Día 2 recorriendo la Costa Azul: Saint-Raphaël, Saint-Aygulf y Saint-Tropez

Kara Ema:

Vídeo YouTube del día

Sasha Gurkina, niña ucraniana de 8 años, interpretando un cover del tema Кошки (Gatos) del grupo Браво (Bravo).

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El lunes 13 de julio caminé 34 kilómetros. Fue mi segunda jornada intensa de exploración por la Costa Azul.

La región PACA (Provence-Alpes-Côte d’Azur) comprende seis departamentos, incluyendo los Alpes Marítimos —donde estuve ayer— y el Var, donde planeaba visitar hoy.

Ahora bien, el pase que yo tenía que habilitaba a tomar transporte público ilimitado en los Alpes Marítimos, no en el resto de la región PACA. Pero bueno, como vi que aparentemente nadie controla nunca, me lancé a la suerte de ir hasta el Var sin billete válido. De última si alguien llegaba a decirme algo le podía decir que no sabía y que pensaba que ese pase funcionaba en toda la Costa Azul. Por suerte nadie se me acercó a validar mi billete.

Desde Mouans-Sartoux el tren que va en sentido sur luego cuando llega a la altura de Cannes sigue hacia el este, hasta Ventimiglia (Italia). Pero yo tenía que ir para el oeste, con lo cual estaba obligado a tomarme dos trenes.

Podría haber hecho concurrencia directamente en la estación de Cannes, pero solo para complicarme la vida (?) en lugar de eso decidí hacer lo siguiente: tomarme un tren hasta Le Bosquet —la estación anterior a Cannes—, caminar 700 metros hasta la estación costera Cannes la Bocca, y desde ahí tomar el tren que iba al departamento del Var.

A mitad de camino entre las dos estaciones me crucé con un colegio tipo A llamado École primaire Alexandre Dumas. Había un cartel en la entrada que les recordaba a los peques lo que debían llevar en la mochila:

Cartel de cosas a llevar en la mochila (durante las vacaciones de verano pienso, o sea la colonia).
Tous les jours dans mon sac, je dois avoir:Todos los días en mi mochila debo tener:
Mon maillotMi bañador
Ma gourdeMi cantimplora
Ma crème solaireMi crema solar
Ma servietteMi toalla
Mes sandalesMis sandalias
Ma casquetteMi gorra
Mon short de bainMis shorts de baño (¿lo mismo que bañador?)

La escuela colindaba con un parque llamado Jardin Marthe Villalonga.

Mural al lado de la entrada del lado del parque
Muro que separaba la escuela del parque

Nunca entenderé esta necesidad que tienen los países occidentales y desarrollados (salvo excepciones como el norte de Europa) de hacer que las paredes externas de las escuelas sean totalmente opacas, cubriendo lo que sucede dentro. Podrían haber dejado simplemente la valla y que se vea a través, pero no: alguien decidió colocar también una malla de ocultación. Mientras tanto cuando caminaba por las calles taiwanesas podía ver todo el terreno de las escuelas desde afuera (e incluso podía entrar cuando los alumnos no tenían más clases).

Frente a la estación de Cannes la Bocca había una playa de arena (Plage des Rochers de la Bocca), la cual si no me equivoco era a la que solíamos ir con las hijas de Charlotte. O quizás sea más bien Plage de la Bocca, que queda un poco más al oeste, cerca de Mandelieu-La Napoule.

Plage des Rochers de la Bocca

A las 11:00 pasadas me subí al tren rumbo al Var.

Por cierto, arranqué a aprender un nuevo idioma: ucraniano. No, tranquila, que no es porque tenga pensado irme a Ucrania—quizás en un universo paralelo utópico en donde no existan las guerras. Sí hay una razón que me motivó a estudiar este idioma, la cual ya te revelaré pronto.

Aproveché este trayecto largo de tren —y varios de los otros que hice estos tres días— para aprender ucraniano, con los dos materiales que estoy usando: un cuaderno para tomar notas, y mi teléfono con la aplicación LingoDeer.

Mis notas de ucraniano

Que no te sorprenda si en cualquier momento arranco una nueva sección de «Frase del día en ucraniano», la cual me va a servir a mí también para practicar.

