Doraemon azul y Doraemon amarillo

Kara Ema:

Frase del día en mandarín

星期五沒有課。祝你有個愉快的長週末。
Xīngqī wǔ méiyǒu kè. Zhù nǐ yǒu gè yúkuài de cháng zhōumò.
El viernes no hay clase. Que tengas un buen fin de semana largo.

星期五xīngqī wǔviernes
沒有méiyǒuno hay, no tener
clase
zhùdesear
yǒutener
clasificador
愉快的yúkuài deagradable, feliz
長週末cháng zhōumòfin de semana largo

Vídeo YouTube del día

Niñas coreanas bailando Magnetic del grupo K-pop Illit.

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El miércoles a las 9:30 tuve clase con cuarto grado. Se ve que todos los cursos habían tenido examen la semana anterior, entonces se pasaron una parte de las clases de esta semana repasando los errores y mostrando las respuestas correctas.

Meilin mostrando las respuestas correctas del examen

Después de hacer eso jugamos al juego de la fresa. La frase que usamos esta vez fue «strawberry T-shirt» (camiseta de fresa). Meilin me dio a mí para que yo eligiera al alumno que pasaría al frente de la clase y al que diría la frase.

Jugando a strawberry T-shirt

A las 10:10 fue el recreo largo, y tanto Meilin como yo fuimos al sótano a jugar al tenis de mesa con uno niños que siempre están ahí jugando.

Jugando tenis de mesa

Los niños eran buenos jugando, Meilin también, y yo —sorprendentemente— también. Jugué mejor de lo que pensé que iba a jugar. Igual no jugamos nunca por puntos sino por diversión.

A las 10:30 estaba la clase de inglés de sexto grado, pero los chicos de sexto seguían de excursión, así que tuve hora libre. Fui entonces para el otro edificio (EB).

El edificio B tiene una terraza, la cual normalmente está cerrada con llave y los alumnos tienen estrictamente prohibido el acceso. Los maestros tampoco suelen venir aquí. Pero a mí me habían dado la llave dado que era aquí donde podría venir a colgar la ropa para secar. No tenía ropa para secar todavía, pero igual quise ir a la terraza más que nada para ver la vista.

Canchas de la escuela vistas desde la terraza. Creo que eran los de quinto grado los que estaban en clase de educación física.

Unos minutos antes de tomar esta foto los vi a los alumnos corriendo detrás del profesor, haciendo varias vueltas alrededor de la cancha. Odiaba cuando tenía que hacer esto en mi propia clase de gimnasia. Jugar al fútbol no me molesta (otros deportes tampoco); caminar puedo caminar 30 kilómetros sin problemas, pero correr de forma sostenida por varios minutos me resulta extremadamente agotador.

La terraza tiene una de las mejores vistas de toda la escuela
Estos creo que eran los niños de jardín. Estaban sentados a la sombra al lado del área de juegos mientras la maestra les decía algo.

Esta fue la primera y —por ahora— única vez que vi a los niños y maestras del jardín de Shuangxi. Si bien técnicamente forman parte de la misma escuela que los alumnos de primaria, parece que hacen todo por separado y casi diría que de forma encubierta, como que no se quieren dejar ver por el resto. Una lástima que funcione así.

A las 11:20 tuve clase con los de quinto. Primero vieron algo del libro de texto, y luego Meilin y yo hicimos un juego que habíamos preparado. Los niños formaban dos equipos y arrancaban atrás de la clase. Uno de cada equipo cogía una tarjeta mientras que el otro corría hacia el pizarrón. El de la tarjeta le decía la palabra que estaba escrita al otro para que la escribiera en el pizarrón. Terminado el tiempo ganaba el equipo que había conseguido escribir más palabras.

Clase con los de quinto

A las 12:00 terminó la clase y fuimos a almorzar.

En el pasillo me crucé con esta loli que tenía una randoseru, como los alumnos de primaria en Japón.

