Evento de Kifove en Kawasaki y días tranquilos en Saitama

Kara Ema:

La semana pasada fue bastante tranquila para variar un poco —y descansar—, al menos comparado con las semanas anteriores. Lo que sí, cuando digo la semana me refiero solo a la semana laboral, sin contar el fin de semana, el cual fue exactamente lo contrario a «tranquilo». Pero ya contaré sobre eso más tarde.


El lunes (23 de febrero) a las 13:30 llegué al parque Daishi en Kawasaki, prefectura de Kanagawa.

Es decir que en el mismo día que llegué desde Ōsaka a Tokio, pasando por la prefectura de Aichi, luego la de Shizuoka, luego Kanagawa hasta llegar a Tokio, más tarde Saitama, Kanagawa de vuelta y finalmente de regreso a Saitama; me la pasé saltando de prefectura en prefectura.

La razón por la que estaba en aquel parque a aquella hora aquel día fue porque se celebraría un nuevo evento de Kifove desde las 14:00.

Evento de Kifove en el parque Daishi (I)
Evento de Kifove en el parque Daishi (II)
Evento de Kifove en el parque Daishi (III)
Evento de Kifove en el parque Daishi (IV)

Tras finalizar el evento, a las 17:00 todos los «amigos internacionales» (voluntarios) nos fuimos a comer a un Saizeriya cercano. Yo me pedí un doria 焼チーズミラノ風ドリア (doria estilo milanés con queso gratinado).

A las 19:30 volví a casa y una hora más tarde cené arroz con curry con Akane, Taiyo y Kenta.


El martes a las 8:00 me levanté. Kenta entraba al jardín a las 9:00, así que todavía estaba en casa. Akane le regaló a Kenta un accesorio de Pokémon con cinco espacios para escribir algo con diferentes caracteres. A mí también me regaló uno. Tras pensar un rato, decidí escribir かわちい♥ (kawachii), que es una forma kawaii de decir «kawaii».

Accesorio de Pikachu que me regaló Akane
Haru, el perro corgi de la familia de Akane (cumple 6 años este mes).

A las 11:00 tenía una reunión presencial con la fundación (organización no gubernamental) HAL, así que poco después de que Akane se fuese a llevar a Kenta al jardín, salí yo también de la casa para ir a tomarme el tren.

A eso de las 10:30 me bajé en la estación Chitose-Karasuyama, en el distrito tokiota de Setagaya. De ahí caminé hasta la casa que funcionaba como sede de la fundación.

Hablé con el dueño de la ONG, que me explicó un montón de cosas sobre cómo funcionaba, desde hacía cuánto tiempo estaba operativa (32 años), y qué clases de actividades realizaban.

La razón por la cual yo estaba allí era porque la fundación estaba reclutando voluntarios para una excursión de cuatro días que tendría lugar a partir del viernes. Decidí aceptar el trabajo.

A las 14:30 empecé a caminar desde la oficina de HAL hasta Shinjuku (~10 kilómetros). Dos horas más tarde llegué a Shinjuku y desde allí me tomé un tren para volver a Saitama.

Shinjuku

Cerca de las 18:00 llegué a casa, justo para la hora de la cena y del baño.


El miércoles fue el día más tranquilo de toda la semana. Me quedé todo el día en casa.

Lo único que tengo para contarte de este día fue que a la tarde hicimos con Kenta y Akane cà phê trứng (café con huevo vietnamita). Siempre quise preparar esté café casero y al fin pude hacerlo. La verdad que fue más fácil de lo que pensé que sería. Te recomiendo que lo intentes alguna vez tú también.

Kenta ayudando a preparar el cà phê trứng
Cà phê trứng servido y listo para degustar

Te copio la receta que utilizamos a continuación por si te animas a intentarlo.

Ingredientes

  • Una yema de huevo fresca
  • Dos cucharadas de leche condensada
  • Una taza de café fuerte recién hecho (idealmente café vietnamita)
  • Una cucharada de cacao en polvo

Preparación

  1. Haz una taza de café fuerte. Tradicionalmente se usa café preparado con filtro vietnamita (phin), pero puedes usar espresso o café muy concentrado.
  2. En un bol, mezcla la yema con la leche condensada. Bate con batidora eléctrica o a mano durante 3–5 minutos, hasta que la mezcla se vuelva espesa y cremosa.
  3. Vierte el café caliente en una taza. Con cuidado, añade la crema de huevo encima formando una capa gruesa.
  4. Espolvorea una fina capa de cacao en polvo sobre la crema usando un colador pequeño para que quede uniforme.

Cuando nosotros lo hicimos, si bien nos quedó rico creo que fallamos en las proporciones dado que se sentía mucho más el sabor del café que el de la crema de huevo. La próxima me parece que voy a intentar usando dos yemas de huevo en lugar de una, y quizás una cucharada más de leche condensada también.


El jueves a eso de las 13:00 salí de casa y caminé hasta el restorán Coco’s ubicado en Urawa. Me pasé casi toda la tarde allí. Me pedí una pizza de cuatro quesos con miel y me tomé un montón de cafés y sopas aprovechando que tenía el drink bar (es decir, bebidas ilimitadas). Gasté ¥913 (~5€).

Viendo un episodio de A Knight of the Seven Kingdoms mientras comía la pizza en Coco’s.

A las 18:30 volví a casa.


El viernes fue el primer día de la excursión, pero eso te lo cuento la próxima.

Ame,
Kato