American Camp – Día 4: Crab Football, karaoke, baile, cocina y cine

Kara Ema:

Miércoles 21 de octubre.

A las 8:00 fuimos a desayunar.

Niñas agarrando las bandejas

Había bandejas de dos colores: marrón y azul. En lugar de coger la primera bandeja cada una, las niñas buscaban específicamente de manera tal que todas tuviesen el mismo color, lo cual me pareció tierno y me hizo acordar a la cultura de osoroi en Japón (e.g. cuando las niñas van a Disneyland todas vestidas igual, o usando la misma gorra, los mismos accesorios, etc. — los varones también lo hacen a veces, pero las niñas mucho más).

A las 9:00 hicimos el Morning Circle.

Niños haciendo piruetas en las colchonetas
Foto grupal con una dada vuelta (la acróbata Valérie).

Luego de la sesión de gimnasia, les hice jugar al juego de This or That. Puse dos colchonetas de un lado, y otras dos de otro lado, formando así dos «islas» más o menos cuadradas. La idea era que yo les iba a decir dos cosas al mismo tiempo que señalaba a cada isla, y luego los niños deberían subirse a la isla correspondiente a la cosa que le interesaba más. Por ejemplo, yo decía «Cats or dogs?» al tiempo que señalaba a una isla primero y luego a la otra. Los peques a quienes les gustaban más los gatos irían a la isla Cats y los que preferían los perros, a la isla Dogs.

Algunas de las cosas que dije:

  • Cats or dogs? (¿Gatos o perros?)
  • Summer or winter? (¿Verano o invierno?)
  • Pizza or burgers? (¿Pizza o hamburguesas?)
  • Beach or mountain? (¿Playa o montaña?)
  • City or countryside? (¿Ciudad o campo?)
  • YouTube or TikTok? (¿YouTube o TikTok?)
  • Trains or planes? (¿Trenes o aviones?)
  • Football or basketball? (¿Fútbol o baloncesto?)
  • Morning or night? (¿La mañana o la noche?)
  • Chocolate or ice-cream? (¿Chocolate o helado?)

Luego pasamos al juego del Yes or No. Era exactamente la misma mecánica que el This or That, solo que esta vez las preguntas se respondían con sí o con no. Por ejemplo:

  • Do you like to dance? (¿Te gusta bailar?)
  • Can you ride a bike? (¿Sabes andar en bicicleta?)
  • Can you play the piano? (¿Sabes tocar el piano?)
  • Are you from Italy? (¿Vienes de Italia?)
  • Are you eight years old? (¿Tienes ocho años?)
  • Is 6 + 7 = 13? (¿Es seis más siete igual a trece?)
  • Are you wearing earrings? (¿Llevas puesto aritos?)
  • Do you have a sister? (¿Tienes una hermana?)
  • Is your birthday in August? (¿Tu cumpleaños es en agosto?)
  • Are you happy today? (¿Estás feliz hoy?)

También había preparado algunas preguntas de estilo Would you rather (Preferirías esto o aquello), pero eran un poco más complejas así que no se las hice hacer.

Jugando al This or That

Luego los hice sentar en ronda para jugar al juego de los peluches que se persiguen, con mis peluches que había traído de casa.

Jugando con mis peluches

Luego les enseñé otro deporte más: el Crab Football.

El fútbol cangrejo es un deporte informal que surgió en Gran Bretaña en 1863, derivado del fútbol de asociación, y en el que compiten dos equipos, normalmente en clases de educación física. Al igual que en el fútbol convencional, el objetivo es lanzar con el pie un balón inflado a la portería para anotar el mayor número de puntos. A diferencia del fútbol, los jugadores se apoyan en las manos y se desplazan con los pies, con movimientos que les hacen parecer cangrejos, una técnica conocida como «caminar como un cangrejo». El fútbol cangrejo puede jugarse al aire libre o en un gimnasio, y se suele considerar un deporte practicado por niños. El juego puede disputarse con un balón de fútbol normal, pero a menudo se juega con un balón de jaula.

Wikipedia

Por cierto, un balón de jaula (cage ball) es básicamente un balón gigante, tipo esos que se usan para hacer gimnasia. Habría estado bueno tener uno de esos, pero como no teníamos usamos simplemente un balón normal.

Crab Football (I)
Crab Football (II)

A las 11:00 pasadas salimos del salón de gimnasia y hicimos un poco de actividad al aire libre, aprovechando que estaba lindo. Durante este momento estaba yo solo con los peques, dado que Coline había ido a tomar un descanso y a hacer un paseo por el bosque.

Conecté mi MacBook a un parlante Bluetooth que me había prestado otra animadora, e hicimos un poco de karaoke, baile y tetris humano.

Karaoke
Baile
Tetris humano (I)
Tetris humano (II)
Just Dance (I)
Just Dance (II)
Just Dance (III)
YouTube player
Human Tetris que les hice hacer
YouTube player
Level Up que les hice hacer

A las 12:00 almorzamos.

Almuerzo del miércoles

Como siempre, los peques tuvieron una hora libre después de comer.

A las 14:00 retomamos las actividades en el salón de clases. Tocaba hacer un cooking workshop (atelier de cocina). Íbamos a cocinar galletas con pepitas de chocolate. Pero primero teníamos que enseñarles el vocabulario, incluyendo de los ingredientes y los utensilios.

