Nos hemos encontrado y ya no nos separaremos nunca

Kara Ema:

Frase del día en ucraniano

Моя молодша сестра і мій старший брат.
Moya molodsha sestra i miy starshyi brat.
Mi hermana menor y mi hermano mayor.

мояmoyamipronombre posesivo femenino, nominativo
молодшаmolodshamenoradjetivo comparativo femenino, nominativo
сестраsestrahermanasustantivo femenino, nominativo
іiyconjunción coordinante copulativa
мійmiymipronombre posesivo masculino, nominativo
старшийstarshyimayoradjetivo comparativo masculino, nominativo
братbrathermanosustantivo masculino, nominativo

Vídeo YouTube del día

Natasha Pankova, danza contemporánea, categoría 12-16 años.

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Extractos de Patterns of Sexual Behavior

Ya voy por el capítulo 6 de Patrones de comportamiento sexual. No te hago un resumen de cada capítulo porque sería mucho, y algunos capítulos no dicen cosas tan interesantes. Por eso prefiero mostrarte unos extractos solo de las partes que más me llaman la atención.

Hasta ahora solo encontré tres de ellas. La primera fue en el capítulo 3, en una parte que hablaba de los besos y cómo varían en distintas sociedades humanas.

En muchas otras sociedades, el acto sexual va acompañado de algún tipo de beso. Para los kwakiutl, los trobriandeses, los aloreses y los trukeses, el beso consiste en succionar los labios y la lengua de la pareja, permitiendo que la saliva fluya de una boca a otra. Entre los lapones, el beso se realiza con la boca y la nariz al mismo tiempo. Por el contrario, hay algunos pueblos entre los que el beso es desconocido. Cuando los thonga vieron por primera vez a los europeos besándose, se rieron y expresaron este sentimiento: «Míralos: se comen la saliva y la suciedad del otro». Los siriono nunca se besan, aunque no tienen ninguna norma que prohíba tal comportamiento. Los tinguianos, en lugar de besarse, acercan los labios al rostro de la pareja e inhalan de repente. En cuanto a los balineses, Covarrubias escribe lo siguiente: «La técnica amorosa de los balineses es natural y sencilla; el beso, tal y como lo entendemos nosotros, como acto en sí mismo, es desconocido, y la caricia que sustituye a nuestra forma de besar consiste en acercar los rostros lo suficiente como para percibir el perfume del otro y sentir el calor de la piel, con ligeros movimientos de la cabeza».

Patterns of Sexual Behavior

Fascinante, ¿a que sí? Lo que tú y yo entendemos como «beso» no es lo mismo para nosotros que para miembros de otras sociedades.

Luego, en el capítulo 4 que acabo de terminar de leer, me intrigó sobre todo la parte que menciona la frecuencia en que distintas sociedades tienen sexo. Dice que en EE.UU. la frecuencia más típica en parejas casadas es de 2-3 veces por semana. Mientras tanto, en otras sociedades:

Entre los siriono del este de Bolivia, los nativos suelen mantener relaciones sexuales una vez al día. De hecho, en la mayoría de las sociedades sobre las que se dispone de información, todos los adultos suelen tener relaciones una vez al día o por la noche durante los períodos en los que está permitido el coito.

Hay sociedades en las que las relaciones sexuales son aún más frecuentes, sobre todo entre los hombres y las mujeres más jóvenes. Los aranda de Australia mantienen relaciones sexuales hasta tres o cinco veces por noche, durmiendo entre cada acto sexual. […] Entre los thonga de África no es raro que un hombre mantenga relaciones sexuales con tres o cuatro de sus esposas en una sola noche. En el caso de los hombres chagga, se dice que mantener relaciones sexuales diez veces en una sola noche no es nada inusual.

Patterns of Sexual Behavior

Finalmente, en el capítulo 6 cuando habla de lo rara que es la monogamia en casi todas las sociedades humanas salvo en las WEIRD modernas.

Desde una perspectiva intercultural, esta actitud formal hacia las relaciones sexuales es extremadamente poco habitual. Es cierto que hay muchísimas sociedades en las que la mayoría de la población mantiene relaciones monógamas, pero la mayoría de estos grupos permiten que cualquier hombre tenga más de una pareja (ya sea esposa o concubina) si puede mantenerlas. El análisis de las sociedades de nuestra muestra revela que la restricción formal a la monogamia caracteriza a 29 (menos del 16 por ciento) de los 185 grupos sobre los que se pudo obtener esta información.