El miércoles era un día especial, dado que la mayoría de los niños solo tenía clases por la mañana y se iba a su casa a las 12:00. Pero algunos —cuyos padres no los podían venir a buscar todavía— se quedaban hasta las 16:00 en el servicio de guardería, haciendo tarea primero y luego jugando.

Debido a que eran menos de lo habitual los alumnos que se quedaban a almorzar hoy, en lugar de comer cada uno en su aula como harían normalmente, comían todos en un mismo lugar. Nos los maestros también almorzamos en un sitio diferente del de siempre.

Había un grupo de niños almorzando en el aula de arte, y otro en la de ciencia, en el edificio A. Yo almorcé en el aula de ciencia también, en vez de la oficina de siempre en el edificio B.

Niños almorzando en el aula de arte

Los niños que estaban almorzando en el aula de ciencia, tan pronto como terminaron de comer, vi que sacaron los libros de sus mochilas y se pusieron a estudiar. Supongo que se querían quitar de encima la tarea lo antes posible para tener más tiempo de juego libre después.

Niños haciendo tarea en el aula de ciencia

Más tarde pasé por la oficina y descubrí dos máquinas de gacha hechas con madera:

Máquinas de gacha

Como ya supuestamente se habían ido la mayoría de los niños a casa, pensé que la mejor parte del día había pasado, pero mi hipótesis resultó ser falsa.

A las 13:00 me crucé con unos niños de primer grado que llevaban ukeleles colgados de sus hombros. Estaban caminando desde el edificio B al edificio A. Los seguí para ver a dónde iban y qué iban a hacer.

Niños con ukeleles

Resulta que el viernes de la semana que viene va a haber un festival de música en la escuela, por lo que estos niños estaban yendo al aula de música para ensayar con la profe de música.

Niños de primer grado en clase (extraescolar) de música
Loli tocando el ukelele

Después de estar unos minutos en el aula de música, nos pasamos al auditorio de arriba.

Otra loli tocando el ukelele

En un momento aparecieron también los de segundo grado, que también venían a practicar con el ukelele.

Niños de segundo grado ensayando

A las 13:30 me volví a mi habitación. Tenía la idea de salir a hacer un poco de senderismo por los alrededores de la escuela, con lo cual mi plan era llegar a la habitación, armarme una mochila y salir. Pero al final no terminé haciendo nada de eso, dado que me crucé con algo mucho más divertido para hacer dentro de mi habitación:

Niños jugando en mi habitación

Había una maestra en el aula de al lado, y unos alumnos. Por lo que entendí, los niños estaban haciendo tarea en el aula y, a medida que terminaban con la tarea, se pasaban a mi habitación a jugar. La maestra cuando me vio me preguntó si me molestaba que los peques estuviesen allí en mi habitación, lo cual le dije que pas du toutau contraire.

¿Recuerdas la niña autista de segundo grado de la que te hablé ayer? Ella también estaba aquí. Llamémosla Kolavi.

Cuando me vio entrar a la habitación, Kolavi me pidió una hoja para dibujar y me dijo —por medio de la app de traducción de mi teléfono— que quería dibujar a Doraemon. Así que le conseguí una hoja y le busqué dibujos de Doraemon en mi ordenador para copiar. Al final lo que hicimos fue que yo lo dibujé y ella lo coloreó. Cuando terminamos me dijo lo siguiente:

謝謝您幫我畫哆啦。
Xièxie nín bāng wǒ huà Duōlā.
Gracias por ayudarme a dibujar a Doraemon.

謝謝xièxiegracias
níntú (forma respetuosa)
bāngayudar
yo
huàdibujar
哆啦DuōlāDoraemon

Me causó mucha ternura cuando me dijo eso.

Otra cosa más que me dijo y me la anoté porque también me pareció tierna, fue cuando se dio cuenta de que yo era zurdo como ella, entonces me dijo:

外國老師怎麼會是左撇子?
Wàiguó lǎoshī zěnme huì shì zuǒpiězi?
¿Cómo es que el profesor extranjero es zurdo?

