Kara Ema:
El viernes dejé el hotel a las 10:00.
Pasé por Daiso una última vez para comprarme un último caramel latte en versión botella limitada.
Luego me fui a la estación de Sendai, desde donde me tomé un tren hasta el aeropuerto.
Llegué al aeropuerto de Sendai a las 11:00.
La sección internacional de este aeropuerto era bastante pequeña. Todos los que estaban ahí iban al mismo destino que yo: Seúl, la capital de Corea del Sur. Excepto yo, todos parecían ser coreanos o japoneses.
Mientras esperaba a que abriera el embarque de mi vuelo, en un momento uno de los coreanos se me puso a hablar. Me dijo cosas como que él era seulense, y que Corea —sobre todo Seúl— era caro comparado con Japón.
Le pregunté qué le parecía Japón, y qué encontraba de diferente entre la cultura japonesa y la suya. Me dijo que hay muchas cosas similares pero también muchas distintas. Por ejemplo, hacer una reverencia en señal de saludo es algo que es igual, pero en las citas me dijo que en Corea siempre es el hombre el que paga, mientras que en Japón tiende a ser más equitativo.
Por suerte en el avión me dieron de almorzar, dado que no había comido mucho en el desayuno y tenía hambre.

La persona que estaba sentada al lado de mí por algún motivo no quiso su comida y me la ofreció a mí, así que acabé almorzando dos veces. Mejor, dado que si almuerzas dos veces significa que luego no tienes que cenar. Así es como funciona, ¿cierto?
Tras dos horas de vuelo a las 15:00 llegué a Seúl, y media hora más tarde había desembarcado del avión en el Aeropuerto Internacional de Incheon.

Una de las primeras cosas curiosas que noté fue en los aseos del aeropuerto, los cuales tenían washlets (inodoros con bidé incorporado) pero no en todos los cubículos como en Japón. Las puertas estaban simbolizadas para indicarte en qué cubículos estaban los washlets.

Cada país tiene una aplicación de mensajería que es la más popular. En Japón por ejemplo es LINE, mientras que en Corea es KakaoTalk. Igualmente las dos se usan bastante en ambos países, pero en Corea tiendo a ver más gente con globos de texto amarillos (KaTalk) en las pantallas de sus móviles, mientras que en Japón veo globos de texto verdes (LINE).
En cuanto a apps de navegación, yo generalmente me manejo con Apple Maps (y a veces para complementar Google Maps) para ayudarme a saber cómo llegar a distintos sitios. Pero debido a restricciones locales, en Corea tanto Apple como Google Maps tienen muy poca información cargada, lo que las hace casi inservibles. En su lugar voy a tener que usar dos apps coreanas llamadas KakaoMap y Naver Map.
Las dos cosas importantes que tenía que hacer antes de irme del aeropuerto eran retirar mi tarjeta SIM (para tener datos móviles en el teléfono) y comprar una tarjeta de transporte público.
La tarjeta SIM fue fácil porque ya la había reservado y pagado por Internet antes de llegar, pero la única forma de comprar (y recargar) la tarjeta de transporte T-money era con dinero en efectivo, lo cual me obligó a hacer algo que no quería: extraer wones de un cajero automático.
Cuando estuve por un mes en Londres no llegué a tocar un billete de libras esterlinas en ningún momento dado que me pude manejar siempre con mi tarjeta de crédito, incluso en las líneas del London Underground. Siempre que puedo intento hacer esto dado que es mucho más práctico y más barato (al evitar comisiones del ATM), pero me estoy dando cuenta de que en Asia va a ser más complicado que en Europa lograr no tener que usar dinero en efectivo.
Así que me fui a un cajero y extraje ₩100.000 (~US$75). Una regla práctica que se puede aplicar para convertir rápido en la cabeza wones a dólares es quitarles tres ceros. No es súper precisa pero al menos te da una idea del orden de magnitud. En Japón solía hacer algo similar, solo que para los yenes son dos los ceros que se deben quitar.

