Kara Ema:
Vídeo YouTube del día
Artista rumana Antonia Grigore cantando un tema propio llamado Magazin.
El sábado fue mi último día en Rumania. Había solo dos lugares que me quedaban por ver, y los dos quedaban muy cerca uno del otro, pero un poco lejos de mi hotel (~4 km).
A las 9:00 arranqué la caminata.
A menudo estoy criticando a Europa y diciendo cómo Asia es mejor en ciertas cosas. Ahora me toca el turno de criticar a Asia y elogiar a Europa. Algo que Europa hace muy bien es las aceras superanchas, con muchos árboles y bancos como esta:


Esta clase de aceras prácticamente no existen en Asia, ni siquiera en Japón. Supongo que esta es parte de la razón por la cual en Europa es común ver mesas de los restoranes en las aceras: porque hay suficiente lugar como para ponerlas y que sobre todavía espacio para que los peatones pasen sin problemas. En Asia sería más problemático incluir mesas, sobre todo en el Sudeste Asiático donde las aceras ya están colmadas de motocicletas aparcadas, puestos de los mercados y demás.
Cerca de las 10:00 llegué al Parcul Național («Parque Nacional», por si no te diste cuenta).




Este cartel estaba estratégicamente colocado al lado de un parque infantil. Le hice una foto porque me interesaba ver las actividades que ofrecía la Summer School:
| Hello Summer School After School City Kids |
| Período: 23/06 – 05/09 Lunes a viernes de 08:00 a 18:30 |
| 550 lei / semana [~105€] Almuerzo + Merienda |
| 10 % de descuento Para el pago íntegro de un mes O para un hermano o una hermana |
| Actividades: manualidades, cocina, deporte, excursiones temáticas |
| Opcionales: robótica, natación, inglés, yoga para niños |
| Actividades incluidas: matemáticas y lengua rumana, inglés Cambridge |
| ¡Salimos todos los días al parque! |
| Contáctanos ahora para reservar la plaza de tu hijo |




A las 10:30 llegué a Mega Mall, un centro comercial.




En el patio de comidas dude un momento si ir a Taco Bell o a Wendy’s. Terminé optando por Taco Bell. Me pedí un burrito de ternera cremoso con jalapeños por L22 (~4€). Lo comí mientras terminaba de ver la peli que había arrancado ayer.

A las 12:00 me fui y empecé a volver al hotel por la Strada Vatra Luminoasă. En esta calle pasé frente a la Școala Gimnazială Nr 49 (Escuela media n.º 49).

Pensar que un sábado como hoy, en Taiwán, todas las escuelas estarían abiertas y tanto niños como adultos mayores estarían haciendo uso de sus enormes patios para recreación y deporte. Mientras tanto en esta escuela la única persona que había era el guardia de seguridad.
A las 13:00 volví al hotel.
A las 14:30 me preparé para salir a tomarme el autobús número 100, que me dejaría en el aeropuerto. Mientras estaba en la parada esperando a que llegara el autobús, fotografié el bonito edificio histórico que tenía enfrente.


El billete me costó L3 (~0,6€) y lo pude pagar con Apple Pay.
A las 15:45 llegué al Aeropuerto Internacional de Bucarest-Henri Coandă, también conocido como Aeropuerto de Otopeni.
Era bastante temprano—mi vuelo todavía no había abierto para hacer el check-in.
Dicen que hay que estar al menos tres horas antes para vuelos internacionales y una para vuelos domésticos, pero para vuelos internacionales dentro de Europa diría que son más bien dos.
Recién a las 17:25 abrió el check-in. Media hora más tarde pasé por seguridad y entré a la parte de las puertas, a esperar al embarque.

Hablando de mucha gente y pocos asientos: había una fila de varias personas esperando para entrar al baño de mujeres. Quizás si hicieran los aseos lo suficientemente grandes y eficientes como hacen en Japón, estas cosas no ocurrirían. Si no, la otra es que intenten con baños mixtos/inclusivos—en ese caso la fila en el baño de mujeres no podría existir más ya que ni siquiera habría un baño de mujeres.
Embarqué a eso de las 19:00.
Fui con Ryanair, una aerolínea de bajo costo. Me costó ~100€ (incluyendo maleta), que quizás sea la mitad de lo que me habría costado con cualquier otra aerolínea, y lo mejor de todo es que fue vuelo directo, de poco más de dos horas. Lo que sí, al ser low-cost no hay comidas incluidas, el asiento es medio incómodo y no reclinable, y el espacio entre asientos es mínimo, pero bueno, se sobrevive.
A las 20:15 (hora en destino, una hora por delante de Bucarest) aterricé en Palermo, Sicilia. Era la primera vez que visitaba Italia desde hacía cinco años, y mi primera vez en el sur.
Hacía mucho que no escuchaba aplausos al aterrizar el avión. Se ve que los italianos lo siguen haciendo, como los argentinos.

Sicilia es una de las veinte regiones de Italia que conforman la República Italiana. Es la región más extensa del país, con una superficie de 25 833 km², siendo la isla más grande y poblada del mar Mediterráneo, con cerca de cinco millones de habitantes. Es también una de las cinco regiones con estatuto especial de Italia.
La capital regional es Palermo, una de las principales ciudades italianas junto con Catania. Sicilia se caracteriza por su identidad cultural única, resultado de una compleja historia de dominaciones y civilizaciones que han dejado una rica herencia arqueológica, lingüística y arquitectónica.
Separada de la península itálica por el estrecho de Mesina, forma parte de la llamada Italia insular. Es la isla de mayor tamaño del Mediterráneo y la séptima isla más grande de Europa. […]
Wikipedia
A las 20:30 me tomé un autobús para ir del Aeropuerto de Palermo-Punta Raisi al centro de la ciudad donde estaba mi hotel. Me costó 6€.
Normalmente no hago fotografías mientras estoy caminando con todo mi equipaje (una maleta, un bolso de mano, una mochila y una bolsa), pero para llegar a mi hotel pasé por unas calles tan hermosas y con tanta gente comiendo y charlando afuera que no pude evitar tomar un par.



En este trayecto de cinco minutos hasta mi hotel, me crucé con todas cosas bien italianas:
- Gente tomando gelato mientras caminaba.
- Gente cargando con varias cajas de pizzas.
- Gente pasándote por al lado con escúteres.
- Un coche pasando un semáforo en rojo.
A las 21:30 llegué al hotel, Exclusive Dependance. Una noche me costó 25€, y eso que era uno de los más baratos que había.
La mujer me habló todo el tiempo en italiano. Por suerte es similar al castellano y se entiende bastante.

Las únicas dos otras personas que había en mi habitación eran mujeres. Esto en Asia no pasaba. Bueno sí, me ha pasado un par de veces de compartir dormitorio con mujeres, pero es mucho más raro que en Europa ya que por lo general los administradores de los hoteles intentan separar por género.
El baño que el bidé y la bañera me hizo acordar a Argentina.

Me duché y a las 23:00 pasadas me fui a dormir.
Ame,
Kato

Pense que ibas a seguir un poco más por esa parte de Europa