Voces de los niños sobre los edificios y los comedores escolares (+ reunión del martes)

Kara Ema:

Frase del día en ucraniano

Що ти вивчала в школі?
Shcho ty vyvchala v shkoli?
¿Qué aprendiste en la escuela?

щоshchoquépronombre interrogativo
тиtytúpronombre personal
вивчалаvyvchalaaprendiste, estudiasteforma pasada femenina de вивчати
вvenpreposición
школіshkoliescuelacaso locativo de школа

Vídeo YouTube del día

Gimnastas bielorrusas bailan la tarantela en la playa.

YouTube player

La escuela que me gustaría

Extractos de The School I’d Like (La escuela que me gustaría). En azul pongo las citas directas de los niños.

Recuerda que el contexto de estos escritos es el Reino Unido a principios de siglo. Niños de otros países, otras culturas u otros períodos probablemente tengan deseos diferentes.

Capítulo 1: Edificios escolares

Mi colegio ideal tiene un entorno totalmente diferente al de nuestros colegios actuales. El colegio cuenta con un edificio principal donde se imparten todas las clases y el resto de edificios están adosados a él. Su forma es ovalada… hay un patio ovalado en el centro del recinto principal… Todas las aulas están pintadas de rosa pálido, azul cielo, amarillo brillante o morado intenso. Las sillas de todas las aulas son mullidas y tienen reposabrazos. Los suelos están alfombrados y las alfombras se limpian durante los exámenes parciales y las vacaciones. Los aseos son amplios y están bien equipados, con conserjes que los limpian con regularidad. [Aisha, 14, Londres]

Los aspectos básicos de los edificios en los que recibimos clases no fomentan el aprendizaje, sino que, por el contrario, potencian los sentimientos negativos. Odio despertarme cada día laborable sabiendo que ese día, tan valioso para mí, lo pasaré en una gigantesca prisión de magnolia. Quiero colores, quiero belleza a mi alrededor, pero, sobre todo, quiero que un lugar que pueda considerar mi segundo hogar me llene de inspiración. El color de una habitación es muy importante; un azul cielo relajante, por ejemplo, hará que la habitación parezca menos una celda. Nadie quiere pasar los años fundamentales de su vida rodeado de fealdad, ¿y por qué debería hacerlo? [Angela, 15, Croydon]

Los aseos están repletos de tecnología moderna. Puertas a prueba de olores y un cubo de succión: […] al acercar la basura al tubo, esta es aspirada hacia el interior. Todos los aseos son de colores diferentes y tienen diseños ligeramente distintos en los asientos. Hay azulejos naranjas, azules y amarillos. [Gabriella, 10, Gloucester]

Mi colegio ideal tendría un aspecto bonito y luminoso desde fuera, y los coches de los profesores se aparcarían en una zona separada a la que los niños no pudieran acceder. Las ventanas estarían limpias y no habría basura en el suelo. [Jade, 11, Glasgow]

Las aulas son redondas y tienen las paredes de color rojo fresa. [Emma, 6, Oxford]

Me gustaría que las puertas de los aseos tuvieran cerradura. [Seera, 9, Richmond-upon-Thames]

La sala de actividades será un lugar al que acudir una vez que hayas terminado tu trabajo. Habrá varias actividades, como pintura, una zona de informática, una zona de lectura, una zona de comunicación, una zona de música y una sala sensorial para inspirar pensamientos positivos. La zona de comunicación es un lugar donde podrás hablar con gente de todo el mundo con solo ponerte unos auriculares y un micrófono… el dispositivo traducirá cualquier otro idioma. [Sophie, 10, Swanwick]

El arte ocuparía un lugar muy importante en la educación. Los niños podrían crear enormes murales, estatuas, etc., que se colocarían por toda la escuela. Esto haría que los niños sintieran que forman parte de la escuela, lo que, con suerte, reduciría el graffiti y el vandalismo. [Oliver, 12, Taunton]

Me importa mucho el color de las paredes de las aulas, porque todas son blancas y te dan una sensación de frío. Deberíamos tener las paredes rojas, porque el rojo es un color bonito y cálido. [Yusuf, 10, Cardiff]

Creo que el colegio es muy soso y feo, y me gustaría que fuera bonito, colorido y limpio. Me gustaría que hubiera taquillas para guardar todos nuestros libros y la ropa de educación física. Creo que las ventanas deberían limpiarse al menos una vez al mes. Las persianas deberían ser blancas en lugar de negras. Deberíamos tener sillas mullidas en lugar de sillas duras, mesas bonitas y alfombras mullidas y agradables. Debería haber fuentes de agua por toda la escuela. Los aseos son realmente horribles y deberían estar limpios y en buen estado. [Lisa, 13, Glasgow]

The School I’d Like

Capítulo 2: Comedores y cafeterías

Me gustaría que mi colegio fuese un colegio de flores. Tendría mesas y sillas con motivos florales. Me pongo ropa con motivos florales. Me pondría florecitas en el pelo. … Como bocadillos con forma de flor. Bebo Ribena, como patatas fritas con forma de flor y caramelos y galletas con forma de flor. [Ellie, 5, Cheshire]

