Kara Ema:
Martes 18 de agosto.
Ninguno de los jóvenes —al menos del lado francés— tenía reloj, con lo cual sin su teléfono no podían saber la hora ni ponerse una alarma. Por esta razón es que decidimos con el equipo de animación, establecer el siguiente sistema. A eso de las 8:00 todos los días (a veces un poco antes, a veces un poco después, dependiendo de los planes de la jornada) pondríamos conos azules fuera de las carpas.
Si uno de los chicos se despertaba, salía de su carpa y veía que los conos no estaban puestos, significaba que todavía no era hora de levantarse y podía seguir quedándose dentro de la carpa descansando. Si los conos sí estaban puestos, significaba que ya podía levantarse e ir a desayunar. Los dejamos que cada uno se levantara a su ritmo, e hiciera su rutina matutina de manera autónoma (lavado de dientes, desayuno, en el caso de las chicas maquillaje, lavado de pelo, etc.).
Llegada una cierta hora (normalmente las 9:30), entrábamos a las carpas a despertar a los que aún seguían durmiendo, que del lado francés casi siempre eran los mellizos y a veces también Hugo e
Isabelle. Los demás se levantaban siempre temprano y por sí solos.

A las 8:00 salí de la carpa y me fui a dar una ducha. En el camino me crucé con algunos chicos ya despiertos, tanto franceses como ucranianos.
Romain y Gabin eran siempre los primeros en levantarse, al mismo tiempo que nos los animadores (tipo 7:30). Desayunaron y nos ayudaron a hacer el programa de actividades y comidas de todo el campamento.

Unas chicas ucranianas que ya se habían levantado y desayunado, también se dispusieron a ayudar con el programa, traduciendo todos los textos en francés al ucraniano.

Rápidamente me di cuenta de que los jóvenes ucranianos hablaban cero francés y muy poco inglés. Había solamente dos de ellos (dos chicas) que tenían un nivel de inglés lo suficientemente bueno como para mantener una conversación. Aproveché eso para hablar bastante con ambas, y preguntarles cosas de sus vidas. Así fue cómo me enteré, por ejemplo, que los estudiantes en Ucrania desde que empezó la guerra van a la escuela por videoconferencia en línea, como se hacía durante la época de la pandemia del COVID-19. También hay muchas actividades extraescolares que han tenido que abandonar debido a que los centros han cerrado a causa de la guerra (e.g. escuelas de danza, centros de idiomas, clases de piano, karate, etc.).
Otra cosa que me impactó mucho aprender por parte de estos chicos, es que el salario mínimo en Ucrania es de apenas ~150€ por mes netos (el más bajo de Europa), lo cual es un orden de magnitud menor que Francia (~1500€). Los docentes en Ucrania ganan tan solo unos 300€ por mes. Esta realidad pone bastante en perspectiva la razón por la cual muchos ucranianos siguen viviendo en su país durante la guerra: simplemente no se pueden permitir mudarse a otro país con el poco dinero que ganan, a no ser que consigan apoyo financiero por parte de una organización humanitaria que los ayude a salir y a convertirse en refugiados.
La forma en que funcionan las apodos en Ucrania me resultó fascinante, dado que es muy distinta de cualquier otro país de los que conozco. Viste que en español normalmente uno genera los apodos tomando las primeras sílabas/letras del nombre (e.g. Sofía → Sofi, Catalina → Cata, Veronica → Vero, etc.). En ucraniano funciona exactamente al revés: se toman sílabas del medio o las últimas en lugar de las primeras. Por ejemplo:
| Nombre de la chica | Cómo la llamábamos (apodo afectuoso) |
|---|---|
| Anastasiia | Nastya |
| Veronika | Nika |
| Angelina | Lina |
| Daria | Dasha |
| Antonina | Tonya |
| Yelyzaveta | Lyza |
| Ulyana | Ula |
| Sonya | Sofiia |
| Valeriia | Lera |
No me pregunté por qué ni cómo es que «Sonya» de convierte en «Sofiia» o «Daria» se convierte en «Dasha» porque yo tampoco lo entiendo. Lo que sí sé es que a Sofiia nadie la llama «Sofi» (le pregunté). Le dije que en mi país sí la llamarían así y le pregunté si la podía llamar así; me dijo que sí.
No te puse nombres de los varones ya que no eran tan interesantes como los de las mujeres. Por lo general no tenían apodos/abreviaturas. Los varones se llamaban Anton, Arsenii, Artem, Rostyslav y Mykhailo. De estos cinco nombres, los únicos que tenían apodos eran los dos últimos: Rostyslav → Rostyk y Mykhailo → Misha.
Soy malo para recordar nombres y caras, y definitivamente no me ayudaba el hecho de que había ciertos nombres que se parecían mucho (Anton, Arsenii, Artem en el caso de los varones, y Daria, Darina y Diana en el de las mujeres), además de que había jóvenes cuyos atributos físicos y/o de personalidad también se asemejaban, llevándome a confundirlos.
Para cuando terminó la semana podría decir que llegué a recordar bien (a ubicar nombre con cara) el 80% de todos los nombres.
Por cierto, los jóvenes ucranianos venían con tres adultos acompañantes: tres ucranianas. Dos de ellas eran profesoras de francés —con lo cual hablaban francés—, y la otra era una enfermera.
A eso de las 10:30 hicimos una actividad grupal en círculo para empezar a conocernos todos. La consigna era que teníamos que ordenarnos todos por nombre, alfabéticamente de menor a mayor. Es decir, por ejemplo, Antonina sería una de las primeras mientras que Yelyzaveta, una de las últimas. Luego hicimos otro juego más de ordenarnos por año, mes y día de nacimiento.

