Jornada en Peymeinade: paseos entre comunas, colinas, canales y colegios

Kara Ema:

Frase del día en ucraniano

Дівчина усміхається.
Divchyna usmikhaietsia.
La chica sonríe.

дівчинаdivchynachicasustantivo femenino
усміхаєтьсяusmikhaietsiasonríeverbo, 3.ª persona singular

Nota: en ucraniano no hay una forma gramatical específica para el presente progresivo como sí existe en inglés y en español, con lo cual esta frase también podría traducirse como «La chica está sonriendo».


Vídeo YouTube del día

Niñas bielorrusas haciendo acrobacias con una rueda Cyr.

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La escuela que me gustaría

Extractos de The School I’d Like (La escuela que me gustaría). En azul pongo las citas directas de los niños.

Recuerda que el contexto de estos escritos es el Reino Unido a principios de siglo. Niños de otros países, otras culturas u otros períodos probablemente tengan deseos diferentes.

Capítulo 5: Aprendizaje

Mi colegio ideal sería un entorno divertido en el que aprender. Por ejemplo, en algunos colegios, las paredes, los pasillos y los vestíbulos suelen ser bastante monótonos, lo que hace que los alumnos se sientan desanimados y, por lo tanto, afecta a sus notas. Si hubiera colores vivos en las paredes, las moquetas, los techos, etc., los alumnos se sentirían más felices y con mayor control sobre lo que hacen, lo que les permitiría mejorar sus notas. Probablemente animaría a los alumnos a aprender más y mucho más rápido. Además, los alumnos se sentirían más contentos de venir al colegio. Las clases podrían impartirse utilizando métodos lúdicos para que resultaran divertidas. Esto también ayudaría a que los conceptos que hay que aprender se quedaran grabados en la mente de los alumnos durante más tiempo, ¡ya que tendrían algo que les sirviera de referencia para recordarlos! [Nadia, 12, Chertsey]

Quiero más deberes. [Hannah, 4, Barnsley]

Un cambio que haríamos sería impartir algunas clases al aire libre en verano. En verano, en el aula se pasa calor y uno se aburre. Al aire libre estaríamos mucho más contentos y nos esforzaríamos más. Podría haber zonas especiales al aire libre en el recinto del colegio con mesas y sillas, y el profesor podría reservar esas zonas para impartir clases. [Alex, Jessica y Sarah, 12 y 13, Oakhampton]

¡Excursiones, vamos! A todos nos encantan las excursiones, y podemos aprender muchísimo saliendo y viendo cosas nuevas. Las clases de matemáticas y de lectura y escritura pueden resultar aburridas. ¡DEJADNOS SALIR! A los profesores y a los niños les encantaría que hubiera más salidas organizadas, pero apuesto a que el Departamento de Educación diría que no. En otros países, el enfoque menos formal tiene mucho éxito, así que, ¿por qué no lo probamos? [Kimberley, 11, Swanwick]

Durante todo el día, en el trabajo, escribíamos historias para publicarlas y las enviaríamos a las librerías. Ahora solo escribimos historias en contadas ocasiones, y nunca llegan a publicarse. [Clare, 11, Cardiff]

The School I’d Like

Capítulo 6: Profesores y personas especiales

Para crear un buen colegio, diría que se necesita confianza. Confianza entre el alumno y el profesor, entre los alumnos, entre los profesores y en todo el colegio. Se necesita equidad; los profesores no deben mostrar favoritismos, deben mantener la imparcialidad; y se debe esperar que los alumnos se comporten bien en clase y, a cambio, reciban un buen trato. Para ser un buen profesor hay que ser justo, exigiendo a los alumnos que sigan tus normas y tratándolos con equidad a cambio. No se debe culpar a nadie de nada sin pruebas; por ejemplo, si nadie ha dicho que un alumno haya hecho algo, pero tú sospechas de él o no te cae bien, no debes soltar lo que crees que ha hecho delante de otros profesores o alumnos. […] Los profesores deben ofrecer a sus alumnos una educación justa y dotarles de disciplina y conocimientos para la vida adulta. [Natasha, 12, Belper]

A los profesores no debería importarles que tengamos nuestra propia opinión… [Kimberley, 11, Alfreton]