Me gustaría tener más tiempo para comer mi almuerzo. A veces no lo termino y parece que estoy volviéndome más delgada. [Rachel, 9, Swanwick]

Habría un bebedero en cada aula. Porque si estás deshidratado, no puedes aprender; está demostrado. [Megan, 13, Warminster]

En mi colegio ideal habría un McDonald’s, porque comer es imprescindible, y habría un comedor para aquellos a los que no les gustan las patatas fritas, etc. [Lucy, 10, Lichfield]

Tanto los profesores como los alumnos deberían comer juntos y tomar exactamente la misma comida. Probablemente esto mejoraría la calidad de las comidas escolares: si los profesores también tuvieran que comerlas, habría muchas quejas. [Nat, 11, Surbiton]

Nuestro comedor necesita una reforma porque ahora mismo está muy soso. Me gustaría que hubiera nuevas cocineras, porque las que tenemos ahora son un poco gruñonas. [Serena, 8, Wembley]

La comida que tenemos que pagar en el colegio me parece 1) muy cara (¡unos veinticinco peniques una galleta y cincuenta peniques una botella de agua minúscula!) y 2) de todos modos, es comida basura. Creo que, si mantuviéramos la misma comida que tenemos ahora, al menos debería ser más barata. Por otro lado, si tuviéramos comida diferente, debería ser saludable y merecer la pena por su precio. Quiero decir, pensad en toda la gente de los países del tercer mundo, que ganan solo cincuenta y siete peniques al día por ocho horas de trabajo… Es una locura y, sin embargo, la gente de este país gasta dinero en comida sin sentido que podría perjudicar la salud. [Alice, 12, Croydon]

La cantina tendría varias zonas diferentes: una de ellas sería McDonald’s, Burger King, Pizza Hut, y otra sería un restorán de lujo que serviría comida de todo el mundo. [Aimee, 12, Glasgow]

El edificio del centro es el comedor. Parte del aprendizaje de los niños consiste en que tengan que prepararse ellos mismos el almuerzo. La escuela les proporciona los ingredientes, pero el resto depende de ellos. En las clases de cocina aprenden sobre determinados alimentos y, a la hora del almuerzo, tienen la oportunidad de poner en práctica lo que han visto en clase. [Amy, 13, Ipswich]

Habría una gran cafetería con vistas al río y una amplia variedad de comida saludable. Creo que deberíamos tener una pequeña granja para aprender a plantar y cultivar nuestros propios alimentos y a cuidar de los animales. Podríamos tener un pequeño bar en el recinto y turnarnos para preparar y vender cosas como pan, bocadillos y galletas. … Podríamos tener un aula especial entre los árboles que nos ayudara a estudiar la naturaleza de muy cerca. Podríamos tener una escalera y una pasarela entre las copas de los árboles. [Hannah, 8, Coventry]

The School I’d Like

El lunes dormí casi todo el día, tras los cuatro días intensos de viaje.

Me enteré de que mi franquicia cinematográfica española favorita —Padre no hay más que uno— ahora tiene también una serie, así que me descargué el primer episodio y me lo puse a ver.

YouTube player
Tráiler de la serie

A la noche bajé a la cocina para darle mi regalo a Juliette.

Vi que Juliette le hizo morritos (frunció los labios) a su madre en plan «dame mi beso de las buenas noches». Charlotte se lo dio en la boca.

Me encanta ver padres e hijos expresando su afecto de formas no convencionales, que muchas personas considerarían reservadas para el amor romántico y no el filio-parental.

Pienso que la forma en que mostramos afecto a nuestros hijos influye enormemente en su carácter y sensibilidad. Hay padres que no abrazan nunca a sus hijos, mucho menos besan.

Todos nos dijimos buenas noches y fuimos cada uno a su respectivo cuarto.


El martes por la mañana tuve reunión en la escuela. Preparé mis actividades para el miércoles de esta semana. Una vez más haría un atelier de origami a la mañana y una actividad deportiva a la tarde.

La razón por la que continúo con los ateliers de origami es que es una de las manualidades más fáciles de hacer y que requieren la menor cantidad de materiales. Hoy me quejé con Florence de que disponemos de muy poco material para trabajar; me respondió que está al tanto de ello y que mandaría a comprar más cosas. Mientras tanto seguiré con los origami.

Arriba: pelota y avión de papel que les voy a enseñar a hacer mañana. Abajo: kabuto (casco samurái) que les enseñaré la semana que viene.

Como para mantenernos ocupados y justificar el hecho de hacernos ir los martes a esta reunión, Florence les hace preparar a los animadores con mayor antigüedad una pequeña presentación sobre algún tema. (Por cierto, mayor antigüedad en este trabajo no necesariamente quiere decir mayor experiencia. Yo seré nuevo como animador en Francia pero ya tengo años de experiencia trabajando con niños.)

El tema de la presentación de hoy fue «la posture professionnelle de l’animateur et la juste distance enfants/adultes» (la actitud profesional del animador y la distancia adecuada entre niños y adultos). Justamente es en este tema en el que tengo opiniones muy distintas de Florence, pero como ella es mi jefa y no tengo ganas de que me echen, preferí mantenerme callado.