El cajero me dejó elegir cuántos billetes de ₩50 mil y cuántos de ₩10 mil quería, así que le dije que quería uno de ₩50 mil y cinco de ₩10 mil. Con uno de los de diez mil luego me fui a comprar la tarjeta de transporte, que costaba ₩4000 (~US$3). Tras comprarla le cargué ₩10 mil.
A las 16:30 me fui a tomar el metro.


A las 17:45 hice correspondencia con la línea 5, la cual me dejó en la estación 종로3가 (Jongno 3-ga).

A las 18:00, cuando finalmente emergí del metro y me encontré con este paisaje no pude evitar sonreír:

La razón por la que sonreí (y no paré de sonreír hasta llegar al hotel) fue porque no podía creer que estaba en Corea… Que estoy en Corea. Estoy súper ansioso por conocer cómo es todo aquí y hacer comparaciones con lo que ya conozco de la cultura asiática tras haber vivido en Japón.

Antes de entrar al hotel hice una parada rápida en CU, la cual aparentemente es la tienda de conveniencia más popular en Corea. Aunque vi que también está 7-Eleven (una de las más populares de Japón), con lo cual va a ser interesante entrar ahí y comparar las cosas que tienen.



También me compré una botella de 640 mL de algo que parecía ser agua pero al final terminó siendo una bebida que sabía a vodka—se llamaba soju y tenía un 20,1% de graduación alcohólica. Esto me pasa por no haber estudiado coreano antes de venir a Corea.
El soju es una bebida destilada nativa de Corea, tradicionalmente hecha con arroz, aunque la mayoría de las marcas más importantes suplementan o hasta sustituyen el arroz con otros almidones, como la papa, el trigo, la cebada, el camote o la yuca (llamada dangmil en coreano).
[…] El sabor del soju se puede comparar con el del vodka, aunque frecuentemente un poco más dulce debido a los azúcares añadidos durante su elaboración, sabe exactamente a agua con alcohol.
Wikipedia
A decir verdad yo ya sabía que seguramente fuera soju cuando lo compré, pero pensé que sería el saborizado que es rico y no tiene tanto gusto a alcohol. Este sabe literalmente a agua con alcohol, lo cual sinceramente no puedo entender cómo a alguien le puede llegar a gustar.
De ahí me fui directo al hotel.
En la recepción me atendió un coreano muy simpático, quien me dio un tour por las instalaciones y me explicó ciertas cosas como cómo usar las máquinas lavadoras y secadoras que estaban en el subsuelo y demás. Luego me acompaño hasta mi habitación, donde me despidió.

Parece ser que en Corea la clavija del enchufe que usan es la con dos espigas redondas (Europlug), la misma utilizada en varios países de Europa y que solía ser el estándar en Argentina antes de ser reemplazado por el tipo I, con las dos varillas diagonales. Por suerte tengo todos los adaptadores necesarios.
En el baño noté algo curioso, que al parecer es común en muchos baños de Corea (no solo en los hoteles sino también en las casas):

¿Llegas a ver dónde está lo peculiar en este baño?
Te doy una pista: fíjate lo que hay entre el inodoro y el lavabo. Sí, es un cabezal de ducha. Parece que para ahorrar espacio los coreanos no tienen un espacio aparte para la ducha sino que usan el mismo cuarto de baño donde están el inodoro y el lavabo.
A las 19:00 me puse la tele en coreano (a pesar de no entender nada) como para tener algo de ruido de fondo y me senté en la mesa con la compu, y a tomar mi merienda de Oreos con soju.

Ya no volví a salir hasta el día siguiente, dado que ya había cenado al mediodía en el avión, gracias al gentilhombre que me había ofrecido su almuerzo.
Ame,
Kato
Me parece que es un bidet portátil. Che qué emocionante ,Marian! Felicitaciones
Que emocion! Seguro esa noche terminaste dado vuelta por el soju!