Kara Ema:
Frase del día en ucraniano
Я шукаю маленький розмір.
Ya shukáyu malenkyi rozmir.
Busco una talla pequeña.
| я | ya | yo | pronombre personal |
| шукаю | shukáyu | busco | verbo, 1.ª persona singular, presente |
| маленький | malenkyi | pequeño | adjetivo, masculino singular |
| розмір | rozmir | talla | sustantivo, masculino singular |
Vídeo YouTube del día
Exhibición en las calles de Minsk (Bielorrusia): Angelina Puntus (10), joven gimnasta especializada en el equilibrio sobre las manos (con bastones). Composición gimnástica «¡Un paso hacia el sueño!».
La escuela que me gustaría
Extractos de The School I’d Like (La escuela que me gustaría). En azul pongo las citas directas de los niños.
Recuerda que el contexto de estos escritos es el Reino Unido a principios de siglo. Niños de otros países, culturas o períodos probablemente tengan deseos diferentes.
Capítulo 7: Identidades e igualdades
Odio cuando los profesores no paran de insistir en que el acoso escolar está mal y que hay que «erradicarlo de nuestro colegio». Es cierto, el acoso escolar está mal, ¡pero la gente no se da cuenta de que, en realidad, los profesores acosan a los niños más de lo que os podéis imaginar! He oído a profesores decirles a los alumnos, cuando han hecho un buen trabajo: «Esto es demasiado bueno para ti». Esto es terrible y los profesores deberían esforzarse por respetar por igual las capacidades y las discapacidades de todos en sus clases. [Rowan, 12, Hope Valley]
En mi colegio ideal se abandonará por completo la filosofía que domina actualmente los centros educativos. Será un lugar donde prosperen diferentes personalidades y talentos, donde estas cualidades puedan desarrollarse y utilizarse para ayudar a todos los demás. Ya no se nos tratará como a un rebaño de animales idénticos a la espera de ser «civilizados» antes de que nos dejen salir al mundo. Se reconocerá que este mundo también es nuestro. Habrá adultos a los que les gusten los jóvenes y que estén ahí para ayudarnos a descubrir cosas. Serán amigos y compañeros de trabajo de los alumnos y se les llamará por su nombre de pila, aunque sean mayores. La autoridad que tendrán se basará en la influencia moral: podrán persuadir a los alumnos para que hagan lo correcto. Sin embargo, cuando no haya influencia moral, se reconocerá que los juegos de poder mezquinos carecen de sentido. Ya no se oirán comentarios como «Andrew, ¿te he pedido que te levantes? ¿Eh? No. Te sugiero que te vuelvas a sentar inmediatamente. Todavía nos queda un buen minuto hasta que suene el timbre», en cuanto algún pobre chico, demasiado alto para su frágil silla, se levante a medias para estirarse. […] [Miriam, 15, Reading]
Los alumnos suelen tener una actitud negativa hacia la sala de profesores y lo que ocurre allí dentro. Si a veces echan un vistazo y ven que se reparten galletas, etc., piensan que es injusto. Creo que una buena forma de resolver este problema es disponer de un lugar donde los alumnos puedan charlar, escuchar música y, quizá, tomar algo de comida. Simplemente necesitan un sitio donde poder relajarse durante los descansos. Yo lo pondría en mi colegio porque haría felices a los alumnos y no supone mucho trabajo. [Hannah, 14, Ipswich]
En lugar de que los alumnos llevaran la comida de casa, dinero o recibieran comidas escolares gratuitas, todos tendrían un vale con la misma cantidad de dinero, de modo que todos estuvieran en igualdad de condiciones. [Sam, 14, Penryn]
La escuela de mis sueños sería aquella que pudiera ofrecer a todos los alumnos comodidad, seguridad, amistad y una educación divertida e interesante. También tendría clases más reducidas, para que los profesores te conocieran como persona, y no solo como un alumno más, y para que pudieras contar con más tiempo y atención por su parte. Hoy en día, los niños suelen sentir que tienen derecho a ser muy crueles y a excluir a los demás. Creo que esto es especialmente evidente en mi grupo de edad, entre las chicas de 11 y 16 años. Quizá si hubiera más supervisión e intervención por parte de los profesores, menos personas sufrirían el dolor que supone que te traten mal. [Sarah, 13, Guildford]
La escuela de mis sueños sería aquella en la que se tratara a los niños con respeto. Los niños y los profesores se considerarían entre sí como iguales. A los niños se les enseñaría a no criticar ni acosar a los demás por ser diferentes a ellos. Una de las cosas más importantes de la escuela de mis sueños es que no habría abusos racistas ni sexistas hacia otros alumnos. Así, nadie tendría que sentirse marginado. No creo que los alumnos deban llevar uniforme, ya que todos somos diferentes. En mi escuela ideal se podría teñirse el pelo y llevar pendientes y anillos. [Megan, 13, Warminster]
No debería haber uniformes, ya que estos limitan la individualidad y la libertad de expresión. [Philip, 13, Loughborough]