A las 11:50 llegué a la estación de Saint-Raphaël Valescure, en la comuna de Saint-Raphaël del Var. El tren continuaba hacia el oeste, pero yo quería ir hacia el sur—hasta una comuna cuyo nombre seguramente reconozcas puesto que es mundialmente conocida: Saint-Tropez. Igual primero me tocaba pasearme un poco por Saint-Raphaël.

Gare de Saint-Raphaël Valescure
Place Pierre Coullet
Square du souvenir Français
Basilique Notre-Dame-de-la-Victoire
Plage du Veillat
L’Archange Raphaël
Grande Roue de Saint-Raphaël

A las 12:30 llegué a La Galerie Fréjus, un centro comercial. Allí aproveché para hacer tres cosas:

  • Cargar mi botella de agua (había un dispensador).
  • Ir al baño.
  • Comprar algo para almorzar.
La Galerie Fréjus

Había un hipermercado Auchan dentro del mall. Ahí compré lo siguiente:

La ensalada me sirvió de almuerzo, las patatas de tentempié más tarde, y las barras de cereales me las guardé para el día siguiente. Gasté 9€.

Después de almorzar continué la marcha. A unos 3 kilómetros de ahí hacia el sureste había una playa llamada Plage des Esclamandes. Había leído que una parte de dicha playa era naturista.

Cerca de las 14:00 llegué a la playa. Efectivamente, la zona más aislada (más alejada de la comuna justo al sur de la playa) era nudista:

Début de zone naturiste (Comienzo de zona naturista)

Había algo de gente en la zona naturista. Por lo que pude observar, había mayoría de hombres y el promedio de edades tendía a ser bastante alto. Todas las áreas nudistas en Francia son «family-friendly», sin embargo no había ningún niño cuando pasé por esta.

Las familias estaban todas en la otra parte de la playa: la no nudista, que se llamaba también diferente (Plage de Saint-Aygulf). Esta parte era más o menos diez veces más grande que la zona naturista.

Plage de Saint-Aygulf
Niños jugando en el mar
Vi varios de estos puestos ambulantes pasando por la playa vendiendo beignets y helados

La verdad que un beignet relleno de Nutella por 4€ no es exactamente mi tipo de tentempié favorito; no me tienta para nada. Me quedo toda la vida con los churros de dulce de leche que venden en las playas argentinas.

Cuando terminé de recorrer esta playa llegué a Saint-Aygulf propiamente dicho.

Saint-Aygulf

A las 14:30 pasé por un parque llamado Parc Aréca. Dentro del mismo había un baño público, gratuito y mixto, el cual aproveché para usar. Ya que estaba también cargué la botella.

Área de juegos

En los juegos había un cartel que ponía: jeux pour enfants de 3 à 12 ans (juegos para niños de 3 a 12 años). ¿Y si los adolescentes o los adultos quieren usar el columpio, qué? Bueno igual con lo cerca que estaban del suelo se les complicaría bastante usarlos, sobre todo a los que como yo tenemos las piernas largas.

A las 15:30 me fui a la parada de autobús para tomarme un bus hacia el sur, destino Saint-Tropez. Me costó 2,6€.

Esperando el bus de ville a Saint-Tropez
Es bastante ridículo el ínfimo espacio que suele haber en los buses europeos entre cada fila de asientos

A las 17:00 llegué a Saint-Tropez.

Saint-Tropez es una localidad y comuna francesa ubicada en el departamento de Var, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul. Es uno de los centros turísticos más importantes de la Costa Azul.

Wikipedia

Ir a Saint-Tropez durante el verano me hizo pensar en la película de 1983 Un été à Saint-Tropez (Un verano en Saint-Tropez), en donde David Hamilton expone artísticamente los cuerpos desnudos de jóvenes mujeres de 16-20 años, de la misma forma que lo haría un escultor o un pintor a través de sus obras. Bueno, de la forma que lo harían antes al menos, ya que hoy en día con toda la paranoia ya nadie se anima a fotografiar, filmar, pintar o esculpir desnudos de menores, por más que sea con fines artísticos, para no correr el riesgo de ser tildados de perversos.

