Kara Ema:
Frase del día en ucraniano
Я люблю їсти піцу на сніданок.
Ya liubliú yísty pítsu na snídanok.
Me gusta comer pizza para desayunar.
| я | ya | yo | pronombre personal |
| люблю | liubliú | (me) gusta | verbo presente |
| їсти | yísty | comer | verbo infinitivo |
| піцу | pítsu | pizza | sustantivo acusativo |
| на | na | para, en | preposición |
| сніданок | snídanok | desayuno | sustantivo acusativo |
Vídeo YouTube del día
Otro número de circo interpretado por niñas bielorrusas: «Turn everything upside down!».
Los zo’é: mi nuevo pueblo indígena favorito
La razón por la cual esta tribu me intriga tanto es porque parece ser una de las pocas en existencia actualmente que no ha sido afectada por «el hombre blanco» (las sociedades WEIRD). Tan pronto como el hombre blanco se entromete en una sociedad tradicional, le intenta hacer cambiar su forma de vida para que se adapte al código moral y religioso de los occidentales. Por ejemplo, si se trata de un pueblo indígena que no usa ningún tipo de ropa o taparrabo, el hombre blanco le hace usar ropa. Si se trata de un pueblo donde las mujeres se casan a los 12 años, el hombre blanco intenta destruir esta costumbre ya que va en contra de su ética.
Hoy seguí viendo varios documentales más acerca de los zo’é, incluyendo este (¡en español!) y este otro. Las siguiente son algunas notas que tomé mientras los veía:
- También se los llama poturu, que es el nombre que usan para referirse al distintivo labret que llevan colgado del labio inferior desde los 6 años.
- Son animistas: no creen en un único dios o ser superior, sino en los espíritus de la selva y el mundo a su alrededor. [El animismo es la religión original de muchos pueblos indígenas, antes de que fuesen convertidos al cristianismo por los misioneros proselitistas.]
- Tienen mascotas: guacamayos, monos, coatíes, tortugas, cerdos, e incluso buitres.
- A los niños pequeños les atan uno de los pies para que no se puedan alejar mucho mientras la madre está ocupada haciendo algo (como amamantando a su otro hijo).
- Es una sociedad colectivista: a veces todos trabajan para el beneficio de uno solo o de unos pocos. «Hoy por ti, mañana por mí.»
- Entre los zo’é no hay líderes; hombres y mujeres reparten placer por igual, y entre todos comparten también por igual las cargas de la vida cotidiana. Viven en armonía con la naturaleza y no conciben otro modo de ser humanos.
- «Desde bebés saben lo que es el cariño físico, y hasta sus relaciones sexuales sobrepasan fronteras de todo tipo. Practican la poligamia y la poliandría simultáneamente, y en esta maloca hay una mujer que tiene cuatro maridos y un hombre con dos mujeres.»
- «Su primer matrimonio es siempre con una mujer o con un hombre mucho mayor, con el fin de iniciarse en el sexo. Por ejemplo, una niña de doce con un hombre de cuarenta años, o un adolescente de trece con una señora de sesenta.»
Los poturu son un pueblo que no conoce el estrés. Como decía Tippi: el estrés, las preocupaciones y los problemas solo aparecen cuando llegamos a las ciudades.