Con razón o sin ella, las relaciones de poder entre alumnos y profesores son desiguales en la mayoría de los colegios, pero creo que los profesores suelen abusar de su autoridad. A menudo se considera aceptable que se trate a los jóvenes sin respeto o que se les humille. Existe un «doble estándar en materia de respeto» muy marcado en los colegios, que se manifiesta en la forma en que se dirige la palabra a los alumnos… Una «reprimenda» suele tener más que ver con el poder y el castigo que con la lógica o la negociación… Muchos de los detalles ritualizados del colegio son degradantes e innecesarios. Por ejemplo, es bastante habitual que un profesor insista en que toda la clase se ponga de pie en su presencia, ¡hasta que tenga la condescendencia de permitirles sentarse! A los profesores se les trata por su título, en lugar de por su nombre de pila; algunos incluso insisten en que se les llame «señor». No le veo ningún beneficio a esta costumbre anticuada. En general, se espera que los alumnos sean deferentes, mientras que a los profesores se les permite ser desagradables, autoritarios y, a menudo, irrazonables. [Lorna, 14, Ipswich]

Creo que a los profesores no se les debería llamar «señora» o «señor», sino por apodos (apodos bonitos), o incluso por su nombre de pila. La razón principal por la que pienso así es que, de esa forma, nuestros profesores parecerían personas de verdad y no monstruos que se plantan al frente del aula gritándonos órdenes. ¡Los profesores deberían hacer que las clases fueran divertidas! [Hannah, 13, Ammanford]

A todo el mundo le gustaría que sus profesores fueran divertidos, amables y alegres, y no autoritarios, enfadados o desagradables. [Zoe, Sam, Fiona, Jayne y Kirsty, Special School, Upton, Cheshire]

Creo que los profesores deberían ser un poco excéntricos y bailar, en lugar de limitarse a sentarse a tomar té y café. [Kirsty, 10, Cardiff]

Creo que deberíamos organizar un día para «enseñar al profesor». Podemos enseñarle al profesor cómo se siente un niño y ver lo rápido y con qué intensidad tenemos que hacer nuestro trabajo, para que seamos NOSOTROS quienes marquemos la pauta. [Jonathan, 10, Cardiff]

Solo tendríamos profesores que supieran y entendieran de lo que hablan; todos ellos serían unos apasionados de sus materias y nos ayudarían a dar rienda suelta a nuestras pasiones. [Maisie, 14, Londres]

Los profesores pueden decirnos lo que piensan de nosotros, pero en un colegio de ensueño podríamos decirles lo que pensamos de ellos. Así que podríamos escribirles informes y ponerles notas buenas o malas. ¿No sería estupendo poder elegir qué profesor queríamos para cada asignatura? Eso significaría que los profesores tendrían que esforzarse mucho más para ser perfectos en todas las asignaturas. [Alice y Prema, 8, Birmingham]

Creo que se debería permitir a los profesores traer a sus perros al colegio. Podrían sentarse y pasear por el aula durante las clases, lo que crearía un ambiente acogedor. Además, ¡acariciar a los perros reduce la presión arterial! [Melanie, 12, Ammanford]

The School I’d Like

El jueves no hice mucho durante el día. A la noche vi una peli llamada Kids (Niños).

«Kids» es una película estadounidense independiente de drama adolescente de 1995, dirigida por Larry Clark y escrita por Harmony Korine, en lo que supuso su debut como director y guionista, respectivamente. Está protagonizada por Leo Fitzpatrick, Justin Pierce y Chloë Sevigny, en su debut cinematográfico. Fitzpatrick, Pierce, Sevigny y otros actores noveles, entre ellos Rosario Dawson, interpretan a un grupo de adolescentes de la ciudad de Nueva York. Se les caracteriza por ser libertinos que se entregan a actos sexuales y al consumo recreativo de sustancias a lo largo de un solo día.

[…] La acogida de la crítica fue dispar, y la película recaudó 20,4 millones de dólares con un presupuesto de 1,5 millones. Actualmente se considera un clásico de culto.

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Lo único que no me gusta de esta película es el nombre, dado que se llama «niños» pero en realidad se trata de la vida de adolescentes, la cual es muy distinta de la de los niños. Los adolescentes están mucho más cerca de los adultos en cuanto a intereses, mentalidad, deseos, fantasías, etc.—sin embargo las sociedades WEIRD prefieren ponerlos en la misma bolsa que los niños en lugar de la misma que los adultos como hacen las sociedades tradicionales.