Fotografía extraida del libro L’Âge de l’innocence (La edad de la inocencia), publicado por Hamilton en 1995. Esta clase de fotos ya no podrían publicarse en la actualidad, ni siquiera con fines artísticos.
Quai Suffren
Rue du Portail Neuf
Mairie de Saint-Tropez
Plage de La Ponche
Montée de la Citadelle
Rue du Petit Bal
Place des Lices
La Tarte Tropézienne

La tarte tropézienne, también conocida como «la tarte de Saint-Tropez», es un postre de pastelería que consiste en un brioche cortado por la mitad, relleno de una mezcla de dos cremas —crema pastelera espesa y crema de mantequilla— y cubierto con azúcar perlado. Fue creada en 1955 por el pastelero polaco Alexandre Micka, propietario de una pastelería en Saint-Tropez, adonde se trasladó en 1945, justo después de la guerra.

Wikipedia

He visto el pastel entero en algunos supermercados por 10€, mientras que aquí te vendían solamente una porción por ~5€. Me resultó caro, por eso no compré. Igual ya he probado la tropézienne anteriormente, aunque no en Saint-Tropez.

Cerca de las 18:00 pasé frente a Les Lauriers, un école elémentaire (escuela primaria).

Entrada a la escuela (notar el portón verde no dejando ver nada del interior)
A no ser, claro, que uno fuese lo suficientemente alto, o bien levantase un brazo para hacer una foto del interior desde afuera.

Tras una media hora de caminata desde el centro de Saint-Tropez hacia el sudeste, llegué a la zona de playas.

Plage de Pampelonne

Pasé por una parte nudista de la playa, donde había todos mayores salvo por dos niños, quienes eran los únicos que no estaban desnudos. Me resultó extraño que el padre (o tutor/responsable) de estos niños se hubiese tomado la molestia de traerlos a la parte nudista —en lugar de llevarlos a la no nudista como hacían todos los otros padres— y sin embargo hubiera decidido dejarles la ropa puesta.

Otra media hora de caminata más tarde —esta vez por la orilla de la playa y hacia el sur—, llegué a la parada de autobús. La idea era tomarme un bus para volver al centro de Saint-Tropez, desde ahí tomarme otro bus más para volver a Saint-Raphaël, desde ahí tomarme un tren para volver a Cannes, y desde ahí tomarme otro tren más para volver a Mouans-Sartoux.

Pero al final el primer bus no me lo tomé; en su lugar decidí caminar. Caminé rápido ya que tenía miedo de no llegar a tiempo para el segundo bus, puesto que sería el último que pasaría por el resto del día, y si me lo llegaba a perder tendría que quedarme a dormir en Saint-Tropez o bien pagar 92358932538€ por un taxi de regreso a Saint-Raphaël (quizás no tanto como eso pero sí bastante caro).

A las 20:00 en punto llegué a la gare routière (estación de autobuses) de Saint-Tropez. Había un cartel electrónico que ponía que el último bus pasaría en 45 minutos, con lo cual tenía tiempo de sobra para ir a dar una última vuelta por el centro de la ciudad, y de paso buscar un baño y una fuente de agua para cargar mi botella. Hice eso y volví a la estación a esperar el bus.

Puerto de Saint-Tropez
Rue Général Allard
Niña frente a ventana

A las 22:30 llegué a la estación de Saint-Raphaël Valescure.

Estación a la noche

Había un TGV (tren de gran velocidad) que al parecer tenía una hora y media de retraso. El tren que yo me tenía que tomar también venía con retraso (20 minutos).

En un momento pasó un tren haciendo tanto ruido (mayor a 100 decibelios) que noté que la gente se tapaba los oídos para no sufrir daño permanente—yo también me los tapé. No pude evitar pensar en los trenes japoneses y en el hecho de que nunca sentí necesidad de cubrirme los oídos en Japón como sí en Francia.

A las 23:00 finalmente me subí al tren de regreso a los Alpes Marítimos. Una vez más tuve suerte y nadie me controló mi billete. El tren no paró en ninguna de las paradas intermedias, lo cual hizo que fuese bastante rápido, si bien no era un TGV.

Veinte minutos más tarde llegué a Cannes. Desde ahí me tendría que tomar un tren más para Mouans-Sartoux, excepto que había un pequeño problema: ya no había más trenes. ¿A quién se le ocurre terminar el servicio de trenes tan temprano?

Empecé a caminar. Había visto en mi teléfono que había un autobús que me podría tomar, pero recién pasaría a las 24:30, con lo cual decidí que caminaría por el mismo trayecto por el que pasaría el bus, hasta llegar a la hora en que me lo pudiese tomar.

