Tarde de paseo por Kabukichō

Kara Ema:

Antes de arrancar la entrada de hoy quiero mostrarte dos vídeos de ucranianas cantando para dar esperanzas al pueblo de Ucrania, el cual actualmente continúa sufriendo y resistiendo los ataques rusos.

Por más que ya no se hable tanto sobre esta guerra en los medios, es importante que no olvidemos que sigue ocurriendo y que cientos de personas siguen muriendo cada día a causa de este terrible conflicto bélico.

Слава Україні! 🇺🇦

Dos mujeres soldados cantando la versión ucraniana de «Bella Ciao», canción popularmente utilizada como himno antifascista de libertad y resistencia. Por cierto —comentario totalmente al margen—, las ucranianas realmente no tienen nada que envidiarle a las rusas en términos de belleza. ¿Cómo es posible que sean todas tan guapas?
Niña cantando la versión ucraniana de «Libre Soy» en un refugio antibombas

Ayer (jueves) también salí temprano de la escuela (a las 14:00), así que aproveché para ir a conocer la zona de Kabukichō, que por cierto queda literalmente a dos pasos de mi escuela, pero hasta ahora nunca me había hecho el tiempo de ir a visitarla.

Kabuki-chō (歌舞伎町) es un vecindario de Shinjuku, Tokio, Japón. Se considera el barrio rojo más importante de Japón; en su entorno se encuentran miles de locales de entretenimiento enfocados al mercado de adultos. El área cuenta con muchos bares, hostales, moteles, locales comerciales, restaurantes y clubes nocturnos tanto para mujeres como para hombres.

Wikipedia

Antes de contarte lo que estuve haciendo y mostrate las fotos que saqué, tengo varias cosas interesantes para mencionar de este vecindario.

Primero, como dice Wikipedia, Kabukichō es un barrio rojo, es decir una zona donde hay alta concentración de toda clase de negocios orientados a la industria del sexo y la prostitución.

La prostitución en Japón

Antiguamente

Unos cien años atrás, las prostitutas durante el periodo Meiji eran mantenidas en jaulas para atraer a los clientes en Yoshiwara, un barrio rojo en aquella época. Niñas de siete años en adelante eran vendidas a los burdeles como trabajadoras sexuales para pagar las deudas familiares.

Las prostitutas procedían principalmente del campo. Algunas afortunadas recibían cierta formación, como clases de arte del té. Sin embargo, la mayoría tenía que permanecer en los burdeles hasta que algunos hombres ricos pagaban sus deudas y las mantenían como concubinas, o tenían suficiente dinero para comprar su propia libertad.

Estos burdeles se llamaban «harimise», donde las prostitutas tenían que sentarse detrás de las rejas en jaulas que daban a las calles principales para dejar que los clientes eligieran. Desde 1903, las trabajadoras del sexo eran elegidas a partir de sus fotos. Y más tarde, en 1916, se prohibieron los burdeles «harimise».

Bastille Post

En la actualidad

Si bien la prostitución hoy en día es técnicamente ilegal en Japón —se penalizó en 1956—, la ley al respecto es bastante ambigua. Lagunas jurídicas, interpretaciones liberales y una aplicación poco estricta de esta ley han permitido que la industria del sexo japonesa prospere y obtenga unos ingresos estimados en 2,3 billones de yenes (24.000 millones de dólares) al año [Fuente: Wikipedia].

Mizu shōbai

Mizu-shōbai (水商売), literalmente «comercio del agua», es un eufemismo para referirse a la industria del sexo en el Japón moderno, conocida en japonés como fūzoku (風俗).

