Kara Ema:
Vídeo YouTube del día
Michaela Czerniková de Chequia, mostrando sus habilidades en baile en barra.
El viernes fue el último del campo de inglés en el centro de Kasia. Eso significaba tener que despedirme de Martu, Rebe, Chiara, Lucia, Ari y todas las demás amigas que me hice durante estas dos semanas.
Che tristezza.
Ma anche, che gioia aver potuto conoscerle.
A las 7:45 llegamos al centro con el coche. Lo primero que me puse a hacer enseguida fue organizar los deseos de los niños.

| Original | Español |
|---|---|
| I would like to fly. | Me gustaría volar. |
| I want to be an artist. | Quiero ser artista. |
| Fly. | Volar. |
| My wishchi is to become a ballerina. | Mi deseo es convertirme en bailarina. |
| A dog bronwn and my dad and my mum stay good. | Un perro marrón y [que] mi papá y mi mamá sigan bien. |
| A dog and my family stay good. | Un perro y [que] mi familia siga bien. |
| My dream is learn all leanguegs. | Mi deseo es aprender todos los idiomas. |
| My wischis is Disneyland and Gardaland ♡ | Mi deseo is [ir a] Disneyland y Gardaland. |
| Vorrei 20000 Robux e 200 Duplings | Quisiera 20000 Robux y 200 Duplings [?]. |
| My dream is to travel around the world. | Mi deseo es viajar por todo el mundo. |
| I wish to go to Disneyland PLESE! | Deseo ir a Disneyland ¡POR FAVOR! |
| I wish to become a vet. | Deseo convertirme en veterinario/a. |
| We wish ride a dolphin. | Deseamos montarnos en un delfín. |
| I would like to become a famous football player. | Me gustaría convertirme en un jugador de fútbol famoso. |
| I have two drem: Become a vet and metts Cristiano Ronaldo. | Tengo dos sueños: convertirme en veterinaria y conocer a Cristiano Ronaldo. |
| I want to [be a?] teacher. | Quiero ser maestro. |
| My dream is be a footbral player. | My sueño es ser jugador de fútbol. |
| Play the violin. | Tocar el violín. |
| I wanna study a lot and be famous. | Quiero estudiar mucho y ser famosa. |
| I want a small kitty and a small dog. | Quiero un gatito pequeño y un perro pequeño. |
| 👧 | 👧 |
| I want to write One Piece 2. | Quiero escribir One Piece 2. |
| Go to Disneyland. | Ir a Disneyland. |
| Mi wish is: that is snow Sciacca. | Mi deseo es que haya nieve [en] Sciacca. |
| I wish have wish necklace ♡ | Deseo tener un collar de deseos [?]. |
| Diventare calciatore. | Volverme jugador de fútbol. |
| My wishis is go to a water parck. | Mi deseo es ir a un parque acuático. |
| Travel to Napoli. | Viajar a Nápoles. |
| I want a dog = barboncino miny toy. | Quiero un perro = caniche mini toy. |
| I want a little cat. | Quiero un gato pequeño. |
| When I grow up I want to be a swimming teacher. | Cuando crezca quiero ser maestra de natación. |
| I want to train tigers. | Quiero entrenar tigres. |
| I wish for me family a good live. And the girls that I like like me, even I am a little ugly and funny. | Deseo que mi familia viva una buena vida. Y que les guste a las chicas que me gustan, incluso aunque sea un poco feo y divertido. |
| I wuld like a cat. | Me gustaría un gato. |
| Meet Millie Bobby Brown. | Conocer a Millie Bobby Brown. |
Me encanta hacerles hacer esta actividad y leer todos los deseos de los peques. Es súperinteresante, además también comparar los deseos de los niños asiáticos con los de los niños europeos. Por ejemplo, cuando hice esto mismo en Tailandia no recuerdo ningún niño que pidiese tener una mascota, mientras que aquí había varios que querían un gatito o un perrito.
Los niños tailandeses hablaban mucho de la felicidad, diciendo cosas como «deseo felicidad para todos, que no haya hambre ni odio, que haya prosperidad, unidad y honestidad». Aquí puedes notar bien la diferencia entre una sociedad individualista (como la mayoría del Occidente) y una colectivista (como muchas en Asia). Los tailandeses incluían a todo el mundo en sus deseos, incluso extraños, mientras que los italianos solo pedían cosas para ellos mismos y a lo sumo para su familia directa.
Si quieres volver a leer lo que habían puesto los tailandeses para comparar, está todo aquí. Algún día me encantaría hacer esto de los deseos pero a mucha mayor escala, incluyendo la edad, el género y la nacionalidad de cada participante. Pienso que se podrían obtener muchas conclusiones fascinantes comparando con estos atributos.