No he podido hallar una buena etnografía sobre los zo’é, pero sí encontré este PDF de 6 páginas que resume algunos de los aspectos más importantes de este pueblo indígena. Los siguientes son extractos tomados del mismo:
- Los zo’e permanecieron aislados hasta 1988, el mismo año en que se creó la FUNAI, que los ha protegido de cualquier influencia real de la sociedad occidental o, lo que es peor, de la extinción. […] La población ronda los 230 habitantes.
- No han entrado misioneros ni escuelas en la cultura de los zo’é. […] Los zo’e mantienen únicamente relaciones comerciales pacíficas con sus vecinos y aún no hay indicios claros de que hayan adoptado elementos de otras culturas.
- Los zo’e son cazadores extraordinarios y su única arma es el arco y las flechas. Cazan principalmente monos araña, que abundan mucho en la zona donde viven. También cazan jabalíes y buitres reales.
- El concepto de su matrimonio sigue siendo muy confuso, ya que cada hombre tiene varias esposas y cada mujer tiene varios maridos. Su primer cónyuge es una persona mayor que actúa más bien como un maestro que les enseña cómo ser cónyuges. En la mayoría de los casos, con el tiempo también se casarán con el hijo o la hija de su marido o de su mujer. No está claro si hay un límite en el número de cónyuges que se pueden tener ni si existe alguna diferencia entre ambos sexos.
- Las niñas contraen matrimonio por primera vez a una edad media de siete años, mientras que los niños no lo hacen hasta los nueve. Sin embargo, el objetivo es enseñar al niño a ser un cónyuge. Una mujer no consumará el matrimonio hasta después de su primera menstruación. No está claro cuándo se permite al hombre mantener relaciones sexuales, pero se cree que es después de su primera gran caza.
- La forma más habitual de matrimonio consiste en que un niño o una niña, de entre siete y nueve años, se case con un miembro mayor de la aldea. […] Una vez que el niño alcanza la madurez, suele casarse con uno de los hijos de ese miembro mayor. Así es como practican la poligamia sin perder el equilibrio.
- Los padres evitan cualquier actitud condescendiente para que los niños aprendan lo suficientemente rápido como para valerse por sí mismos. Nunca se les castiga, salvo en contadas ocasiones, en las que se les hace un rasguño con una espina de pescado para librarles de su mal genio.
- […] Cuando una niña alcanza la menarca, a menudo se la entrega al hijo mayor de su marido. Sin embargo, mantiene relaciones sexuales con ambos.
- La única tribu con la que han entrado en contacto y de la que hay constancia documentada fue la de los waiãpi, que solo conocían a los zo’é por lo que habían visto en un vídeo. Al conocer a los zo’é, les advirtieron de los peligros que el hombre blanco les acarrearía y les aconsejaron que lo evitaran.
- A los niños se les enseña desde muy pequeños a valerse por sí mismos. Esto hace que la división de las relaciones en función de la edad sea bastante limitada. Los mayores sí tienen más influencia en cuestiones como la comida, la elección de pareja, etc. Además, parece que la división de las interacciones sociales entre sexos es limitada. [Kato: Lo dice de una manera medio rebuscada, pero básicamente lo que esto significa es que todos se relacionan con todos, más allá del sexo y de la edad.]
- No hay indicios de jerarquía social. Un hombre llamado Angelo Benelli intenta argumentar que los zo’é son una sociedad utópica; sin embargo, no creo que haya pasado el tiempo suficiente con ellos como para sostener esa tesis. Se basa en la hospitalidad que le brindaron a su llegada y en que, durante sus visitas, nunca presenció ningún tipo de disputa.
- Los zo’é no tienen chamanes ni ningún tipo de líder religioso.
Por último —y esto probablemente sea lo último último que te mostraré de los zo’é, ya que no voy a seguir investigándolos—, encontré también un libro de fotografías, del fotógrafo brasileño Rogério Assis.
A pesar de ser un libro de fotografías, también tiene bastante texto—todo escrito en portugués. Lo leí por arriba. Por suerte el portugués es lo suficientemente cercano al español que pude entender casi todo sin necesidad de un traductor.
Me encanta esta frase que encontré en una de las páginas:
| «O ócio não consiste em nada fazer, mas em fazer muitas coisas que escapem aos dogmas da classe dominante.» — Robert Louis Stevenson | «El ocio no consiste en no hacer nada, sino en hacer muchas cosas que se salgan de los dogmas de la clase dominante.» — Robert Louis Stevenson |





Hoy jueves por la mañana fui a Grasse, a una entrevista con el encargado del Service Jeunesse para ser animador en périscolaire. Por desgracia no quedé, ya que al no tener coche me dijeron que iba a ser demasiado complicado para mí poder desplazarme de una escuela a la otra por toda la ciudad.
A la tarde volví a salir, esta vez hacia Cannes. A las 15:00 pasé por la estación de Mouans-Sartoux para coger el tren, el cual tardó un rato largo en llegar (al igual que había tardado bastante a la mañana para volver de Grasse). Con estas frecuencias atroces no me sorprende que la mayoría de los franceses prefiera tener su propio vehículo…
Pasé frente a la escuela Aimé Legall, al lado de la estación de Mouans-Sartoux. Me gustó el mural que estaba pintado en una de las paredes exteriores.

Al parecer fue realizado por una artista llamada Margot, proveniente de Grasse. Está genial que hagan murales para decorar escuelas, aunque pienso que en lugar de contratar a un artista profesional, deberían ser los niños mismos los que pintaran los muros de su propio colegio.
A las 16:00 pasadas llegué a Cannes Jeunesse, al lado del puerto Port du Mouré Rouge. Les dejé mi CV y mi certificado BAFA.

Luego me volví a Mouans-Sartoux en tren. Antes de regresar a casa pasé por Auchan para comprar provisiones.

La mayoría de las cosas que compré tengo pensadas usarlas para hacerme sándwiches para tener durante mi laaaaaaaaaaaaaaargo viaje a Nantes en autobús que voy a hacer dentro de tan solo dos días. ¡Ya se acerca la colonia!
A las 18:30 rentré.
A la noche —mientras cenaba los nem y cordon bleu que había comprado— me vi otro episodio de la serie L’arte della gioia antes de irme a dormir.
Ame,
Kato
