Kara Ema:
Frase del día en mandarín
我不喜歡住在城裏。
Wǒ bù xǐhuān zhù zài chéng lǐ.
No me gusta vivir en la ciudad.
| 我 | wǒ | yo |
| 不 | bù | no |
| 喜歡 | xǐhuān | gustar |
| 住 | zhù | vivir |
| 在 | zài | en |
| 城 | chéng | ciudad |
| 裏 | lǐ | dentro de |
Vídeo YouTube del día
Loli coreana haciendo cosas imposibles con su cuerpo (gimnasia artística).
El sábado a las 11:00 me tomé un autobús y cuarenta minutos más tarde llegué a 大溪區 (Dàxī qū; distrito de Daxi), una de las áreas más turísticas y de interés histórico de la ciudad de Taoyuán.
El primer sitio por donde pasé tras bajarme del bus fue 大溪河濱公園 (Parque ribereño de Daxi). Allí vi a unas personas jugando al kayak polo.
El kayak polo es un deporte colectivo con balón donde se enfrentan 5 vs 5 en un campo delimitado de 23x35m. Sus jugadores se desplazan en un kayak de 3 metros de largo con la ayuda de una pala que tiene una longitud aproximada de 2 metros. […] El objetivo es marcar el máximo número de goles en la portería contraria. Las porterías se encuentran a 2 metros de altura y su dimensión es de 1 x 1,5 metros de altura .
Wikipedia

A las 12:00 atravesé el 大溪橋 (puente de Daxi). Se trataba de un puente antiguo y completamente peatonal, además de muy bonito. La verdad que me sorprendió encontrar un puente así en Taiwán; parecía mucho más propio de Europa.




Del otro lado del puente estaba el 大溪中正公園 (Parque Zhongzheng de Daxi), el 大溪普濟堂 (Templo Puji de Daxi) y la 大溪老街 (Calle antigua de Daxi).




A unos cuatro kilómetros de la calle antigua de Daxi se encontraba el punto de partida de la ruta de senderismo que tenía planeada hacer durante la tarde. Vi en la app de mapas que había una tienda de conveniencia Hi-Life a solo quince minutos del inicio del sendero, así que la idea era caminar hasta allá, aprovisionarme en el konbini, almorzar algo y arrancar a subir la montaña.
A las 13:00 llegué al Hi-Life y me lo encontré cerrado permanentemente. Resulta que toda la zona alrededor de la boca de entrada al sendero era remota y no tenía absolutamente nada más que algunas casas. Se ve que este konbini no recibía muchos clientes al estar ubicado en una zona remota y por eso decidió cerrar. Esto significaba un problema para mí: no había almorzado todavía y solo tenía una botella de agua conmigo, con lo cual intentar hacer el sendero en estas condiciones habría sido una sentencia de muerte.
Necesitaba sí o sí provisiones, así que empecé a caminar hacia un 7-Eleven que había visto en el mapa, a un kilómetro y medio hacia el oeste. Esta caminata la iba a tener que hacer dos veces, tanto para ir como para volver, dado que ahora me estaba alejando del acceso al sendero que quería hacer.
A las 13:30 llegué al 7-Eleven, pero también me lo encontré cerrado permanentemente. Vaya suerte la mía.

Igual esta vez el percance no significó un desvío importante como el anterior, dado que a tan solo una cuadra encontré finalmente un 7-Eleven abierto. Allí me compré dos botellas de 650 ml de té verde, tres panes y dos onigiri. Gasté NT$259 (~7€). Ahora sí estaba en condiciones de afrontar el sendero.
Mientras volvía al punto de partida de la ruta me crucé con una escuela primaria cuya puerta de entrada estaba abierta, así que decidí entrar a visitarla. Muy pronto me voy a ir de Taiwán, así que tengo que aprovechar el poco tiempo que me queda en el único país que conozco donde las escuelas abren para todo el mundo cuando los niños no están cursando.











A las 14:30 llegué al punto de partida del 打鐵寮古道 (Sendero histórico de Datieliao).