Lo que sí me gusta de la peli es que muestra a los (ciertos, no todos) adolescentes tal y como son, incluyendo las cosas que suelen hacer que a los adultos les incomodan, por lo tanto normalmente las filtran y no las muestran en las otras películas. En los primeros veinte minutos de Kids ya se ven adolescentes charlando sobre sexo, teniendo sexo, fumando, bebiendo alcohol y drogándose.

Como lo puso el director: «Quería mostrar cómo ven las cosas los niños, pero sin todo ese bagaje, esa moralidad que aportan esos tipos de Hollywood de mediana edad. Los niños no piensan así… viven el momento sin pensar en nada más allá de eso, y eso es lo que quería plasmar.»

El director se está refiriendo específicamente a los adolescentes neoyorquinos de los años noventa. La película, si bien es ficción, está hecha como si se tratara de un documental mostrando un día en la vida de estos adolescentes. Aclaro esto porque, según mi experiencia con jóvenes y según los libros que he leído, los adolescentes neoyorquinos de los años noventa no representan a todos los adolescentes de la especie humana. Hay ciertos atributos en común que tienen todos (e.g. el deseo sexual) y otros que no comparten con los jóvenes de otras culturas u otras épocas (e.g. las actitudes rebeldes, anárquicas y libertinas).


El viernes Charlotte trabajaba en la comuna de Peymeinade, así que me ofreció llevarme en el coche para que yo tuviese la oportunidad de conocer un nuevo lugar de los Alpes Marítimos.

Peymeinade (pronunciación en francés: [pɛmenad]; en occitano: Puegmeinada) es un municipio del departamento de los Alpes Marítimos, en el sureste de Francia, situado en las colinas que se alzan detrás de Cannes.

Al norte, Peymeinade limita con Cabris y, más allá de este, tanto al norte como al sur y al oeste, se encuentra sobre el Parque Natural Regional de los Prealpes de Azur. Al este se encuentra Grasse, una localidad famosa por ser considerada la capital mundial del perfume.

La localidad suele considerarse más tranquila, menos conocida, más virgen y auténtica, en comparación con un número considerable de otras ciudades y pueblos situados a lo largo y detrás de la Costa Azul.

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A las 8:20 me dejó en la entrada de un supermercado llamado Intermarché, el cual quedaba en la entrada a la comuna. El súper abriría a las 8:30. Esperé los diez minutos y me compré provisiones para toda la jornada.

Provisiones de Intermarché: una focaccia, cuatro lonchas de jamón de pollo, doce palmeras, un quiche lorraine y un tubo de Pringles (8,3€).

De ahí pasé por una escuela primaria llamada École Frédéric Mistral. Había un sendero peatonal que comenzaba justo detrás de la escuela.

Vista al patio de la escuela desde el sendero

Caminé cuesta arriba durante más o menos una hora hasta llegar a un pequeño village perché en lo alto de una colina, perteneciente a la comuna de Cabris.

Un «village perché» es un pueblo encaramado en lo alto de un relieve, muy común en Francia. De acceso naturalmente difícil y a menudo provistos de murallas, los «villages perchés» son, en su mayoría, asentamientos fortificados que datan de la Edad Media. Muchos se encuentran en el sureste de Francia, en la actual región de Provenza-Alpes-Costa Azul, y este tipo de asentamiento se considera típico de la Provenza. Los pueblos, situados en sus «acrópolis rocosas», han conservado su aspecto medieval, desde la orientación de las fachadas de sus casas —hacia el valle o la vía de comunicación— hasta lo que constituye un auténtico frente de fortificación.

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Lo primero interesante que vi en esta aldea fue una escuela llamada École Communale Marie de Saint-Exupéry.

Fachada de la escuela que daba a la calle

Como suele ser el caso con las escuelas tipo A de Francia, no se veían ni las aulas ni el patio desde la calle. Pude ver un poco del patio acercándome y mirando por un agujero que había en la malla de privacidad que habían colocado sobre las rejas.