Lo más fascinante para mí del mizu-shōbai es la gran cantidad de diferentes tipos de negocios únicos que tiene; lugares con los que no te encontrarías nunca en el Occidente. A continuación una lista parcial de ellos, explicando a grandes rasgos de qué ve cada uno:

  • Girls’ bar (ガールズバー; bar de chicas). Es un bar donde las camareras son todas chicas vestidas con atuendos provocativos, que te sirven tragos y te dan charla.
  • Gentlemen’s bar (メンズキャバクラ; bar de caballeros). Básicamente es la versión masculina de los bares de chicas. Los camareros son todos hombres apuestos que te ofrecen bebidas y se te ponen a hablar.
  • Host and hostess club (ホストクラブ; club de camareros). Es una versión más cara y más sugestiva que los dos bares mencionados anteriormente. Los camareros (o las camareras) se te sientan al lado, beben tragos contigo, hacen karaoke, coquetean, etc.
  • Pink salon (ピンクサロン; salón rosa). Tipo de burdel cuyos servicios se limitan a la felación, y en ocasiones también al sumata (sexo intercrural o sin penetración).
  • Soapland (ソープランド; jabonería). Tipo de burdel donde ocurre lo siguiente, en este orden:
    1. Eliges la mujer (o las mujeres) con quien quieres estar.
    2. Te das un baño con esta persona, quien te lava exhaustivamente todo tu cuerpo.
    3. Te hacen sentar en una sukebe isu (すけべいす; silla pervertida) mientras te lavan y te hacen «masajes».
    4. Te hacen acostar en un colchón de aire mientras se te ponen encima y se frotan contra ti.
    5. Luego de todo este ritual particular, recién ahí te llevan a la cama a hacer lo que uno hace normalmente cuando acude a un bordel.

Por cierto, según Wikipedia las trabajadores sexuales en Japón ganan alrededor de un millón de yenes por mes, lo cual es un montón de dinero (~US$10.000). Eso sin contar el hecho de que varias de ellas suelen trabajar también como idols o modelos de gravure.


Volvamos a mi día de ayer.

Arranqué mi recorrida por Golden Gai, una pequeña y famosa sección de Kabukichō, compuesta por una red de seis callejones estrechos, donde te puedes encontrar con toda clase de simpáticos bares, discotecas y restaurantes.

Uno de los callejones de Golden Gai

De ahí me fui para el centro de Kabukichō, adentrándome en las profundidades de este distrito rojo. Dicen por ahí que buena parte de los negocios ubicados por esta zona (sobre todo los relativos al sexo), son manejados por los Yakuza (la mafia japonesa).

Gira Gira Girls, uno de los primeros bares de chicas con los que me topé.
Estos lugares estaban por todos lados. Básicamente son locales que lo único que tienen adentro es una pequeña habitación con un recepcionista que te provee información gratuita sobre los posibles negocios que puedes visitar en este barrio rojo.
A pesar de ser una zona roja, también te encuentras con lugares de entretenimiento más convencional como bowling, cine, videojuegos, juegos de arcade, etc.
Me encanta el hecho de que sea tan común ver personajes de animé por todas partes en Japón, incluso en publicidades que nada tienen que ver con animé, como esta para una bebida alcohólica.
El edificio que se ve en el fondo es Toho Cinemas, un cine. La figura que se ve arriba de él es la cabeza de Godzilla asomándose con intención de destruir la ciudad. Cada cierto tiempo emite sonidos de rugidos, hace luces y arroja humo por la boca.
Cruce con intervalo exclusivo para peatones, como los de Shibuya.
歌舞伎町一番街 (Kabukichō Ichiban-gai), un arco que da entrada a la parte principal de este distrito.

Mientras caminaba por esta calle (la que se ve en la última foto), una persona se me acercó y me empezó a hablar en inglés ofreciéndome llevarme a un lugar para recibir «masajes» por parte de japonesas jóvenes y hermosas. No me cabe duda de que utilizó «masajes» como eufemismo de otra cosa. Pero como no estaba en mis planes para ayer hacer nada de eso, simplemente le rechacé la oferta cordialmente y continué mi camino.

Cuando creías que lo habías visto y escuchado todo sobre la singular industria del sexo japonesa, de repente te topas con una のぞき部屋 (peeping room / sala de espionaje).

No tenía idea de qué era así que lo busqué, y encontré lo siguiente en un artículo de Wikipedia en japonés:

Nozokibeya (のぞき部屋) es una forma de burdel.

