Segunda velada con amigos en Fukuoka

Kara Ema:

El lunes me volví a juntar con Emil, Simon, y esta vez se nos sumó también Noah, que recién había llegado en avión desde la ciudad de Nagoya.

Era la última noche que nos íbamos a poder juntar los cuatro en Fukuoka dado que el martes ellos tres se alquilarían un coche para salir a recorrer la región de Kyūshū durante toda esta semana. Yo desgraciamente no he podido acompañarlos puesto que he de quedarme en Fukuoka para poder seguir yendo a mis clases de japonés.


Nos juntamos en el mismo lugar y a la misma hora que el día anterior: a las 19:00 frente a los yatai. Desde ahí fuimos a tomarnos un barco que hacía un paseo de media hora por el río Naka.

El barco que nos tomamos
El barco nos llevó hasta la torre del puerto de Hakata antes de dar la vuelta. Durante el trayecto había una chica que cantaba.
Paseo por el río Naka

Tras el paseo en barco, a las 20:30 regresamos a la zona de los yatai pero esta vez para sentarnos ahí a comer algo. Nos pedimos unos yakitori (brochetas de pollo) y unas gyoza, y para tomar una cerveza.

Yakitori en un yatai

A las 21:30 Emil y Noah se fueron al hotel, mientras que Simon y yo continuamos a nuestra jikai (siguiente salida), la cual iba a ser un bar. Pero antes de ir para allá, como seguramente íbamos a consumir bastante alcohol, decidimos pasar por un konbini para tomarnos un Ukon no Chikara.

Ukon no Chikara

Ukon no Chikara (ウコンの力) es tu aliado definitivo para evitar cualquier resaca. Elaborado con cúrcuma, una raíz cuyos poderes incluyen la prevención de la resaca así como la mejora de la digestión, Ukon no Chikara es la única bebida que necesitas antes de salir a beber toda la noche.

OMG Japan

Mientras nos dirigíamos al bar pasamos por Canal City, que ya está con decoraciones de Halloween:

Decoración de Halloween en Canal City

A las 22:00 llegamos al primer bar. Allí nos pedimos dos copas cada uno y una pizza para compartir. También estuvimos jugando a algunos juegos que había: el Jenga, el UNO y la baraja francesa, la cual utilizamos para jugar a la Guerra (o la Bataille, como la conoce Simon).

Jugando al Jenga con Simon

A las 23:30 pasamos por un McDonald’s y nos pedimos una caja de quince nuggets de pollo para compartir.

A las 24:00 llegamos al siguiente bar, donde nos sentamos en la barra para conversar con las chicas guapas que estaban de barman. Era un bar nomihōdai, con lo cual podías pedir un número ilimitado de copas pagando un precio fijo dentro de un intervalo de tiempo determinado.

Dos de las varias copas que tomamos. En total durante toda la velada habremos bebido unas diez copas cada uno. Menos mal que habíamos tomado el Ukon no Chikara.
En este bar tenían una máquina de karaoke que podías usar libremente para cantar sin escrúpulos frente a todo el mundo (no sin antes haber bebido un par de copas para perder el rubor).

Finalmente, cerca de las dos de la mañana hicimos una última salida más en un udon’ya, es decir una tienda donde vendían udon (sopa de fideos gruesos). Nos pedimos un plato de udon cada uno como cuarta y última cena de la noche (tras el yatai, la pizza y el McDonald’s).

Udon que nos pedimos

A las 2:30 me despedí de Simon en la puerta de su guest house. De ahí me fui caminando hasta la estación de Hakata, y de ahí me pedi un taxi hasta casa. Una noche no tengo problema en hacer la caminata de una hora entre Hakata y mi casa, pero ya dos noches seguidas es un poco mucho. Aparte quería probar la experiencia de pedirme un taxi japonés.

Taxi que me pedí para rentrar. Notar la cantidad de pantallas que tiene el conductor enfrente de él.

A las 3:00 llegué a casa y me fui a dormir.

Ame,
Kato