Después de terminar con lo de los sueños, me puse rápido a preparar el juego que tenía planeado para hoy.
Kasia —la dueña del centro— es muy distinta a mí con respecto a cómo encara las cosas con los niños. Me he dado cuenta de que si bien tiene un centro donde la mayoría de sus estudiantes son niños, no parecen gustarle mucho los niños, o al menos no al punto en que me gustan a mí (ni cerca tampoco). Si le gustasen los niños probablemente tendría un hijo propio, cosa que tampoco tiene (su marido tiene una hija pero no es hija de Kasia).
Por ejemplo, está claro que detesta cuando los niños hacen mucho ruido, que con niños italianos es más de la mitad del tiempo básicamente. Otra cosa es que ella prefiere hacer actividades del libro más que juegos porque en su opinión los niños se sobreexcitan con los juegos (sobre todo los que implican movimiento o competencia) y eso es lo que hace que luego se vuelvan incontrolables.
Por eso Kasia me pidió que les hiciera hacer alguna página del libro. Pero yo le dije que los niños preferían hacer juegos y que yo había preparado un lindo juego para hacer con ellos. Además era el último día…
Al final terminamos llegando a un compromiso: arrancaríamos la clase con una página del libro durante los primeros 5-10 minutos, y luego pasaríamos al juego.
Otra cosa que no me gusta de Kasia es que es un poquito tacaña. Por ejemplo, a pesar de que está haciendo bastante calor estos días, nunca me dio el control remoto del aire acondicionado del apartamento, con lo cual solo puedo usar el ventilador. El aire acondicionado del centro sí lo enciende, pero siempre nos está diciendo «Por favor recordemos dejar todo apagado [televisores y aires acondicionados] antes de irnos».
Luego la tinta de la impresora: hoy le pedí imprimir dos hojas a color y básicamente me respondió lo siguiente: «Esto va a gastar demasiada tinta así que no te lo voy a imprimir. Tenemos un montón de juegos en el aula que les puedes hacer jugar a los niños [en lugar de lo que tenías planeado tú con las hojas].» Con el dinero que le deben de haber dado los padres por el campamento de verano, ¿en serio me viene a hacer problema porque le pedí imprimir DOS hojas?
Las dos hojas que quería imprimir eran un laberinto y rompecabezas. Como no las pude imprimir, decidí hacer el rompecabezas a mano (dibujando algo y luego cortándolo en varias piezas). Con el laberinto lo que hice fue utilizar uno que me dio Kasia, que ya tenía impreso desde antes. El que yo quería imprimir era mucho más vistoso y más sencillo, pero bueno, no quedó otra que usar ese.

A las 9:00 tuvimos el último círculo del campamento, liderado por Julieta.

Una cosa que me dio gracia fue que, desde ese día en que se me ocurrió empezar a llevar mis peluches al centro, poco a poco cada día vinieron más niños con sus propios peluches. Es como que inicié todo un movimiento. Estoy seguro de que de no ser por mis peluches a estos niños no se les habría ocurrido traer los suyos. Siempre que aparecía un nuevo niño con un nuevo peluche, me llamaba a mí para mostrármelo. Hoy, el último día, hubo varios nuevos peluches que no había visto los días anteriores.
Me imagino la siguiente conversación en las casas:
| Bimba: Papà, posso portare un pelusce a scuola? Padre: No amore, i pelusci restano a casa. Bimba: Ma il maestro porta sempre i suoi pelusci; voglio fargli vedere i miei! Padre: Davvero? Allora va bene. Bimba: Sììì! Ti voglio bene, papi! ♡ | Niña: Papá, ¿puedo llevar un peluche a la escuela? Padre: No amor, los peluches se quedan en casa. Niña: Pero el maestro lleva siempre sus peluches; ¡le quiero mostrar los míos! Padre: ¿De verdad? Entonces sí, claro. Niña: ¡Sííí! ¡Te quiero mucho, papi! ♡ |