La estructura de la tienda consiste en un gran escenario circular en el centro, rodeado de varias salas privadas pequeñas. En el límite entre el escenario y las habitaciones privadas se coloca un espejo unidireccional, y los clientes que pagan una cuota de admisión entran en las habitaciones privadas y ven a las mujeres actuando en el escenario (bailando desnudas o masturbándose).

Desde aproximadamente finales de 2010, en Kanagawa y Tokio funcionan un tipo nuevo de salas de espionaje con estudiantes de secundaria. Al igual que en las salas de espionaje habituales, en el centro de la tienda se instala una gran sala con un grupo de chicas de secundaria, y los clientes pueden observarlas a través de espejos unidireccionales en varias salas privadas alrededor de la sala. Las chicas están vestidas, pero si un cliente paga una cuota de nominación, la empleada nominada se sienta frente al cliente durante unos 10 minutos, y el cliente puede ver su ropa interior a través del espejo.

Wikipedia

Seguí caminando un poco más por la zona, pero la sala de espionaje creo que fue lo máximo que he llegado a encontrar en términos de peculiar/bizarro/diferente. Igual tampoco es que busqué mucho; aparte es difícil saber qué son los locales desde afuera sin entrar, sobre todo cuando los carteles que ponen están solamente escritos en japonés. De todas formas me pareció una experiencia súper interesante deambular por esta zona y conocer un poco más sobre los barrios rojos de Japón. Definitivamente visitaré más de ellos en un futuro cercano.

Luego de Kabukichō, antes de volverme para casa pasé por un último lugar: Isetan.

Cada vez que visito un centro comercial en Japón uno de los pensamientos que siempre se me viene a la cabeza es: «¡Este centro comercial es enorme! Debe de ser uno de los más grandes de los que he visitado hasta ahora.» Obviamente no es algo que pueda ser cierto cada vez, pero con Isetan pienso que realmente puede llegar a serlo.

Isetan es un centro comercial colosalmente grande, con múltiples pisos, múltiples secciones, múltiples edificios (en Shinjuku son dos: el principal y uno dedicado exclusivamente a cosas para hombres), y múltiples sedes. También es un centro comercial notoriamente caro, con un montón de marcas y artículos de lujo (Chanel, Gucci, Rolex, etc.).

Isetan (I)
Isetan (II)

Muchos de los centros comerciales en Tokio suelen tener un jardín en la azotea, e Isetan no es la excepción. Mi estrategia para recorrer los centros comerciales normalmente es ir piso por piso, dando una vuelta y echando un vistazo rápido en cada piso antes de tomar las escaleras mecánicas hacia el piso siguiente. Así hasta que llego al jardín en la azotea, donde me quedo un rato descansando antes de retomar las escaleras para regresar a la planta baja.

Jardín en la azotea de Isetan (I)
Jardín en la azotea de Isetan (II)
Santuario sintoísta en la azotea de Isetan

Cuando estaba volviendo a bajar me topé con algo que me causó ternura y algo de sorpresa (al ver los precios): los randoseru. Estoy seguro de que ya te había contado sobre ellos, pero por las dudas aquí va de vuelta:

Un randoseru (ランドセル) es una mochila de lados firmes hecha de cuero firme cosido o de un material sintético similar al cuero, más comúnmente utilizada en Japón por los escolares de primaria. Tradicionalmente se entrega al niño al comenzar su primer año de escuela, tras lo cual el niño utiliza la misma mochila hasta el sexto grado.

Wikipedia

Básicamente es la típica mochila que utilizan todos los 小学生 (shōgakusei; niños de la escuela primaria) aquí en Japón.

Randoseru a la venta en Isetan
Estos randoseru en particular costaban ¥96.800 (US$750)

Isetan —al igual que muchos otros centros comerciales en Tokio— está conectado directamente a la estación de metro, así que solo tuve que ir hasta el subsuelo del centro comercial, andar unos pocos pasos y ya estaba tomando el tren para rentrar a casa.

Ame,
Kato

Un comentario sobre “Tarde de paseo por Kabukichō

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