Patterns of Sexual Behavior

Ah sí, y cuando habla del incesto también:

En todas las sociedades, se prohíbe a ambos miembros de una pareja mantener relaciones sexuales con sus propios hijos. […] Esta generalización excluye los casos en los que se permite a las madres o a los padres masturbar a sus hijos muy pequeños o estimularlos sexualmente de cualquier otra forma. Una segunda excepción la constituyen los casos muy poco frecuentes en los que una sociedad espera que unos pocos individuos de rango social especial convivan con sus descendientes directos. Los azande de África, por ejemplo, insisten en que los jefes de más alto rango mantengan relaciones sexuales con sus propias hijas. Sin embargo, en ninguna sociedad se permiten tales uniones entre la población general.

[…] Las consecuencias funcionales de los tabúes contra el incesto son un tema de gran importancia y se han analizado en profundidad en el libro de Murdock, Estructura social. Baste señalar aquí que la prevención de las relaciones entre padres e hijos y entre hermanos tiende a reducir al mínimo la rivalidad sexual y los celos dentro de la familia. Por lo tanto, las normas contra el incesto sirven para proteger la integridad y la eficacia del núcleo familiar.

Está claro que las normas sociales que prohíben las relaciones sexuales entre parientes cercanos reflejan tendencias culturales más que fisiológicas o biológicas. El parentesco genético cercano no supone ningún obstáculo para el atractivo erótico. El análisis de las fantasías y los sueños de los miembros de nuestra propia sociedad y de muchas otras revela a menudo una fuerte atracción sexual entre padres e hijos, así como entre hermanos. En la gran mayoría de los casos, el individuo no es consciente de esas tendencias incestuosas debido a los poderosos efectos inhibidores de la educación recibida en la infancia.

Patterns of Sexual Behavior

El jueves por la mañana leí el libro. Luego me pasé casi toda la tarde preparando juegos y actividades divertidas (tanto deportivas como manuales, largas como cortas, tranquilas como intensivas, cooperativas como competitivas) para implementar durante el campamento francoucraniano.

Entre las 17:00 y las 18:00 tuve una reunión con la directora de la colonia y dos animadoras.

Más tarde me puse a ver una peli francesa de 1995 llamada Dis-moi oui (Dime que sí).

En el largometraje, un pediatra mujeriego (Stéphane) se encuentra con una joven de 12 años (Eva) en la puerta de su casa. Eva le cuenta que había perdido el tren de regreso a Estrasburgo y se quedó varada sola en Burdeos. Stéphane la invita a pasar la noche en su casa.

En encuentros sucesivos, Stéphane aprende que Eva en realidad es de su ciudad, y que no quiere volver a su casa porque su madrastra le pega. Efectivamente tiene moratones tanto en los brazos como en las piernas. Su padre ha fallecido, así que vive con su madrastra y sus dos hermanastras.

La joven le suplica al hombre que la lleve a la playa. Me gusta este diálogo que tienen ahí:

StéphaneQu’est-ce que je vais faire de toi, moi ?¿Qué voy a hacer contigo ahora?
EvaSi j’avais 18 ans ça serait plus facile, hein ? Tu te poserais pas de question.Si tuviese 18 años, sería más fácil, ¿no? No lo dudarías tanto.
Stéphane
EvaÇa t’embête que je te dise ça ?¿Te molesta que te diga eso?
StéphaneMais arrête de dire que tu m’embêtes !¡Deja de decir que me molestas!
EvaPourquoi ? Ça t’embête ?¿Por qué? ¿Te molesta?
StéphaneOui.Sí.
Escena en la playa

En la siguiente escena Stéphane aprende que Eva le había contado la historia de la Cenicienta: todo lo que le había dicho sobre su familia era falso (bueno, menos lo de su padre).

Más tarde se la vuelve a encontrar en el hospital donde él trabaja. Resulta que Eva tiene un angioma cerebral. Pasa un par de días en el hospital sin comer nada ni hablar con nadie.

Luego viene el abuelo a la casa de Stéphane con la niña en brazos. Le muestra una foto de Eva con el pediatra unos años atrás, y le dice que la pequeña habla de él todos los días desde hace cuatro años. Insiste con que se quede con ella, «parce que c’est toi son médicament» («porque tú eres su medicina»).

