docena.
Cuando llegué a un número decente de panqueques les dije que ya estaba listo, tras lo cual todos los niños formaron una fila y me fueron pasando de a uno sus boles para que yo les pusiera el snack allí. Les pregunté si preferían el panqueque o la galleta y les fui sirviendo, con una cucharada de DDL también.
Llegué justo con la mezcla que había hecho para los panqueques. Algunos niños pudieron repetir, otros no. Les dije que podía hacer más pero el tiempo que tenían para comer el snack estaba limitado, así que no llegué a tiempo.
A las 17:30 se fueron todos a la escuela a jugar al fútbol; yo me quedé en la cocina limpiando y ordenando todo lo que había usado.
A las 18:30 tuve mi clase con los chicos de 13-14 años. Con estos chicos no podía usar la misma presentación sencilla que había preparado para los niños más pequeños, así que preparé otra distinta. También la usé con la clase que tuve el miércoles, con dos varones de 15 años.



Después de mostrarles la presentación charlamos un rato.
Me contaron que todavía sus padres los llevaban a la escuela, lo cual me sorprendió. Pensé que los chicos de 13 años ya irían por su cuenta, pero aparentemente no en Taiwán.
Otra cosa que no esperaba fue cuando me dijeron que no hacían muchas actividades extraescolares. Venían al centro solo dos veces por semana. Uno de ellos iba a clases de tenis una vez por semana pero no mucho más. Los demás creo que nadie hacía nada fuera de la escuela. Muy diferente de como es en Japón donde la mayoría de los niños japoneses se la pasan haciendo naraigoto.
Hacia las 20:00 solo quedábamos en el centro los dos chicos de 15 años y yo. A uno lo vino a buscar el padre, y el otro me dijo que se iría por su cuenta. Me ofreció acompañarme hasta mi apartamento, lo cual acepté.
Primero pasamos por 7-Eleven, dado que era allí donde él había dejado aparcada su bicicleta, la cual usaría para volver a su casa. Me ofreció subirme a ella y probarla, lo cual hice. Le pregunte si era legal dejar aparcada la bici frente a 7-Eleven a pesar de no estar dentro del negocio y me dijo que no, pero en Taiwán no pasa nada y todos lo hacen. En Japón definitivamente sí pasaría algo si intentaras hacer eso. En la puerta de mi apartamento le devolví la bici y nos despedimos.
El viernes preparamos los tanghulu para el snack de media tarde.

Después de limpiar almorzamos pasta.

A las 13:00 todo estaba silencioso. Los niños dormían la siesta arriba, excepto una loli —llamémosla Peipei— que estaba abajo haciendo tarea. Sus padres solo pagan por las clases de inglés y no por el módulo de vida diaria, por eso es que no estaba con los demás durmiendo la siesta. Solo viene un par de horas para inglés y luego se va a su casa.

Mientras Peipei hacía su tarea enfrente de mí, yo preparaba juegos para jugar con los niños más tarde.


Hoy tuve dos clases; una con los de 8-9 años a las 14:30, y otra con los más pequeños—los de 6-7 años a las 16:00. Mostré mi presentación fácil, pero en ambas clases me pasó que terminé bastante rápido y me sobraron 10-15 minutos al final. Con los de 8-9 años los llené con un poco de conversación, por ejemplo preguntándoles sobre qué deportes les gustaban. Pero con los de 6-7 me costó dado que su nivel de inglés era muy bajo todavía. Así que lo que terminé haciendo fue buscar imágenes de esas para encontrar diferencias y les puse eso en la pantalla para que jugaran.

Como hoy no tuve que cocinar —a diferencia del jueves que me la pasé en la cocina—, pude jugar bastante con los niños en el salón. Estaba esperando que se juntaran al menos unos diez niños para hacerles jugar a los juegos que había preparado, pero nunca llegó a haber esa cantidad de niños libres al mismo tiempo. Igual les hice jugar algunos juegos (como el Duck Duck Goose), pero no llegamos a hacer los más interesantes que requerían de una buena cantidad de participantes.
A las 17:00 los niños comieron el snack.

A las 17:30 salimos a la escuela a jugar al fútbol como todos los días. Media hora más tarde volvimos al centro y la mayoría de los niños fueron recuperados por sus padres. Pienso que como era viernes muchos padres terminaron un rato antes de trabajar y pudieron venir a buscar a sus niños más temprano.
A las 18:30 ya solo quedaba una niña, que estaba en el 2F practicando escribir frutas en inglés para recordar cómo se escribían. Le pedí que pretendiera que yo no estaba allí y me dejara ver cómo practicaba. Lo que vi que hizo entonces fue escribir un par de veces la palabra «strawberries» mientras la decía en voz alta, copiándola de otra hoja. Luego tapó con la mano donde había escrito para ver si podía escribirla de vuelta bien sin copiarla de ningún lado, sino que produciéndola ella misma. Primero escribió «strawbeeries», luego se corrigió y la escribió bien.

A las 20:00 pasadas, cuando ya se habían ido todos, me fui yo también para casa.
Ame,
Kato
Probaste vos tu ddl? Que genio!