Niños anotando el vocabulario

Una cosa que adoro de los niños (una de las tantas) es que por lo general escriben sus notas exactamente de la misma forma que tú (el profesor) las escribes en el pizarrón. Por ejemplo, si haces estrellas como viñetas al lado de cada ingrediente, pues los niños utilizarán también estrellas como viñetas en sus hojas, a pesar de que podrían hacer simplemente un círculo pequeño. Por esta razón es que siempre intento escribir de forma prolija, clara, con un diseño vistoso y a veces algunos dibujos.

Lolis cocinando
Niños batiendo la mezcla
Niños haciendo las bolas que luego se convertirán en galletas

Para cocinar las galletas los dividimos en tres grupos y les dimos tres boles a cada uno, con todos los siguientes ingredientes:

  • 3 huevos
  • 200 g de aceite
  • 300 g de pepitas de chocolate
  • 3 cc de levadura
  • 150 g de azúcar
  • 450 de harina

Uno de los grupos hizo galletas con pepitas de chocolate simplemente. El segundo grupo le añadió también un poco de malvaviscos y Nesquik, y el tercero, almendras y Smarties. Con los ingredientes que sobraron preparamos un cuarto bol entre Coline y yo.

La conejita pícara comiendo una pepita de chocolate

A las 15:30 terminamos el atelier y llevamos las planchas con las galletas a la cocina para que las pusieran en el horno. Media hora más tarde merendamos las galletas que habíamos preparado.

¡Galletas listas! 🍪
Merendando

A las 17:00 les hablé sobre la bandera de Estados Unidos y les di un poco de vocabulario (e.g. flag, stripes, stars). También les di una hoja a cada uno y lápices para que dibujaran la bandera.

Niños trabajando en su bandera
Conejita dibujando su bandera
Sophie mostrándome su bandera terminada

A las 18:00 los peques tuvieron un rato libre, el cual también debían usar para ducharse.

Lolis acicalándose
Niños limpiando sus cuartos

Esta foto está buena porque se puede ver bien lo que te contaba antes de cómo es el acceso a las habitaciones. A la izquierda se ve la puerta del cuarto de los dos mellizos más peques, y a la derecha, el cuarto de los otros tres varones. Luego también había una puerta que daba al cuarto de ducha, y otra más que daba al inodoro. Tanto ducha como inodoro eran compartidos por los cinco.

A las 19:00 pasadas fuimos a cenar.

Cena del miércoles

La entrada fue una de las mejores cosas que comí en mi vida: un pan relleno con queso superrico y abundante. Me recordó un poco al tequeño. ¿Por qué estas cosas tan ricas no son más comunes?

A las 20:15 arrancó la función de cine en el salón de actividades. Con Coline preparamos el proyector, la pantalla, el parlante Bluetooth y mi MacBook, donde ya me había descargado anteriormente la película que les haría ver: Matilda the Musical. La verían en inglés con subtítulos en francés.

Les habíamos dicho a los niños que se trajeran una almohada, una botella de agua, y si querían también un doudou y una manta.

Niños preparados para la peli
Me derretía de la ternura cada vez que veía a mi conejita chupándose el dedo

Chuparse el dedo es un comportamiento que se encuentra en humanos, chimpancés, lémures de cola anillada y otros primates. Por lo general, implica colocar el pulgar en la boca y repetir rítmicamente el contacto de succión durante un período prolongado. […] Se considera que es relajante y terapéutico para la persona. A medida que un niño desarrolla el hábito, generalmente desarrollará un dedo «favorito» para chupar.

La succión del dedo generalmente se detiene a la edad de 4 años. Algunos niños mayores conservarán el hábito, lo que puede causar problemas dentales graves. Si bien la mayoría de los dentistas recomendarían romper el hábito lo antes posible, se ha demostrado que siempre que se interrumpa el hábito antes de la aparición de los dientes permanentes, alrededor de los 5 años, el daño es reversible.

Wikipedia

Sé que no está bueno que un niño de 9 años como Méline se chupe el dedo ya que puede causar problemas en los dientes, pero es tan tierno que me costaría decirle que no si fuese mi hija. Me hace acordar a Juliette, que cuando tenía esta edad también se chupaba el dedo todavía.

Al menos existe una razón médica válida para prevenir que un niño se chupe el dudo, a diferencia de la otra acción relajante y terapéutica que suelen hacer: tocarse los genitales, algo que los adultos no les dejan por razones puramente sociales (porque les incomoda a ellos, y no porque sea perjudicial para el niño, como lo es la succión del pulgar).

Antes de arrancar con Matilda, los peques me dijeron que querían ver la peli que habían hecho ellos mismos el día anterior, así que se las pasé, aprovechando que teníamos el proyector.

Niños viendo su propia película
Niños viendo Matilda

Al final de la peli me pidieron volver a ver su peli y el montaje completo que había hecho hasta ese momento, así que acepté y se los pasé también.

Niños viendo el vídeo montaje que yo estaba preparando, con las mejores fotos y vídeos que sacaba cada día.

A las 22:30 se pasaron a sus habitaciones y al rato nos fuimos todos a dormir. Bueno, todos menos yo que me quedé hasta tarde de vuelta para seguir haciendo el montaje. Ahora que había visto a los niños tan contentos y sonrientes viendo el montaje sabía que valdría la pena seguir haciéndolo, por más que implicara dormir tan solo 5-6 horas por día.

Montaje de la jornada del miércoles

Ame,
Kato