Peregrinación del Kumano Kodō – Día 3: Hongū a Kii-Katsuura

Kara Ema:

El miércoles me desperté a las tres de la mañana. Te dije que sería un día largo.

Es que el sendero que tendría que recorrer hoy era de unos 30 kilómetros, incluyendo una de las partes más duras de todo el Kumano. La mayoría de las personas se quedan una noche en Koguchi, una aldea justo en la mitad (15 km), pero yo no conseguí acomodamiento allí, por lo que no me quedaba otra que hacer todo el tramo en un día.

Recuerdo que cuando dije en la Oficina de información turística de Tanabe que tenía pensado hacer Hongū a Nachisan en un día, me miraron mal y me dijeron con un tono muy serio que no, que no se podía y que esta parte se hacía en dos días. Me hizo acordar al monte Fuji, el cual también la mayoría de las personas lo sube en dos días —quedándose a dormir en alguno de los refugios a lo largo del camino— pero yo decidí hacerlo en un día y sobreviví.

Por suerte lo peor del tifón había pasado durante la noche mientras dormía. Cuando me levanté seguía lloviendo, pero el pronóstico indicaba que la lluvia se haría cada vez más liviana hasta irse completamente antes de las nueve de la mañana.

Dado que aún llovía moderamente fuerte y estaba completamente oscuro afuera cuando me levanté, decidí esperar una hora más antes de salir. En ese tiempo aproveché para preparé mis cosas y hacerme unos fideos instantáneos para comer de desayuno.

El sol saldría a las 4:46. Hice el check-out y salí del hotel a las 4:30. Todavía estaba algo oscuro pero ya se veía lo suficiente como para poder caminar de forma segura. La lluvia se había aligerado un poco también.

Así se veía la aldea cuando salí del hotel

El camino que tenía por delante podía dividirse en cuatro partes:

  1. Kawayu Onsen → Ukegawa. 2,5 kilómetros por carretera.
  2. Ukegawa → Koguchi. 13 kilómetros de distancia con un desnivel de 400 metros.
  3. Koguchi → Nachisan. 14 kilómetros de distancia con un desnivel de 800 metros.
  4. Nachisan → Kii-Katsuura. 7 kilómetros por carretera. Esta parte suele hacerse en autobús.

Ukegawa a Koguchi parecía relativamente fácil, así que mi plan era hacer esta parte lo más rápido posible, cosa de llegar a Koguchi a la mañana (idealmente antes de las nueve o diez), así luego me quedaría suficiente tiempo para hacer la parte más difícil y llegar a Nachisan antes de la puesta de sol.

Mapa mostrando el desnivel y las distancias de los tramos Ukegawa → Koguchi y Koguchi → Nachisan.

El trayecto entre Kawayu Onsen y Ukegawa fue siempre bordeando el río Oto, el cual estaba desbordando debido al tifón.

Carretera bordeando el río Oto
Agua del río sobre la carretera
Más agua sobre la carretera

No esperaba arrancar la caminata de 30 kilómetros con los zapatos y los calcetines empapados, pero así se dio. «Espero que deje de llover pronto», pensé mientras vadeaba el agua sobre la carretera.

A las 5:00 llegué al punto de partida de la ruta de senderismo de montaña que me conduciría a Koguchi.

13 kilómetros restantes

El sendero desde Ukegawa arrancaba en el poste número 54. La aldea de Koguchi se encontraba en el poste 30. Ahora los números iban en orden decreciente.

Poste 45

A eso de las seis de la mañana dejó de llover, unas horas antes de lo que había estado pronosticado. «Genial», pensé, «al fin el tifón se ha ido y ya no tendré que estar con una mano permanentemente ocupada llevando el paraguas abierto sobre mí».

Cascada
Vista

El tifón habrá pasado pero aún quedaban secuelas: partes del sendero estaban inundadas, y había un montón de ramas por el camino, e incluso un par de árboles caídos.

Sendero inundado
Koguchi: 5,5 kilómetros.

Cuando llegué a este cartel eran las 7:00. Había estado caminando por dos horas y ya había hecho un 60% del sendero. Venía a muy buen ritmo. A este paso llegaría a la aldea en más o menos una hora más.