Yo optaría por un uniforme escolar diseñado por los propios alumnos o por no llevar uniforme alguno… No hace falta que aporte muchos argumentos a favor de la ausencia de uniformes; basta con fijarse en los resultados de los colegios de Bélgica o de los Países Bajos. Habrá quien argumente que los niños sentirán envidia de otros por llevar ropa diferente. En mi opinión, esa idea es ridícula. Para empezar, vivimos en una sociedad democrática y, sin duda, se supone que debemos actuar en el mejor interés de los niños. Como yo mismo soy un niño, sé lo que quieren los niños (no llevar uniforme). Además, la gente no para de hablar de que los niños «se salen de la línea», pero ¿por qué tenemos la tasa de vandalismo más alta de Europa? [Alexander, secundaria inferior, Kidlington]
Creo que las chicas deberían poder llevar pantalones en invierno porque se les enfrían mucho las piernas y tardan en entrar en calor. [Rebecca, 11, Warrington]
¿Es justo que los profesores puedan llevar su propia ropa mientras que nosotros tenemos que llevar el uniforme del colegio? ¡No! ¿Es justo que los profesores no tengan que hacer cola en el comedor? ¡No! Así que vamos a arreglar esto. Los profesores tienen demasiados derechos. [Lauren, 13, Reading]
The School I’d Like
Curiosamente, la mayoría de los estudiantes entrevistados parecerían estar en contra de tener que llevar uniforme. Supongo que nacieron en el país equivocado, dado que el Reino Unido es justamente uno de los pocos países europeos donde los alumnos de escuela pública deben llevar uniforme. Aquí en Francia no veo jamás niños con uniforme.
Esto de los uniformes es algo que he pensado muchas veces en el pasado, ya que es cierto que tiene sus pros y sus contras, con lo cual no es tan evidente si es preferible hacerles usar o no. Pienso que si algún día tuviese mi propia escuela, lo que haría sería ofrecer a cada curso la posibilidad de diseñar su propio uniforme, y luego el que quisiera podría comprarlo y llevarlo, pero su uso no sería obligatorio.
Capítulo 8: Supervivencia
Mi instituto ideal es un refugio seguro, no una prisión. No debería ser un lugar al que te dé miedo ir cada mañana, sino uno al que te guste acudir. Creo que debería ser una experiencia social, además de educativa. Un instituto siempre debería tener alma; nunca debería haber un momento en el que la gente se sintiera infeliz allí, aunque sin duda habrá momentos así. Durante el recreo, siempre deberían resonar las risas por los pasillos. [Angela, 15, Croydon]
Siempre estoy cansada en el colegio porque tengo que levantarme temprano, lo que me dificulta concentrarme en las tareas. Por eso, en mi colegio, las clases empezarían más tarde y terminarían antes. Creo que nos ponen demasiados deberes para una sola noche (¡a veces seis asignaturas por noche!). En algunas ocasiones, he empezado a hacer los deberes nada más llegar del colegio y no he terminado hasta las diez. Tantos deberes se estaban acumulando tanto que me estaba acostumbrando a quedarme despierta hasta tarde y, cuando me acostaba temprano, no podía dormir, estaba demasiado despierta. [Alice, 12, Croydon]
Las aulas no serían tan estrechas y habría ventiladores en las esquinas de cada una, ¡así que en verano no pasaríamos tanto calor! Habría sillas cómodas que no se te peguen al levantarte, música de fondo (música relajante para animarnos a trabajar duro, ¡pero no tan relajante como para que nos quedemos dormidos!) y las paredes estarían pintadas de colores vivos, como el naranja y el morado. [Hannah, 13, Ammanford]
No habría deberes en absoluto. La casa es para divertirse, no para sufrir catástrofes. Algunos alumnos no consiguen hacer los deberes. [A.K., 10, Barnard Castle]
Si pudiera cambiar de colegio, lo primero que haría sería conseguir un conductor de autobús que fuera una persona agradable y sonriente y que te tratara con respeto, en lugar de esos viejos gruñones que nunca se lavan. Además, los autobuses huelen fatal a humo de tabaco, lo que me da náuseas. [Laura y Sophie, 14 y 15, South Hunsley]
Puede que los colegios estén obteniendo buenos resultados académicos, pero no están ayudando a los alumnos como personas. Se nos exige demasiado a los alumnos en los exámenes y, aunque estos son útiles, los adolescentes no pueden soportar tanta presión. En 7.º, cuando los alumnos empiezan el colegio, no saben muy bien qué está pasando y suelen estar bastante preocupados por las primeras semanas de la ESO. Creo que debería haber voluntarios de los cursos de 9.º y 10.º que «adoptaran» a un par de alumnos de 7.º. Así, durante su primer año, si los alumnos de 7.º tuvieran algún problema o preocupación, podrían acudir a hablar con estos alumnos de 9.º y 10.º. [Joanna, 13, Wokingham]
A veces, cuando suena el timbre, la gente se asusta porque te empujan. Creo que el colegio debería ser más grande y que debería haber una sala a la que, cuando estés aburrido, puedas ir a descansar un rato. [Zhabana, 13, Glasgow]