Patio visto a través de un agujero en la malla de privacidad

La verdad es que me duele cada vez que veo una escuela tan camuflada, con tantas rejas y tantos brise-vues (mallas de privacidad), tan separada de la comunidad que la rodea. Estoy seguro de que estas mallas de privacidad se han instalado en las últimas décadas, y no solían estar antes. Las rejas probablemente sí ya estaban, pero al menos podía verse el interior del colegio a través de ellas.

Fíjate, por ejemplo, este texto escrito por los padres de los niños de una escuela infantil en Tolosa, solicitando que por favor instalen brise-vues: «El patio y los jardines de la escuela infantil Jules Julien dan directamente a la vía pública […]. Una valla los separa de la calle, pero esta valla no está ocultada, lo que permite ver directamente a los niños mientras realizan sus actividades. Por la seguridad de nuestros hijos, nosotros, padres de alumnos de la guardería y vecinos del barrio 5.2, dirigimos esta solicitud de ocultación a los servicios competentes del Ayuntamiento de Tolosa.»

Ahora bien, yo me hago esta pregunta: ¿realmente aumenta la seguridad de los niños instalar brise-vues? Los niños en Islandia, Japón, Taiwán, Laos, Camboya, y muchos otros países donde las escuelas normalmente no tienen brise-vues, ¿están inseguros entonces? ¿Qué riesgo corren exactamente? ¿Que alguien los mire o les haga una foto? Qué horror, ¿no?

Vista al valle desde la colina a donde me había subido
En esta casa de la comuna de Cabris, solía vivir Marie de Saint Exupéry, la madre de Antoine, el célebre escritor del Principito.

En un momento, la calle por la que venía caminando de repente de volvió un bonito sendero boscoso.

Bonito sendero boscoso

Este sendero me llevó a una nueva comuna: Spéracèdes. También pisé un poco de la comuna vecina de Le Tignet.

Terminado mi paseo de montaña, a las 11:20 arranqué una nueva balade, esta vez bordeando un canal: Canal de la Siagne.

Canal de la Siagne

A las 13:30 pasé por el Square Cauvin, la plaza central de Peymeinade.

Livres libres («libros libres»), una cabina con libros que uno podía tomar libremente.

A las 14:00 retomé el sendero que bordeaba el canal.

De vuelta por el canal

A las 15:30 pasé por la École élémentaire Fragonard.

École élémentaire Fragonard

Podía escuchar a los niños jugando en el patio durante el recreo, pero no podía verlos debido a la brise-vue.

Un par de cuadras después me topé con un lugar interesante: Club Inter-Âges de Peymeinade.

Club Inter-Âges de Peymeinade

El club ofrecía las siguientes actividades a los adherentes:

  • Juegos de cartas como el bridge y el rami
  • Ajedrez
  • Scrabble
  • Artes plásticas
  • Acuarela y dibujo manga
  • Gimnasia
  • Yoga
  • Sofrología (técnicas terapéuticas alternativas)
  • Costura
  • Tejido de punto

Le pregunté a Chappi qué era exactamente un «club inter-âges» y me dijo lo siguiente:

Un « club inter-âges » es un espacio o club comunitario en el que personas de diferentes edades se reúnen y participan juntas en distintas actividades. La idea es fomentar las relaciones entre generaciones, en lugar de separar las actividades estrictamente por edades. Puede organizar actividades como manualidades, juegos de mesa, talleres de cocina, actividades informáticas, excursiones, música, actividades culturales o encuentros que reúnan a niños, adultos y personas mayores. El significado exacto depende de la organización: en un centro social, centro de barrio o centro municipal, un club inter-âges puede funcionar básicamente como un espacio de convivencia y actividades comunitarias, aunque a veces esté especialmente orientado a personas mayores.

ChatGPT

Esto era de lo que pensé que se trataría, pero investigando un poco más a fondo el sitio web oficial del club, descubrí que en realidad estaba más bien orientado a personas mayores. ¿Por qué se llama club inter-âges entonces?

Nuestro club es una asociación regida por la ley de 1901 cuyo objetivo es permitir que las personas mayores de todas las edades se reúnan, salgan de casa y restablezcan los vínculos sociales. Para ello, ofrece múltiples actividades: juegos de cartas (belote, tarot, bridge…), Scrabble, ajedrez, sofrología, yoga, gimnasia, costura, ganchillo, dibujo y pintura… Tiene su sede en PEYMEINADE (06530), en el número 11 de la calle Mirabeau.