Refugio y sello
Cartel de «cuidado con los osos». No tenía idea de que había osos en el Kumano Kodō. No me gustaba esa idea, sobre todo considerando que parecía ser el único haciendo este tramo del sendero a esta hora (la mayoría arrancaba a caminar a las 8:00, no a las 5:00 como arranqué yo).
Más camino inundado

A las 8:15 llegué a Koguchi (小口).

El puente que se ve en esta foto marcaba el comienzo de la aldea de Koguchi
Antigua escuela primaria en Koguchi (ya no está funcionando).

Al lado de esta escuela había una tienda; literalmente la única tienda de toda la aldea. Entré a comprar un par de provisiones. Todavía me quedaba más que suficiente agua, así que compré solo algunos snacks. Gasté ¥460 (~2,5€). Este fue el único lugar donde paré para comprar donde tuve que usar efectivo dado que no aceptaban tarjetas.

Estadísticas del tramo Ukegawa → Koguchi:

Distancia recorrida13 kilómetros
Tiempo empleado3 horas
Velocidad media4,3 kilómetros por hora

A las 8:30 arranqué el siguiente tramo, el más difícil/cansador de todos: Koguchi → Nachisan. Era casi igual de largo que Ukegawa → Koguchi pero me llevó casi el doble de tiempo hacerlo, debido a todas las subidas y bajadas que tenía (sobre todo las subidas que es lo que más cansa).

El primer poste después de Koguchi era el número 29, y el último en Nachisan era el 1.

Punto de partida desde Koguchi
Sello de Koguchi
Escaleras cuesta arriba
Todos los caminos estaban muy bien marcados, con carteles que te indicaban que estabas en el Kumano Kodō, y carteles como este que te advertían que un sendero NO era el Kumano.
Árbol caído

En este sendero sí me encontré con algunas personas, en particular con un grupo relativamente grande de angloparlantes (creo que eran del Reino Unido) que venían con un guía japonés. En un momento me puse a charlar un rato con el guía en japonés. Me dijo que venía de la prefectura de Chiba, al este de Tokio.

Más camino cuesta arriba
En varias partes tocó caminar básicamente por el río
Como aquí
Y aquí

A las 11:00 pasadas pasé por el poste 17. Había completado el 40% del recorrido en tres horas. Lo bueno igual es que ya había pasado las partes más duras que eran todas las subidas del principio. Lo que quedaba era casi todo cuesta abajo.

Poste 17. Aún me quedaban 8,5 kilómetros hasta Nachisan.

Cerca de este poste el camino pasaba por una carretera, donde había un pequeño refugio, baños y una máquina expendedora de bebidas. Aún llevaba conmigo unos tres litros de agua, así que no necesité comprar nada en la máquina.

Carretera y máquina expendedora
Árboles y rocas con musgo
Vista al océano
Recta final. 70% del recorrido completado a las 12:30. Venía muy bien de tiempo.

A las 13:30 llegué al poste número 1.

Poste 1

Unos quince minutos más tarde el sendero culminó en el santuario Kumano Nachi Taisha y el templo Seiganto-ji, ambos en la aldea de Nachisan (那智山).

Seiganto-ji (I)
Seiganto-ji (II)
Kumano Nachi Taisha (I)
Kumano Nachi Taisha (II)

Además del templo y del santuario, otra cosa linda para ver en este aldea fue la cascada de Nachi.

Cascada de Nachi de lejos
Cascada de Nachi de cerca

Tras recorrer la cascada, el templo y el santuario, a las 15:00 pasé por Daimonzaka (大門坂), un sendero boscoso con un montón de escalones.

Daimonzaka (I)
Daimonzaka (II)
Sello al final del sendero

La parte más alta de este sendero era la aldea de Nachisan (desde ahí venía), y la parte más baja era una carretera que pasaba por un par de aldeas más y terminaba en el pueblo costero de Kii-Katsuura. Allí es donde tenía mi alojamiento para la noche, así que hasta ahí tendría que ir.

Tenía dos opciones: podía esperar el autobús o podía caminar. Me dije a mí mismo: ya caminé más de 30 kilómetros desde que me levanté. ¿Qué daño me va a hacer caminar unos siete kilómetros más? Así que decidí caminar.