Debería haber una «zona de silencio» (para la reflexión, la meditación y el descanso)… Reducir el volumen de los timbres escolares. Disponer de zonas de estudio sin supervisión con sillas y mesas cómodas. Ofrecer agua gratis y a disposición de todos… Prohibir los gritos. Hacer que todos los profesores comprendan cómo se aplica la distribución normal a la tolerancia al estrés, la felicidad y la creatividad. A partir de este conocimiento, deberían abandonarse los enfoques generales o universales en cuanto a la carga de trabajo y los horarios lectivos. Y, por último, conseguir que los profesores practiquen la empatía. Esto se mantiene en el sistema y es la mejor forma de prevenir el acoso escolar, algo que cualquier colegio que preste atención puede abordar con imaginación. [Jonathan, 17, Manchester]
Pide a cada clase o a un grupo de alumnos que redecoren las aulas con colores adecuados que estimulen las neuronas —por ejemplo, colores claros—. Los suelos pueden cubrirse con baldosas especiales antideslizantes y fáciles de limpiar. También necesitamos ventanas y puertas nuevas de calidad, en lugar de las viejas, húmedas y que crujen. Además, si tuviéramos persianas adecuadas, los alumnos podrían trabajar con una iluminación adecuada sin tener que moverse ni quedar deslumbrados. [Katrina, secundaria inferior, Romford]
Estaría bien tener una bonita sala «espaciosa» con colores vivos, sonidos, suelos blandos y una luz agradable, brillante y en movimiento. [Katie, 13, Middlesbrough]
The School I’d Like
Es interesante como muchos alumnos proponen una sala especial donde puedan ir a descansar o a relajarse. ¿Acaso no tendrán una biblioteca? Porque me suena que lo que están pidiendo es básicamente para lo que se usa la biblioteca, además de leer libros, claro. Por supuesto que para que funcione bien no podría ser cualquier clase de biblioteca: tendría que ser espaciosa y contar con suficientes sillas y sillones para que los estudiantes vengan a relajarse. La biblioteca que había en mi antigua escuela en Buenos Aires por ejemplo no serviría, ya que no era lo suficientemente grande y cómoda, y los libros había que pedirlos en lugar de poder pasearse libremente por las estanterías.
El sábado a las 11:00 di la clase de Python. Hoy tocaba ver bucles (for y while).
A las 13:00 salí de casa.
Descubrí que al lado de la estación de Mouans-Sartoux hay unas taquillas gigantes que sirven para guardar una bicicleta adentro. Al parecer son gratuitas.

Supongo que esto funciona bien aquí debido a que muy poca gente usa bicicleta, y menos aun necesitaría dejar su bici en la estación por unas horas. Mientras tanto en Japón, hay mucha gente que va en bici a la estación y deja la bici allí para luego tomarse el tren al trabajo o a la escuela. Seguramente recordarás las fotos que te he mostrado de los aparcamientos de bicicletas al lado de las estaciones, todos casi siempre repletos.
Me quería tomar un tren para ir a Cannes pero al parecer había habido un «accidente de persona» (así lo anunciaron por megafonía) y eso había hecho que toda la línea estuviese paralizada por varias horas.
Lo busqué y efectivamente un hombre de unos cincuenta años falleció a alrededor de las once de la mañana de hoy tras haber sido embestido por un tren en Villeneuve-Loubet. Q.E.P.D.
Como no pasaba ningún tren, hice cambio de planes y me fui a la mediateca un rato. Varias horas más tarde volví a la estación a ver si ahora sí podría tomarme un tren hacia Cannes.
A las 18:30 llegué a Cannes. Había ido con una sola misión en mente: ir a la Fnac a comprarme una batería externa. No vi ninguna que me interesara, así que me crucé a Darty, otra tienda de electrónica que yo pensaba que era la competencia de Fnac, pero al parecer ahora son el mismo grupo:
Fnac Darty SA, anteriormente Groupe Fnac S.A., es una empresa multinacional de comercio minorista con sede en Ivry-sur-Seine, Francia. Adoptó su nombre actual tras adquirir Darty plc (anteriormente Kesa Electricals plc y Darty Limited) en 2016.
Wikipedia
Me terminé comprando una batería en Darty, de la marca Everdrive. Tiene una capacidad de 20 mil mAh (miliamperios-hora) y potencia de 20 W (vatios), lo cual no está nada mal, sobre todo considerando que costaba nada más que 30€. Ahora con esto ya nunca más me va a pasar de quedarme sin batería el móvil como me sucedió ayer.

De ahí me volví a casa en tren.
El domingo no hice nada interesante.
El lunes no hice nada interesante.
El martes tuve la reunión en la escuela por la mañana y la clase de Scratch por la tarde. Les enseñé a hacer una animación interactiva, de esas que en un momento la historia se pausa y te da la posibilidad de elegir dos caminos distintos para continuar.
Leí que en Japón (en Tokio) no ha parado de llover desde hace más de un mes. Mientras tanto aquí en el sur de Francia prácticamente no ha llovido desde que estoy aquí, hace ya tres meses.
Ame,
Kato