Se trataba de una ruta no circular, de ida y vuelta. Terminaba en la cumbre de la 白石山 (Báishíshān; Montaña de piedra blanca), a 625 metros sobre el nivel del mar. Comprendía 7,5 kilómetros de distancia (en total, contando la ida y la vuelta) y 500 metros de desnivel. Según la app de AllTrails, se tardaba entre 3 y 4 horas, pero yo lo hice en tiempo récord: dos horas y media. Quemé 1200 calorías haciéndolo; dos Big Macs.










A las 15:40 llegué a la cima y me quedé unos minutos ahí haciendo fotos y admirando las vistas. Me quería sentar a descansar, a comer un onigiri y a beber té verde, pero había sol en la cima, así que bajé unos metros a una parte cerca de la cumbre donde había unos asientos y sombra.

A las 17:00 regresé al inicio de la ruta, y desde ahí caminé cuarenta minutos hasta llegar de vuelta al centro de Daxi, donde estaba la calle antigua y el puente.
A cien metros de la calle antigua estaba la 桃園市大溪區大溪國民小學 (Escuela Primaria Daxi, distrito de Daxi, ciudad de Taoyuan). Entré a visitarla.












Una cosa que no me gustó de este colegio fue que todos los dispensores de agua que vi (unos cinco o seis) había sido inhabilitados con una llave para que la gente que venía el fin de semana no pudiese usarlos. Vamos, ¿de verdad? ¿No era que las escuelas públicas en Taiwán eran de la gente y podían ser usadas por todo el mundo fuera del horario escolar? ¿Cómo no vas a dejar que la gente que viene a hacer deporte a la escuela o los niños que vienen a jugar en los juegos usen los dispensadores de agua cuando tienen sed? Era la primera vez que me encontraba con esto, lo cual me hizo pensar que fue una decisión del director de este colegio en particular inhabilitar los dispensadores. Muy mal.
A las 18:00 me fui de la escuela y pasé nuevamente por la calle antigua de Daxi.

Este tipo de calles históricas, turísticas y comerciales deberían ser 100% peatonales, como son normalmente las calles en los cascos antiguos de las ciudades europeas. Nunca voy a entender por qué en Taiwán permiten que los vehículos circulen por aquí, flanqueados por peatones y puestos de vendedores.
Ya que no había podido cargar mis botellas en la escuela, pasé por el templo Puji de vuelta específicamente para hacer uso de su dispensador de agua. Aprenda, Señor Director de la escuela primaria de Daxi, de la generosidad de este templo (o de todas las otras escuelas públicas del país que sí dejan habilitados sus dispensadores).

A las 18:15 pasé una vez más por el puente de Daxi para volver al otro lado a tomarme el autobús.

Media hora más tarde me tomé el autobús en la parada del templo de Puding.
A las 19:30 llegué al apartamento.
Tras un sábado largo, un domingo corto.
A las 12:00 salí de casa y caminé durante media hora bordeando el canal de Xinjiexi hasta llegar a Carrefour. Mientras caminaba escuchaba un cuento de Sherlock Holmes que hacía rato que no escuchaba.

En Carrefour compré varias provisiones: chocolates, galletas, golosinas, mochi y demás. Más o menos la mitad de las cosas que compré eran para mí y la otra mitad para los niños del centro. La próxima semana va a ser mi última así que les quiero regalar unos dulces mi último día con ellos. En total gasté NT$542 (~15€).
En el mismo edificio del supermercado había varios locales de comida, incluyendo un Saizeriya. A eso de las 15:00 entré a Saizeriya y me pedí una pizza y un drink bar por NT$180 (~5€). Me quedé allí alrededor de dos horas antes de volver al apartamento.
A la noche pasé por el centro de Chen para picotear algo de lo que había en la nevera mientras veía un episodio de la tercera temporada de la serie de HBO Euphoria.
Otras dos cosas que hice el domingo fueron planificar juegos para jugar con los niños en el centro, y empezar a hacer bocas de origami para regalarles —una a cada uno— el último día junto con las golosinas.
Ame,
Kato

Gran finde!!