Estudiantes enseñándome a tocar el erhu

Kara Ema:

Frase del día en mandarín

這隻三歲的小母貓叫露西。
Zhè zhī sān suì de xiǎo mǔ māo jiào Lùxī.
Esta gatita de tres años se llama Lucy.

zhèeste/a
zhī(clasificador de animales)
sāntres
suìaños (de edad)
de(partícula posesiva/modificadora)
小母貓xiǎo mǔ māogatita
jiàollamarse
露西LùxīLucy

Vídeo YouTube del día

Niña japonesa en programa coreano, bailando y cantando en coreano, japonés e inglés al ritmo de Pretty Girl del grupo de K-pop Kara.

YouTube player

El jueves cuando me levanté a las 7:30, empecé a escuchar la canción de Golden saliendo por el parlante de la pared.

Desde la ventana de mi habitación pude ver cómo unas niñas barrían las canchas de la escuela.

Bueno, una estaba barriendo y la otra jugando.

Cuando no tengo clases, mi pasatiempo favorito para hacer dentro de la escuela es simplemente pasearme por los pasillos, dado que siempre me encuentro con algo interesante, ya sea niños jugando y saludándome, o algún profesor invitándome a su clase.

Paseándome por la escuela me la crucé a Kolavi, que estaba yendo sola de un edificio al otro (del EB al EA) para ir a su clase de educación especial.

Resulta que los alumnos con discapacidades mentales o dificultades de aprendizaje a veces van a un aula aparte a aprender. Solo lo hacen para la materia de lengua (chino); todas las demás asignaturas las cursan con sus compañeros de siempre.

Cuando llegamos al aula, la maestra de educación especial me saludó y me invitó a presenciar la clase, así que como todavía tenía tiempo decidí quedarme un rato. Había dos niñas del lado de ella, y otros dos alumnos del otro lado con otro profesor.

Clase de educación especial

Hoy habría tenido tres clases: con quinto, cuarto y sexto. Pero los de sexto estaban de excursión y los de quinto se habían ido de intercambio a otro colegio de la zona, y también al parque de diversiones. Los estudiantes taiwaneses sí que le pasan bien, eh (bueno, si ignoramos toda la tarea que reciben a diario).

Así que al final solo tuve que estar en la clase de inglés con los de cuarto. La maestra les enseñó algo del libro, luego hicimos el mismo juego que habíamos hecho ayer con los de quinto (word relay race). Al final de la clase Meilin dejó unos minutos para que los niños jugaran con las tablets a un juego de Blooket.

Niños yendo a buscar las tablets (una para cada uno).
Niños jugando al juego de Blooket (I)

Básicamente tenían que responder preguntas con respuesta múltiple —tipo les daban una palabra en inglés y cuatro opciones de traducción en chino— y si acertaban obtenían puntos.

Niños jugando al juego de Blooket (II)
Ganó Haylie (la de camiseta amarilla).
Haylie girando la ruleta al final de la clase (tras canjear 10 de sus puntos en ClassDojo).

A las 10:10 terminó la clase y hubo recreo largo.

Niños en el aula durante el recreo (afuera estaba lloviznando).
Lolis jugando con un peluche-pelota que picaba bastante. No sé dónde lo habrán comprado pero quiero uno yo también.
Lolis jugando con el peluche-pelota

Fíjate cómo las niñas se vuelven a su aula tan pronto como escuchan las campanas de Westminster sonando por el sistema de megafonía. No hay timbres largos y estridentes como los que había en mi escuela en el Occidente; lo único que hay es la clásica melodía de las campanas de Westminster, las cuales suelan a cada hora escolar, marcando todos los inicios y finales de clases y recreos.

Cuando terminó el recreo, empecé a caminar desde el EA al EB. En el camino me crucé con un grupo de chicos que no había visto nunca antes. Por la edad que aparentaban tener y por el hecho de que era la primera vez que los veía, asumí que eran los de sexto grado que acababan de volver de la excursión, pero luego me explicaron que no. Sí eran chicos de sexto grado, pero no eran de Shuangxi sino de otra escuela. Habían venido de intercambio a Shuangxi para hacer una actividad especial.