Nos hablaron por ejemplo de que no debía haber favoritismo ni relaciones de exclusividad entre un animador y uno de los niños, y que el contacto físico debía mantenerse al mínimo posible, evitando poner a los niños en el regazo o cargarlos.

Florence aludió a un caso concreto en que uno de los animadores presentes (llamado Victor) había cargado en sus hombros a una niña. Victor justificó su accionar argumentando que solo lo había hecho durante unos segundos a modo de celebración debido a que la niña había ganado el juego. Florence dijo que ok, pero que para la próxima prestar atención a no levantar niñas que lleven falda.

¡OH, qué horror! La idea de que por una fracción de segundo se le puedan llegar a ver las bragas a la niña cuando el animador la levante… ¿Cómo podrían vivir con esa imagen todos los niños que llegaran a vislumbrar semejante atrocidad?

Luego pasamos a hablar de la intimidad. Florence nos preguntó qué entendíamos por este término, y luego para ilustrar su postura nos lo explicó con un ejemplo. Supongamos que un niño se hace pis encima, o mismo caca. Debido a que estará sucio, la secuencia que habrá que seguir inmediatamente implicará desvestirlo, ducharlo y volverlo a vestir, idealmente con ropa limpia (aunque la realidad es que los niños normalmente no vienen con un recambio de ropa en la mochila en caso de accidentes, con lo cual en este caso habrá que improvisar y/o llamar a los padres para que vengan a traer uno de caso).

Una o dos décadas atrás, no había demasiadas reglas con respecto a esta secuencia. El animador llevaba al niño al vestuario de la escuela (donde tengo entendido que hay duchas), lo hacía desvestir y ducharse (le ayudaba si hacía falta y/o si el niño le pedía), y finalmente lo volvía a vestir. Luego llamaba a los padres para avisarles del accidente.

Hoy en día las cosas han cambiado mucho, y existe todo un protocolo que hay que seguir para evitar problemas serios. Como primera medida, un animador no puede asistir a un niño a cambiarse o a ducharse estando solo: debe haber al menos dos animadores presentes en todo momento. Luego, al parecer también hay otra regla que dice que un animador masculino solo puede asistir a un niño varón, mientras que una animadora solo puede asistir a una niña.

La primera regla la entiendo por qué la pusieron: tanto para proteger a los niños de potenciales abusos sexuales como para proteger a los animadores de potenciales malentendidos y acusaciones por parte de los padres. Sin embargo, la segunda regla no la entiendo.

Muchas veces —sobre todo en escuelas infantiles— se da la situación de que todos los adultos son mujeres. ¿Quién se ocupa de cambiar a los varones entonces? Ahí te das cuenta de lo absurda y sexista que es esta regla. Una mejor regla sería que el niño tenga derecho a elegir qué adulto lo cambia, según con quién se sienta más cómodo, e independientemente del género de cada uno.

No me agrada mucho esto de que por defecto el clima sea uno de desconfianza y sospecha, en lugar de confianza y amistosidad, en todo ámbito en que hay niños y adultos presentes, sobre todo si los adultos son hombres. Mañana a las 13:30 van a pasar unas personas a limpiar el patio del colegio, y hoy nos recordaron que en ese momento los niños no pueden ir al baño solos. ¿Por qué? Obviamente porque no confían en el personal de limpieza y creen que existe la posibilidad de que si dejamos que un niño vaya solo al baño, uno de limpieza puede llegar a meterse detrás y abusar de él.

Imagínate si el personal de limpieza supiera que, mientras ellos están dentro de la escuela, hay niños en las salas aguantándose las ganas de ir al baño debido a que los otros adultos desconfían de ellos.

Hay animadores que tienen tanto miedo de ser acusados o malinterpretados, que directamente prefieren no involucrarse cuando hay que cambiar a un niño, ni siquiera si se trata del mismo sexo o si hay otro animador presente. En lugar de eso, llaman directamente a los padres para pedirles que vengan y que sean ellos los que cambian y limpian a su propio hijo.

Me estoy aguantando todas estas reglas estrictas y el clima de desconfianza porque solo tengo pensado hacer esto por un par de meses. Definitivamente no es un trabajo que podría hacer a largo plazo, al menos no con las políticas estrictas que hay ahora, que impiden formar lazos afectivos y amistades con los niños. Admiro a los otros animadores que sí pueden trabajar de esta forma a largo plazo.

A las 11:00 pasadas me fui de la escuela y volví a casa. De camino pasé por Auchan para comprar provisiones (~13€), incluyendo un helado de café que hacía mucho que no tomaba.

A la tarde me preparé unos ravioles de queso que me había comprado en el súper, y los comí mientras veía el segundo episodio de la serie de Padre no hay más que uno.

A las 17:30 tuve la clase de Scratch. Les enseñé a los peques a hacer un juego de tipo laberinto, donde el jugador debe desplazar a un personaje con las flechas del teclado por el laberinto hasta encontrar la salida. La salida lo lleva al siguiente nivel, y así sucesivamente hasta ganar el juego.

Ame,
Kato