A las 11:00 los chicos se sentaron en el suelo escuchando atentamente todas las reglas de convivencia del campamento.

A las 12:00 un grupo de chicos se puso a preparar el almuerzo. Según la planificación tocaba salade bar (barra de ensaladas).

Mientras esperábamos a que la comida estuviese lista, yo junto a los chicos franceses nos pusimos a jugar un rato a un juego de cartas llamado Gobbit.
Gobbit es un juego de reacción de ritmo rápido en el que gana el último jugador que tenga cartas delante de sí. Las cartas representan tres animales en tres colores, y los animales se comen unos a otros según su color y una cadena alimentaria concreta: el camaleón se come al mosquito, la serpiente se come al camaleón. Como carta especial, el gorila mata a los otros tres tipos de animales y los envía al cementerio. […]
BoardGameGeek

Mientras tanto Océane jugaba con los ucranianos a otro juego en la mesa de al lado, llamado Skyjo.
Cada jugador tiene 12 cartas ocultas (3×4). Se ponen dos boca arriba. En tu turno, puedes coger la primera carta de la pila de descarte o de robo. Puedes cambiar una carta (oculta o descubierta) de tu juego. La ronda termina cuando un jugador solo tiene cartas descubiertas. Se revelarán todas las cartas. Suma los números de las cartas para calcular la puntuación. El juego termina cuando un jugador alcanza 100 puntos o más. Gana quien tenga la puntuación más baja.
BoardGameGeek

A las 13:30 finalmente estuvo la comida lista y nos fuimos todos a servir.

A las 14:00 fuimos a hacer juegos colectivos y deportivos animados no por nosotros sino por animadores del lugar.
Primero nos dividimos en cuatro equipos, cada uno con su chaleco de un color diferente. Los animadores no estábamos obligados a jugar con ellos, pero yo quise por supuesto sumarme, así que me puse junto a los jóvenes para que los capitanes me eligieran a mí también.

Jugamos a dos deportes bastante particulares, ninguno de los cuales conocía pero que me resultaron interesantes. Me gusta cuando los animadores proponen cosas innovadoras y diferentes, en lugar de quedarse siempre con los deportes clásicos. Por ejemplo, recuerdo en mis clases de educación física cuando yo iba la escuela, que el 90% del tiempo nos la pasábamos jugando al fútbol, al vóley, al baloncesto o al balonmano. Alguna que otra vez innovaban un poco haciéndonos jugar al quemado, pero eso era a lo máximo que llegaban.
Intentaré explicarte las reglas del juego de los dos deportes a los que jugamos, el cardioball y el tchoukball. Ambos se jugaban en dos equipos. Como éramos cuatro en total, nos fuimos alternando cosa de jugar todos a ambos deportes y contra cada uno de los otros equipos.
El cardioball tenía las siguientes reglas:
- El jugador que tiene la pelota puede pasarla a otro compañero.
- La pelota solo se puede lanzar hacia delante o hacia los lados. Está prohibido pasarla hacia atrás.
- Los jugadores pueden desplazarse por el campo para recibir la pelota y ayudar a su equipo.
- Para marcar un punto, hay que introducir la pelota dentro del barril del equipo contrario.
- El equipo contrario intenta interceptar los pases y recuperar la pelota.
- Si la pelota toca el suelo, la posesión pasa al otro equipo.
Mientras tanto, las reglas del tchoukball eran estas:
- Hay dos marcos de rebote, uno en cada extremo del campo. Los equipos pueden atacar en cualquiera de los dos.
- El jugador que tiene la pelota puede dar como máximo tres pasos.
- Se puede mantener la pelota durante un máximo de tres segundos.
- Un equipo puede hacer como máximo tres pases antes de lanzar la pelota contra el marco.
- Si la pelota rebota en el marco y cae dentro del campo sin que nadie la atrape, el equipo atacante consigue un punto.
- Si un defensor del otro equipo atrapa la pelota después del rebote, no se consigue ningún punto y continúa el juego.
- Está prohibido interceptar o bloquear los pases del equipo contrario.
- No se puede obstaculizar físicamente a un adversario.