Te explico cómo era el juego que había preparado.
Quería hacer una especie de Escape Game pero solo en el sentido de hacer puzzles que los niños tenían que intentar resolver, idealmente sin ayuda (sin que yo les dijese nada).
Puse de fondo un vídeo de YouTube con sonidos del bosque, y les dije a los niños que íbamos a ir en una aventura por el bosque. Nos íbamos a encontrar con cinco amigos (animales).
La idea era que tenían que resolver el siguiente crucigrama acróstico. Una vez que descubrieran cuáles eran los cinco animales, a través del acróstico se les revelaría también una palabra secreta.
| 1 | C | H | I | C | K | E | N | ||
| 2 | C | A | T | ||||||
| 3 | P | I | G | ||||||
| 4 | E | L | E | P | H | A | N | T | |
| 5 | C | A | P | Y | B | A | R | A |
Para cada uno de los animales, primero les hice a los niños cerrar los ojos y escuchar el sonido de la naturaleza proveniente del vídeo de YouTube que había puesto. Mientras tanto mi asistenta Julieta pondría en el medio de la mesa una pista que les ayudaría a descubrir cada animal. Luego les decíamos que abrieran los ojos y que nuestro amigo el animal se había dejado algo suyo en el bosque, y nosotros teníamos que investigar qué era y qué podíamos hacer con ese objeto.
El primer puzzle consistió en lo siguiente:

Un marcador rojo y un papel. El papel tenía dos cuadrados. El primer cuadrado tenía un signo de interrogación. El segundo cuadrado estaba vacío, y había una leyenda al costado que ponía «PAINT ME» (píntame). Les pregunté a los niños: «¿Qué creen que tenemos que hacer ahora?». En un momento una niña sugirió que pintáramos el segundo cuadrado, así que la invité a hacerlo. Cuando lo hizo, mágicamente apareció el dibujo de una banana (utilicé los Magic Markers de la marca italiana Carioca).
Hay un meme que todos los niños de la actual generación conocen, y que dice «Chicken, banana, chicken, banana.» Tardaron unos momentos en entender que el signo de pregunta seguido por una banana les estaba indicando que el primer animal se trataba de CHICKEN (gallina). Cuando una niña se dio cuenta, la hice levantar y pasar al pizarrón a escribir «chicken» en la primera fila del acróstico.
El segundo puzzle consistió también en un pedazo de papel. El mismo parecía estar completamente en blanco salvo por una parte que decía «I’m thirsty…» («Tengo sed…»). Les pregunté a los niños: «¿Qué hacemos cuando tenemos sed? ¿Qué creen que tenemos que hacer para resolver esta pista?». Cuando me hablaron de agua, le indiqué a una de las niñas que fuese al baño con mi ayudante Julieta, y que mojaran el papel con agua.
Se suponía que al mojar el papel iba a aparecer algo escrito, pero por desgracia no sucedió. YouTube me vendió una mentira.
Como no funcionó, rápidamente antes de volver a la clase (donde estaban todos los niños esperando) dibujé un gatito en la hoja mojada. Volví al aula y exclamé: «¡Mojamos el papel y apareció algo! ¿Qué es?». Hice pasar al pizarrón a uno de los peques para que escribiese CAT en la segunda fila.
Para el tercer puzzle hice uso de mi mazo de Pokémon que me había comprado en Japón. Colocamos el mazo en el medio de la mesa mientras los piccolinos tenían los ojos cerrados.
Dentro del mazo estaban las cartas pero también había un papel, que ponía lo siguiente:

Por suerte había un niño que se ve que le gustaba resolver acertijos, sudokus, crucigramas y esta clase de cosas. Enseguida tomó el papel y resolvió el enigma sin mi ayuda. En lo único que sí les ayudé fue en indicarles lo que tenían que ver en las tres cartas Pokémon que estaban marcadas en el mazo con tres símbolos diferentes. Las cartas tenían un número de dos cifras abajo de todo a la izquierda.
Según el papel, el orden correcto de los símbolos era rombo, nube, círculo. La carta marcada con un sticker de un rombo tenía el número 21. La carta marcada con una nube, el número 19. La carta marcada con un círculo, el 13. 21, 19, 13. Una vez que tenían estos números lo único que quedaba por hacer era usar el papel para buscar a qué letra correspondía cada número. P, I, G. PIG (cerdo).
El cuarto puzzle fue el rompecabezas con el dibujo de Pikachu y de Eevee que había dibujado antes.

Una vez que conseguían armar el rompecabezas, aparecía la palabra ELEPHANT, con lo cual el elefante era nuestro cuarto amigo del bosque. Solo nos quedaba encontrar a uno.
En este momento ya se habían hecho las 10:30, la hora del snack. Decidimos entonces hacer la merenda primero, y seguir con el quinto y último puzzle al regreso al aula.
Aproveché el snack para pedirles a los niños que me firmaran la camiseta, como había hecho en Taiwán.


De un lado tengo las firmas de los niños italianos y del otro lado la de los taiwaneses. Es mi camiseta favorita y la utilizaré con orgullo y sobre todo con nostalgia. Lástima que no se me ocurrió hacer esto también con los niños de Vietnam, Filipinas, Tailandia, PNG, etc.
A las 11:00 volvimos al aula. Una vez más apareció Kasia e insistió con que hiciésemos algo del libro, así que arrancamos la segunda hora de clase con eso.

Al rato estábamos de vuelta en el bosque, en la búsqueda de nuestro último amigo. Les hice a todos cerrar los ojos y Julieta puso en el medio la última pista: el laberinto.
Este laberinto era difícil y llevaba tiempo hacer, no era como el que había preparado yo. Así que al final nunca lo terminaron de hacer, pero por suerte una de las niñas se dio cuenta de qué animal era el que faltaba: CAPYBARA (carpincho). Le pedí entonces que lo escribiese en el pizarrón.
El acróstico estaba completo y la palabra secreta HAPPY había aparecido. Fin del juego.
En este punto le cedí la clase a Caterina, que también había venido con actividades preparadas.
Puso un vídeo en YouTube en el cual aparecían las cosas más populares de ciertas categorías. Antes de revelarlas, los niños tenían que intentar adivinarlas. Si adivinaban la palabra más popular, se llevaban diez puntos, si adivinaban la segunda, 7 puntos, la tercera, 5 puntos, etc.
Por ejemplo, en la siguiente imagen se muestran las palabras más populares de objetos que uno lleva consigo a la playa. Lo más tipico es towel (toalla), lo segundo más típico es sunglasses (lentes de sol), y así siguiendo.

A las 11:40 los hicimos salir a la terraza unos minutos. Los hicimos sentar en ronda para hacer una reflexión de las dos semanas de campamento. Les preguntamos cosas como qué palabras nuevas habían aprendido, qué les había gustado más, etc.

A las 12:00 fuimos a Pegaso.

En este momento los niños hicieron algo que me llamó la atención. Supongo que no debería, ya que es algo muy de niños, pero quizás sea porque Japón me acostumbró a otro tipo de niños—a un tipo que no podría imaginarme nunca haciendo esto.
Varios de los Tigers se pusieron a tocar los timbres de las casas por las que pasábamos. En italiano se lo llama «Bussa e scappa» (literalmente, «llama a la puerta y escapa»).