Por cierto, estas son las estadísticas del último tramo que hice, desde Koguchi hasta Nachisan:

Distancia recorrida14 kilómetros
Tiempo empleado5 horas
Velocidad media2,8 kilómetros por hora
Caminando por la carretera

Fíjate lo ancha que es esa acera en la última foto, y eso que estamos hablando de una carretera rural/remota, donde la gran mayoría de la gente va en coche o en autobús en lugar de caminar (dado que no hay mucho por esta zona aparte de casas; ni siquiera hay parques, aunque sí hay una escuela). Mientras tanto en zonas rurales de Vietnam y otros países, casi que no habría aceras para peatones, y si las hay definitivamente no son así de anchas como esta.

Piscina de una escuela primaria (Ichinono)
Escuela primaria Ichinono (I)
Escuela primaria Ichinono (II)
Así lucía una de las aldeas por las que pasé mientras caminaba por la carretera

Como te conté la otra vez, la verdad es que no encuentro mucha diferencia entre cómo luce una aldea remota de Japón comparado con los suburbios de Kioto, por ejemplo. La mayor diferencia para mí es que hay muchas menos tiendas (olvídate de ver un 7-Eleven) y que la gente te sonríe y te saluda.

¿Oh, y esto? ¿Es decir que sigo en el Kumano Kodō? Aparentemente sí: el Kumano Kodō continuaba hasta Kii-Katsuura.

A las 16:30 pasé por un supermercado A-coop justo antes de llegar al pueblo. Gasté ¥650 (~3,5€) en provisiones para la merienda y el desayuno del día siguiente.

A las 17:00 ya estaba en Kii-Katsuura (紀伊勝浦), llegando a mi hotel.

Niño con una mochila y una bici caminando solo por una calle del pueblo de Kii-Katsuura

El hotel que había reservado se llamaba Guesthouse Oto. Una noche me había costado ¥3150 (17€). Se trataba de una gran sala de estar compartida (funcionaba también como comedor y cocina) y un dormitorio también compartido.

Sala de estar del hotel

Tan pronto como llegué me quité los calcetines para dejar que mis pies respiraran y me acosté en la cama a revivirme. Habré dormido una hora y media o quizás dos.

¿Te acuerdas de Sven, el belga que conocí en Chikatsuyu que le gustaba Luisana Lopilato? Él me había contado que esta noche estaría en Kii-Katsuura, así que habíamos quedado que cuando yo llegara al pueblo lo contactaría y coordinaríamos para vernos.

A las 20:00 nos encontramos para cenar juntos en un restorán llamado Tairyou (大漁). Yo me pedí un katsutoji, una chuleta de cerdo empanada cocida a fuego lento con huevo y cebolla en una salsa sabrosa. Me costó ¥1500 (8€).

Katsutoji

Realmente sentí que necesitaba comer algo rico en un restorán, tras haber estado tres días caminando sin parar y comiendo nada más que fideos instantáneos y galletas con alto contenido proteico.

A las 22:00 nos fuimos del restorán y caminamos un rato por el pueblo. Era una noche hermosa; no hacía frío ni calor y se veían las estrellas. Yo lo acompañé a Sven hasta su hotel, el cual quedaba cerca del puerto.

Puerto de Kii-Katsuura
Vimos la luna saliendo por detrás de la montaña

A las 23:00 me despedí de Sven con un abrazo, ambos nos dijimos que fue un placer conocernos y compartir estos ratos juntos, y luego él se fue a su hotel y yo me puse a caminar un rato antes de volver al mío. Cuando hablaba con él casi que sentía que estaba hablando con un argentino, debido a que su español era excelente y con acento argentino y todas las clásicas expresiones como «che», el voseo y demás.

Mi teléfono automáticamente me cuenta cuántos kilómetros camino por día, y en este punto —faltando una hora para que se resetee el contador a la medianoche— había hecho ~48 kilómetros. Es decir que si hacía dos kilómetros más llegaría a los cincuenta. Estoy seguro de que nunca antes en toda mi vida caminé 50 kilómetros en un día. Tenía que llegar sí o sí, por más que me doliesen los pies y que quisiera ir a descansar al hotel.

Así que me puse a dar un par de vueltas por el pueblo para llegar a ese número redondo antes de volver al hotel. Pasé por:

Una calle comercial
La estación de Kii-Katsuura
Un parque

Y finalmente llegué:

50 km

Ame,
Kato