La actividad consistía primero en encontrar ramas para usar de leña, y luego encender un fuego para asar panes y malvaviscos para comerlos. Lo estaban haciendo todo en el pasillo exterior que conecta el EA con el EB.

Chicos de sexto grado asando panes
Chico de sexto en el pasillo exterior

Otra cosa interesante que remarqué enseguida fueron las camisetas que llevaban puestas, hechas por ellos mismos con colorante índigo.

Resulta que así como Shuangxi es una escuela especial con cosas que otras escuelas normalmente no tienen (como el trepado de árboles, los trabajos de carpintería, etc.), la escuela de la que venían estos chicos también tenía ciertos aspectos únicos, como las actividades de colorante índigo y las aguas termales. Sí: me dijo el profe de este grupo de alumnos que en su escuela tienen aguas termales naturales, con sulfuro y todo (!).

YouTube player
Aguas termales en escuela primaria en Beitou
Yo también me sumé a la actividad, asando mis malvaviscos.
Chicos escuchando la explicación del profe (I)
Chicos escuchando la explicación del profe (II)

Fíjate los pantalones de la chica a la izquierda en la última foto. Parece que no hay límite con respecto a cuán cortos pueden ser. En general he observado que el código de vestimenta de estas escuelas es bastanto laxo —tanto para los estudiantes como para los docentes—, si es que existe uno. Como era en Finlandia y como debería ser en todo el mundo.

Un rato después, ya estando en el edificio B, me topé con un perrito. ¡Un perrito! ¿Por qué mi escuela no tenía perritos? Qué injusto…

Perrito en la escuela

Lo estaba llevando un alumno de la correa, pero creo que el dueño del perro era un miembro del personal (no estoy seguro si un docente o no docente).

El perro me condujo a la cancha donde estaban los de primer grado haciendo gimnasia. Jugué a los pases de la pelota con algunos de los peques.

Clase de gimnasia con perro en el medio (¿por qué no?)

A las 12:00 fue la hora de almorzar. Antes de ir a la oficina para yo almorzar, pasé por el aula de primer grado para ver cómo los niños almorzaban.

Niños de primer grado almorzando

A la maestra de primer grado no le gustó nada que me acercara a la ventana del aula e hiciera fotos de los niños, así que llamó a la oficina para quejarse. Luego apareció uno de los docentes —que estaba como director suplente esta semana— y me explicó la situación. Me dijo que la maestra se había puesto nerviosa dado que no podía comunicarse conmigo al no saber inglés, y además que no le gustaba que hiciera fotos de sus alumnos.

Es que yo estaba tan acostumbrado a que todos los profes fuesen simpáticos conmigo y no tuviesen problema con que yo hiciera fotos, que di por sentado que todos serían así. La maestra de primer grado fue mi golpe de realidad para darme cuenta de que no todos los docentes son igual de majos.

Una cosa que noté también con respecto a los maestros es que —al menos en esta primera semana— no interactúan mucho entre ellos. Llegan a la escuela a las 8:00, van a su aula, preparan las clases que van a dar, los alumnos llegan, dan la clase, los alumnos se van, almuerzan con los otros docentes (o bien con los alumnos en el caso de los tutores de aula), vuelven a su aula, vuelven a dar clase, y finalmente cuando se hacen las 16:00 se van a su casa.

Supongo que también depende mucho de la personalidad de cada uno y de cuán sociables sean. Algunos quizás vayan cada tanto al aula de otro con el que se llevan bien para charlar o lo que sea. Pero lo que yo vi es que uno de los únicos momentos en que los profes interactúan es durante el almuerzo. Y los tutores de aula ni siquiera eso, porque tienen que almorzar con los alumnos.

Después de almorzar volví al edificio A sin ningún objetivo en particular más que pasearme por los pasillos con la esperanza de encontrarme estudiantes o docentes invitándome a su clase. Me di cuenta de que el edificio B no es propicio para esto, dado que solo están los de jardín (encerrados/escondidos), los de primer grado con la maestra nerviosa, y los de segundo que deben de ser cuidados/protegidos casi tanto como los otros. Por eso siempre me voy para el edificio A donde están los más grandes.