El club cuenta con 135 socios (de los cuales el 73 % son mujeres), de entre 40 y 96 años.

Club Inter-Âges de Peymeinade

Lo que sería realmente interesante para mí es que existiera un club que sea verdaderamente intergeneracional, ofreciendo actividades al público general para todas las edades, de 0 a 99999 años.

El afiche de las clases de ajedrez de este club ponía «cursos de iniciación niños/adultos». No dejaba muy claro si se trataba de un mismo curso tanto para niños como para adultos, o de cursos separados. De cualquier forma pienso que el ajedrez es justamente un ejemplo de una actividad que los niños y los adultos podrían tranquilamente practicar juntos, fomentando así las relaciones intergeneracionales.

El dibujo manga también, pero por desgracia las clases de manga que ofrecía este (mal llamado) «club inter-âges» eran solo para niños, y no para adultos.

Recuerdo una vez, cuando todavía vivía en Argentina, que se me había dado por ir a clases de manga. El primer día de clase estábamos todos juntos, dado que el profesor aún no había decidido cómo nos iba a separar. Había niños de 8-12 años que ya dibujaban veinte veces mejor que yo. El profesor básicamente tenía dos opciones para separarnos:

  1. Por rangos etarios (la forma tradicional). Por ejemplo: una clase de alumnos entre 8 y 12 años, y otra clase de alumnos de 13 años o más (incluyendo los adultos).
  2. Por capacidad / experiencia previa. Es decir, nos pedía que hiciéramos un dibujo y en base a lo que veía él en nuestro dibujo, juzgaba nuestra experiencia previa y nos ponía en la clase de principiantes o en la clase de chicos que ya tenían un poco de experiencia.

Por suerte el profe fue inteligente y terminó yendo por la opción más sensata: clasificarnos por nuestras capacidades y no por nuestras edades. Así debería ser siempre.

Algún día crearé mi propio club intergeneracional que sea realmente intergeneracional, y no como el falso club de Peymeinade, que es más un centro para personas mayores que otra cosa.

Más tarde pasé frente a la piscina municipal.

Piscine de Peymeinade

Algo que me pareció extraño de esta piscina, eran las reglas en cuanto a la vestimenta (las cuales puedes ver en el cartel de la derecha en la última foto). Decía que no se permitía usar ropa dentro del sector piscina, salvo bañadores, lo cual me parecía lógico. Pero lo ilógico es que no te dejaban usar el bañador de hombres que es tipo un short, que por cierto es el que uso normalmente yo y la gran mayoría de los hombres y de los niños varones. El único que permitían era el tipo slip. ¿Por qué será?

A las 16:00 pasé por el Collège Paul Arène, una escuela media pública.

Collège Paul Arène

No parece un colegio, ¿verdad? Pues échale la culpa a Francia por eso. Desde la calle no se puede ver casi nada de esta escuela y encima la ponen a propósito en un cul-de-sac para que la mayoría de los ciudadanos ni siquiera tengan que pasar nunca cerca de ella.

Mientras tanto en Taiwán:

Escuela media en Kaohsiung, Taiwán (foto tomada por mí en abril de 2026). Notar como puedes ver prácticamente toda la escuela, incluyendo el patio, desde afuera.

Ahhh, nunca pensé que echaría tanto de menos a Taiwán y a sus escuelas tipo B que se convertían en parques públicos todas las tardes y los fines de semana. Tendría que haber aprendido chino en lugar de francés…

¿Recuerdas la plaza central por la que había pasado más temprano? En aquel momento estaba vacía, pero ahora que eran las 17:00 y todos los niños habían salido de la escuela de repente estaba llena de vida:

Niños jugando en la plaza

Un grupo de niñas jugaba a saltar la soga mientras los varones jugaban a la pelota. Típico.

A las 17:30 Charlotte salió de trabajar y me volví a juntar con ella para volver a casa en su coche. Menos mal que me acordaba dónde era su trabajo, dado que cuando estaba sentado en la plaza mirando a los niños jugar justo se me había acabado la batería del móvil. Me tendría que comprar una nueva batería externa, porque la que tengo solo me aumenta un ~30% antes de agotarse.

Ame,
Kato