Durante las siguientes escenas comparten varios momentos juntos. En una de ellas la niña cocina paella, en la siguiente el hombre prepara el desayuno para los dos (tartines y chocolate caliente servido en boles en lugar de tazas, un clásico francés) y le regala un collar a Eva.

Tras recibir el collar, la niña corre a un espejo y lo llama a Stéphane para que se ponga a su lado, momento en el cual transcurre este diálogo:

EvaRegarde.Mira.
StéphaneQuoi ?¿Qué?
EvaOn n’est pas super tous les deux ?¿No hacemos buena pareja?
Stéphane
EvaOn s’est trouvés, on se quittera plus.Nos hemos encontrado y ya no nos separaremos nunca.
StéphanePeut-être quand même un petit problème d’âge, non ?Quizá haya un pequeño problema de edad, ¿no?
EvaTu peux bien attendre quelques années.Igual puedes esperar unos años.
StéphaneAh, bon.Ah, bueno.
EvaL’important, c’est que le rendez-vous soit pris.Lo importante es que hayamos fijado la cita.
Escena frente al espejo

Un par de líneas después se besan. O mejor dicho, Eva besa a Stéphane, y Stéphane la separa diciéndole algo como «¡Menos mal que me habías dicho que había que esperar!».

Más tarde la chica se desmaya (por el problema que tiene en el cerebro) y la llevan al hospital. Eva entra en coma y la tienen que operar. El pediatra arriesga su carrera para salvarla, aplicando un novedoso proceso quirúrgico que nunca había hecho antes (embolización).

La operación es un éxito. Stéphane no espera a que la niña se despierte. En su lugar se escapa; desaparece. Se va unos años a curar niños en Brasil.

Ocho años más tarde, en Sevilla, ve en un periódico el nombre de la niña: Eva Castillo (era de origen español). Estaría haciendo un concierto en el Teatro Lope de Vega.

Durante el concierto se la ve a Eva tocando el piano —al igual que tocaba en casa de él— y llevando en su cuello el mismo collar que Stéphane le había regalado. Se intercambian una mirada y una sonrisa desde lejos, pero no se llegan a hablar.

De regreso en el hotel, Stéphane escucha una canción que reconoce proveniendo de otra habitación: era una canción romántica que Eva había puesto una vez en su casa. Se acerca a la habitación y se encuentra un zapato en el suelo. Entra y la encuentra a Eva.

StéphaneJ’ai trouvé ça. C’est à vous ?He encontrado esto. ¿Es de usted?
EvaOui, c’est à moi.Sí, es mío.
StéphaneMais qu’est-ce que vous faites ici ?¿Qué está haciendo usted aquí?
EvaOn n’avait pas rendez-vous ?¿No teníamos una cita?
StéphaneJe suis en retard, alors.Pues voy con retraso.
EvaTu as une excuse, j’espère.Espero que tengas una excusa.
StéphaneJe me suis perdu.Me he perdido.

La escena finaliza con una toma de la puerta de la habitación cerrándose lentamente.

Entendiste lo de «voy con retraso», ¿no? Es porque se suponía que la cita sería cuando Eva cumpliese los 18, pero ahora Eva ya tenía 20 (12 + los 8 años que pasaron). O al menos eso pienso yo, dado que las sociedades WEIRD modernas se han todas puesto de acuerdo con que 18 es la edad mínima aceptable para iniciar un romance, a diferencia de todas las sociedades tradicionales y preindustriales.

Si te pones a pensar, es medio extraño que Stéphane haya decidido desaparecer repentinamente por varios años, dejando atrás a la persona que amaba (y por quien era amado) y a toda la vida que tenía en Burdeos. Aunque por otro lado estos 8 años entre que se enamoran e inician formalmente su romance tenían que transcurrir sí o sí, caso contrario la película nunca habría podido estrenar en los cines de las sociedades WEIRD.

Más allá de ese detalle inevitable, la peli en general me pareció hermosa y superromántica.

Dis-moi oui (1995)

A la noche vi un episodio más de House of the Dragon. Finalmente me puse al día, con lo cual ahora tendré que esperar hasta el domingo para el siguiente —y último— episodio de la temporada.

Ame,
Kato