Cuando llegué al 3F escuché ruidos de niños y de instrumentos musicales que provenían de la biblioteca. Cuando pasé frente a las ventanas de la biblioteca y los niños me vieron, me hicieron señas entusiasmados, invitándome a entrar y a ver cómo tocaban el erhu.

El erhu (en chino, 二胡; pinyin, èrhú), también llamado nanhu (南胡, «violín sureño»), y ocasionalmente denominado en occidente como «violín chino» o «violín chino de dos cuerdas» es un instrumento de cuerda frotada con dos cuerdas y que se toca con arco. Es el instrumento más popular en la familia huqin de instrumentos de cuerda frotada, al que pertenecen el zhonghu, gaohu, banhu, jinghu, sihu, entre muchos otros instrumentos más.

Wikipedia

Creo que eran todos de cuarto grado los chicos que estaban aquí. Había cuatro lolis (incluyendo a Haylie) y un varón, pero el varón era como que estaba pero no estaba, dado que no hablaba nunca ni interactuaba demasiado con los demás. Las niñas no paraban de decirme cosas en chino y yo no entendía nada.

Me hicieron sentar en la mesa y me dieron un erhu. Luego, Haylie se me paró al lado y me movió los dedos de mi mano para ponerlos en la posición correcta para sostener el instrumento. No podía creer que una niña de 10 años me estuviese intentando enseñar a tocar un intrumento tradicional chino. Obviamente que no lo logró, pero lo que sí logró con la intención fue sacarme una sonrisa enorme. Hasta ahora creo que este fue uno de mis momentos favoritos en Shuangxi.

Haylie con el erhu

Después de (intentar) enseñarme a tocar el erhu, las niñas se sentaron en la mesa y me mostraron cómo tocaban. Entendí enseguida que estaban practicando para el evento de la semana que viene.

Tocaban muy bien todas. Al principio les hice una foto y grabé una pequeña parte de lo que habían tocado, pero después me pidieron que grabara la canción completa, así que empezaron desde el principio una vez más y yo las volví a grabar.

Lolis tocando el erhu en la biblioteca (I)
Lolis tocando el erhu en la biblioteca (II)
Lolis tocando el erhu en la biblioteca (vídeo)

En un momento nos fuimos para arriba, para el auditorio, creo que porque las niñas querían usar el piano. Me encanta que estén todas las salas de la escuela abiertas todo el tiempo y puedan ser usadas libremente tanto por docentes como por alumnos sin tener que preguntar a nadie.

Las niñas me mostraron cómo bailaban y cantaban Golden, mientras Haylie tocaba la canción en el piano. Me hicieron sentar en una silla mientras ellas estaban subidas al escenario. Básicamente me exigieron que las grabara.

Niñas en el auditorio
Niñas cantando y bailando al ritmo de Golden

A las 13:20 las niñas tuvieron que volver a clase. Haylie me pidió que volviese a ir a la biblioteca a las 14:00, así nos encontrábamos de vuelta.

Me volví a mi habitación. Busqué el origami de la serpiente que no nos había salido ayer, y lo volví a intentar. Esta vez sí me salió.

Origami de serpiente terminado

A las 14:00 volví al 3F del EA y me encontré tanto a Haylie como a Safira. A Safi le obsequié el origami de serpiente que había hecho, y ella en cambio me regaló esto:

Regalos de Safi

Haylie me mostró un poco más cómo tocaba el piano. Resulta que su mamá es pianista profesional, y le empezó a enseñar a su hija cuando la niña tenía dos años y medio.

Después de haber visto un montón de niños en YouTube tocando el piano majestuosamente, era mi sueño poder llegar a ver algo así en vivo también. Haylie finalmente me lo cumplió.

Haylie mostrándome cómo tocaba el piano
Haylie mostrándome cómo tocaba el piano (vídeo)

Me encanta su sonrisa pícara en plan «soy una crack tocando el piano, lo sé».

Ame,
Kato