外國wàiguóextranjero
老師lǎoshīprofesor
怎麼zěnmecómo
huì(expresa sorpresa)
shìser
左撇子zuǒpiězizurdo

Estaba claro para mí que ella no estaba acostumbrada a ver otras personas que fuesen zurdas como ellas, entonces se sorprendió cuando me vio a mí usar la mano izquierda para dibujar a Doraemon.

Viste que dicen que los zurdos somos más inteligentes. También dicen que los autistas —pese a su ineptitud social— son más inteligentes. Ninguna de estas dos afirmaciones son veraces realmente. Sin embargo, en esta tarde que pasé interactuando individualmente con Kolavi pude percibir que era bastante astuta.

Kolavi coloreando a Doraemon

Después de hacer el Doraemon azul, Kola me pidió que le dibujase también uno amarillo.

Kolavi escribiendo (en chino) «azul» arriba del Doraemon azul, y «amarillo» arriba del amarillo.
Así quedó el dibujo que hicimos entre los dos

Yo casi siempre estuve sentado con las rodillas en el suelo, al lado de Kolavi que estaba sentada en una silla. En un momento apareció la maestra y me dijo que me sentara en una silla. Le agradecí y me senté en la silla.

Al rato Kolavi decidió que quería sentarse en mi regazo, y lo hizo sin ningún tipo de advertencia ni petición de permiso. Claro que yo no tenía ningún problema con esto, y la dejé como he dejado a decenas de niños antes sentarse en mi regazo.

Para mí, el hecho de que un niño quiera sentarse en mi regazo lo considero una señal de afecto por parte del niño, y también de búsqueda de afecto recíproco. El niño se siente seguro conmigo y satisface sus necesidades emocionales manteniéndose físicamente cerca y en contacto. Un abrazo también es otra forma similar que los niños a veces emplean con el mismo propósito. Otra más es cuando te piden que los alces y los tengas en brazos.

Hasta ahora nunca he rechazado un abrazo de un niño, o un pedido de que lo alce o que se suba a mi regazo. Rechazar eso para mí es rechazar el afecto del niño, cosa que no me podría permitir nunca.

La maestra se dio cuenta de que Kolavi y yo nos habíamos hecho amigos tras haber dibujado a Doraemon juntos, y me dijo que ahora tendría que prestarle atención y brindarle apoyo emocional y afecto dado que de lo contrario la niña podría acabar emocionalmente herida. Sin embargo, también me dijo que no estaba permitido que se sentara en mi regazo así que que no la dejara (!).

O sea, es genial, porque por un lado me dice que le brinde afecto y por el otro me pide que no la deje sentarse en mi regazo. ¿En qué quedamos? O es una o es la otra; las dos no se puede.

Los niños de 8 años como Kolavi necesitan del contacto físico por parte de adultos de confianza, y la prueba está en el hecho de que ella misma fue la que vino a sentarse sobre mí.

Lo siento mucho por la maestra, pero si realmente le molesta eso le va a tener que pedir a Kola que deje de sentarse en mi regazo, porque yo no voy a ser el que la frene. Nunca le negué afecto a un niño que me lo pidió, y no va a haber una primera vez.

También jugué con otra loli de tercer grado que estaba allí, llamada Safira. Safi es mitad taiwanesa mitad estadounidense. Nació en Estados Unidos y vivió unos años allá antes de venir a Taiwán. También fue al colegio allá. Su inglés obviamente es perfecto. De hecho cuando hablo con ella siento que estoy hablando con una chica estadounidense más que taiwanesa.

En un momento con Safira nos pusimos a hacer origami. Hicimos primero una rana saltarina, y luego intentamos hacer esta serpiente:

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Origami de serpiente

La rana saltarina yo la había hecho muchas veces antes, pero la serpiente era la primera vez. No nos estaba saliendo bien, así que la dejamos a medio hacer.

Haciendo origami con Safi

Hacia las 16:00 ya no quedó nadie, pero ya era tarde para ir a hacer senderismo así que decidí quedarme el resto de la jornada en la escuela.

Ame,
Kato