Boulevard Carnot cerca de la medianoche
Ludothèque des Étoiles (Ludoteca de las Estrellas)

¿Viste que te conté que Francia tiene algo llamado «mediateca», que es como una biblioteca solo que también con otras cosas además de libros tales como juegos, vídeos y música? Por supuesto que el concepto no es original, pero sí es cierto que Francia es el único país que conozco donde escucho habitualmente hablar de las «mediatecas». Lo mismo se puede decir de las «ludotecas».

Una ludoteca es un centro cultural, ya sea asociativo o público, que pone a disposición de sus socios juguetes, juegos de mesa y espacios de juego. Sus principales actividades son el juego in situ y el préstamo de juegos y juguetes […].

La ludoteca, como centro cultural de proximidad abierto al exterior, fomenta los encuentros y los vínculos sociales. Como lugar de préstamo de juegos y juguetes, pone sus recursos lúdicos a disposición de todos. Como centro de animación, permite que todos los públicos, independientemente de la edad o las habilidades de los jugadores, puedan participar en actividades de ocio adaptadas y de buena calidad.

Los ludotecarios y los animadores de juegos se encargan de preparar los espacios de juego y de asesorar en los préstamos. Su presencia facilita la incorporación al juego y los intercambios entre los participantes en torno a los objetos y las reglas del juego.

Wikipedia

A las 24:30 llegué a la parada de Les Cabrières, más o menos a mitad de recorrido entre Cannes y Mouans-Sartoux. Allí fue donde me tomé el autobús.

Arrêt de bus Les Cabrières

Si bien era el único bus nocturno que pasaría (el siguiente pasaría a eso de las 6 de la mañana), me llamó la atención la cantidad de gente que venía en él. Había por lo menos una persona sentada en cada una de las filas de asientos dobles. También noté que había un guardia de seguridad, quien estaba platicando con el conductor.

A las 25:00 pasadas llegué a casa.

Una calle cerca de casa, casi totalmente oscura.

En Francia es común que las calles no principales, en las partes más suburbanas no tengan iluminación durante la noche, con lo cual si sales a hacer una caminata nocturna o bien con la bici o con el coche, te puede pasar que de repente tomes una calle que te sumerja en la oscuridad total.

Mismo las autopistas pueden no estar iluminadas durante la noche. Recuerdo hace cinco años, la primera vez que conduje en una autopista en Francia de noche, que me había chocado el hecho de que no estuviese iluminada.


Antes de cerrar esta entrada quisiera mencionar brevemente una última cosa antes de que me olvide, aprovechando el hecho de que durante la jornada de hoy pasé por varias playas, incluyendo zonas nudistas.

Como sabes, una de las cosas que más me gustan de viajar es poder comparar los usos y costumbres de cada cultura: qué es lo que hacen igual y lo que hacen distinto. Un ámbito donde he notado una gran diferencia entre Europa y Asia es en el nivel de ropa que usan, sobre todo cuando van a la playa o a la piscina.

No es raro ver mujeres europeas haciendo topless, mientras que nunca vas a ver a una japonesa o a una vietnamita haciendo lo mismo. Tampoco es raro ver niñas europeas en bikini o solo con la parte de abajo, cosa poco común en Asia. En ciertos lugares en Europa, no es raro ver niños pequeños (menores de 7) jugando en la orilla de la playa totalmente desnudos; en Asia esto prácticamente no se ve.

Las playas nudistas, lagos, parques, saunas y complejos nudistas que están por toda Europa, no existen en Asia. Lo único que se me ocurre que hay en Asia donde permiten estar desnudo en público son los onsen / baños públicos, pero casi el 100% de las veces están separados por género.

En Europa la gente —sobre todo las mujeres y las niñas— muestran la mayor cantidad de piel posible, mientras que en Asia es al revés: ocultan la piel, no solo por modestia/pudor, sino también para mantenerla lo más blanca posible, ya que la piel blanca es codiciada por los asiáticos.

Unos días atrás mi amiga vietnamita Linh me envió unas fotos de una fiesta de cumpleaños a la que asistieron sus hijas. El cumpleaños fue festejado en un lugar donde había una piscina que los niños podían usar. Fíjate cómo estaban vestidos:

Fiesta de cumpleaños con piscina en Vietnam

Todas las niñas tenían un bañador de cuerpo completo, la mayoría incluso con mangas largas. Nada de bikinis ni torsos desnudos como se vería en Europa. Mientras tanto en Francia:

Niños franceses en la piscina de una colonia de vacaciones

Ame,
Kato