A las 17:00 volvimos al camping. Bueno, en realidad nunca habíamos salido, pero me refiero a que volvimos a la parte donde estaban las carpas y el barnum.
Los chicos franceses me enseñaron un juego clásico jugado en Francia con una baraja común de cartas, llamado Président (Presidente).

Al rato me vinieron a buscar dos de las chicas ucranianas, me tomaron de la mano y me llevaron al bosque. Bueno, no al bosque bosque, sino a un espacio detrás de las carpas donde había árboles y parecía un poco como un bosque. Querían que hiciera un baile de TikTok con ellas, lo cual acepté contento. Soy pésimo bailando pero no iba a dejar que eso me impidiera disfrutar de un pequeño momento divertido y de vínculo con estas jóvenes tan preciosas.

A las 18:00 jugamos un rato al vóley. Teníamos una red, pero no la pudimos armar ya que era medio complicado. Así que al final lo que hicimos para no perder tiempo fue dejar un palo en el piso para separar las dos mitades del campo, e imaginar que había una red ahí en el medio.

Por cierto, ahora que veo esta imagen me acordé de algo. En algún momento de este día (creo que después de almorzar) se nos sumó un adulto más al campamento: una mujer llamada Yuliia, que era francoucraniana y hablaba tanto francés como ucraniano. Durmió en la misma carpa de los animadores franceses, en una cama al lado de la mía, mientras que del otro lado de la carpa dormían Léa y Océane.
A las 20:00 cenamos. No hice ninguna foto de la cena, pero según el programa cenamos couscous végé (cuscús vegetariano).
A las 22:00 hicimos una veillée muy divertida, preparada por Océane y por mí, aunque la idea original de hacer una Pyramide de défis (Pirámide de desafíos) fue de Léa.
Las reglas eran las siguientes:
- Todos los participantes están colocados en una pirámide, según su posición.
- El jugador que está más abajo puede desafiar a un jugador que esté por encima de él.
- El desafiante puede elegir el juego o desafío para el duelo.
- El jugador desafiado no puede rechazar el duelo.
- Los dos jugadores realizan el desafío 1 contra 1.
- Si gana el desafiante, los dos jugadores intercambian sus posiciones en la pirámide.
- Si gana el desafiado, cada jugador mantiene su posición.
- El objetivo es llegar a la posición más alta de la pirámide.
Los juegos posibles para los duelos eran trece en total, y los habíamos preparado por todo el lugar arriba de mesas, cosa de que los chicos pudieran elegir cuál usar libremente. Uno de ellos por ejemplo era el Bottle Flip, que por alguna razón era uno de los más populares.









A las 24:30 nos fuimos a dormir. Los animadores como siempre un rato más tarde ya que teníamos la cinquième.
Te comparto también la redacción que hizo Léa para los padres de los jóvenes acerca de la jornada de hoy:
Martes 18 de agosto, ¡segundo día para los franceses y primer día para los ucranianos!
Aprovechamos este primer día juntos para conocernos, sentar las bases y descubrir un poco cómo es la vida en Francia. Nos vamos de compras para descubrir las costumbres francesas… y, sobre todo, esas famosas fichas que hay que poner en los carritos: ¡qué curiosidad!
Luego llega el momento de formar los grupos. A partir de ahora, ¡cada uno tiene su grupo y su misión! […] En el menú de hoy: ¡una bonita barra de ensaladas llena de colores!
Por la tarde, ¡hora de hacer deporte! Gracias al equipo de Port Barbe, descubrimos todos juntos nuevos juegos deportivos: el tchoukball y el cardioball. ¡Es un auténtico placer jugar juntos, reír y compartir estos momentos!
Y esta noche, ¡velada competitiva con diferentes pruebas! También empezamos a completar nuestros cuadernos de viaje para volver a casa con un montón de recuerdos de esta bonita aventura.
Ahora es hora de dormir… porque mañana por la mañana nos espera un día muy ajetreado. Pero shhh… ¡es una sorpresa! ¡Mañana os contaremos más!
Léa
Ah, sí, me olvidé de decirte pero Léa todas las mañanas se llevaba siempre un grupo de jóvenes con ella para hacer las compras juntos en el supermercado. Todos los ucranianos querían ir para poder ver cómo eran los supermercados franceses y compararlos con los que tienen en su país.
Ame,
Kato