En Pegaso cada uno de los tres grupos (Crabs, Tigers y Lions) pasaron a presentar algo enfrente de todos. Nos los Tigers hicimos por supuesto la canción que habíamos estado practicando toda la semana: The Bare Necessities. Me gustó enseñarles a los niños esta canción dado que fue básicamente como ser maestro de música de primaria. He sido maestro de inglés muchas veces, pero enseñar música era una experiencia nueva para mí.
La noche anterior me pasé un rato preparando un vídeo con la letra y la música instrumental de la canción, para que pudiésemos practicar con él. Mi idea original era que alguna de las asistentas se sentara enfrente de los niños con mi laptop y con el vídeo, cosa de poder leer la letra, pero al final terminamos haciéndolo todo sin la letra.
Pienso que más o menos el 80% de la canción se la acordaron y la cantaron sin problemas, mientras que el 20% restante también lo cantaron pero cambiándole un poco la letra. Lo bueno es que como casi nadie de la audiencia conocía la canción, solo yo me di cuenta de que en ciertas partes no estaban diciendo la letra correcta.
Otra cosa que preparé fue mi batuta de conductor de orquesta (o de coro en realidad, ya que no había instrumentos más que las vocales de los peques). Utilicé como «batuta» uno de los palillos que me había regalado mi amiga japonesa, Akane.
Me paré frente a los niños agitando la batuta hacia un lado y hacia el otro para marcarles el ritmo, tal como lo haría un maestro de música. También les indiqué que tan pronto como yo cerrara las manos, eso significaba que tenían que dejar de cantar y hacer silencio. En ese momento la audiencia iba a aplaudir, y ellos tendrían que hacer una reverencia. Les dije que cuando hicieran la reverencia, que contaran para adentro hasta tres, y que luego se levantaran.
Pienso que salió bastante bien. Cuando terminamos de cantar, puse el vídeo con la letra en el proyector para que toda la audiencia pudiese verla y cantar también. Y eso fue todo en cuanto a mi grupo de los Tigers.
Después de que cada grupo pasara, Kasia hizo la ceremonia de entrega de certificados y premios. Fue llamando uno por uno a los profesores, los ayudantes y finalmente los estudiantes.


Martina hoy se mostró distante conmigo, no sé bien por qué. No es la primera vez que una niña se encariña conmigo al principio, y al final, justo antes de tener que despedirnos probablemente para siempre, toma distancia. Me pregunto por qué será que hacen eso a veces. ¿Quizás para que la despedida no sea tan dura? Supongo que fue para mejor, dado que para mí habría sido más duro si me hubiese venido a abrazar, como hicieron algunos de los otros niños.
En mi experiencia, pienso que los niños tienen una increíble capacidad para apegarse a otras personas rápidamente, pero también tienen la misma capacidad para desapegarse igual de rápido. Eso es lo que me falta a mí: me encariño muy rápido con las personas (sobre todo con los niños), y luego me cuesta desapegarme. De hecho creo que nunca me llego a desapegar completamente de nadie que llega a tocar mi corazón. Por eso es que me cuestan tanto las despedidas, como la que tuve que vivir hoy.
A las 13:00 terminó todo y volvimos para Foggia.
A las 15:30 se fue Darcy a tomar el avión para volver a Roma. Me despedí de ella con un abrazo.
A las 19:00 salí de casa y caminé hasta el centro, dado que habíamos quedado en encontrarnos con los profes, con Kasia y con Leo en un restobar llamado Murphy’s.
Cuando estaba por llegar me crucé con estas máquinas vendedoras:


Estas máquinas vendían cigarrillos, preservativos y cannabis de bajo contenido en THC (el principal componente psicoactivo). Este es el único tipo de cannabis legal para consumo recreativo en Italia, similar a como es en Francia. No las probé, con lo cual no estoy 100% seguro si te dejaban o no comprar todas estas cosas sin pedirte ningún tipo de documento para verificar que tuvieses al menos 18 años. Pienso que sí lo hacen, pero también pienso que no debe de ser muy difícil para los adolescentes conseguir alguna tarjeta de identidad de algún mayor y engañar al sistema.
Cerca de las 21:00 llegué al bar. Todos se habían pedido un aperitivo alcohólico primero, y luego algo para cenar. Yo simplemente me pedí un tè alla pesca (té de melocotón). Al final Kasia anunció que pagaría todo ella, momento en el cual medio que me arrepentí de no haber pedido nada para cenar. Igual tenía comida en la nevera en el apartamento, y solo me quedaba una noche en Sciacca así que tenía que consumirla sí o sí.

El sabor del té de melocotón siempre me recuerda a Francia, dado que fue allí donde probé por primera vez el thé à la pêche. Se ve que aquí también es popular.
A las 22:30 volvimos a Foggia.
Ame,
Kato

